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lunes, octubre 10, 2011

EL JUEZ MEADE RESOLVIÓ POR LA PRISIÓN PREVENTIVA EN LA IPP POR LA DESAPARICIÓN Y HOMICIDIO DE CANDELA SOL RODROGUEZ y TEXTO PEDIDO DE PRISIÓN PREVENTIVA


JUEZ Dr MEADE DICTO PRISIÓN PREVENTIVA PARA LOS DETENIDOS EN LA CAUSA
POR EL CRIMEN DE CANDELA SOL RODRIGUEZ QUIENES SERIAN TAMBIEN INVESTIGADOS POR EL DELITO DE ABUSO SEXUAL AGRAVADO PERPETRADO CONTRA CANDELA SOL RODRIGUEZ PREVIO A SU HOMICIDIO POR CUERDA SEPARADA.


En horas de la tarde se conoció el resultado del requerimiento fiscal Dr. Marcelo Tavolaro del Departamento Judicial de Morón, el Juez de la Causa, Dr Meade aplicó en su resolución la prisión preventiva solicitada por el Dr. Tavolaro en su extensa presentación del ultimo miercoles, cuyo texto se acompaña.

Cabe destacar que el Juez Dr. Meade ha comprendido que todos los detenidos deben continuar detenidos hasta el juicio oral por considerarlos a Bermudez Hugo Elvio como posible autor material del homicidio de Candela y al resto de los detenidos como participes necesarios para la comisión del delito que se les imputa.

Así tambien, conforme se mencionaria en los resultados histopatológicos realizados por el cuerpo de perítacíones médicas forenses de los Tribunales  de Morón, Candela Sol Rodriguez habria sido sometida a practicas de sexo anal y vaginal previo al momento de su muerte, de allí que intentaron por medio de la higienzación del cadaver, borrar todo tipo de rastros al respecto.

No caben dudas que este crimen ha sido un  de lesa humanidad debido a sus características:
Candela era menor de 12 años y ello agravaría la condición  legal de los imputados que ahora tambien tendrian que enfrentar nuevas imputaciones al margen de esta causa por la que se los investiga en principio por la retención y el homicidio de la niña.

El imputado Leonardo Jara seria padre y tio de compañeras del siclo escolar de Candela, al igual que Gomez, el supuesto, verdulero que se encuentra entre los siete detenidos con la reciente prisión preventiva. Jara que es intensamente buscado por este caso y por un homicidio fuera de esta causa, tendria 34 años de edad y seria quien hace meses vendria manteniendo alguna relación con Candela...


Ampliaremos el estado de la medida, la que ha sido concedida en mérito al extenso escrito del Dr. Marcelo Tavolaro, Agente Fiscal a Cargo de la investigación de este Caso que reproduzco en el presente y dice textualmente:



SOLICITO DICTADO DE PRISIÓN PREVENTIVA y ORDEN DE DETENCIÓN

SR. JUEZ TITULAR DEL JUZGADO DE GARANTÍAS Nº 4

DR. ALFREDO HUMBERTO MEADE

S/D.

Roberto Marcelo Tavolaro, Agente Fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 6 de la Fiscalía General Departamental, me presento en la I.P.P. Nº 10-00-026833-11, seguida a Ramón Néstor Altamirano, Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, Gladys Mabel Cabrera, Alberto Fabián Espínola, Gabriel Fabián Gómez, y Guillermo Sebastián López y otros, en trámite por ante la misma y con la intervención del Juzgado a Vuestro digno cargo, respetuosamente a V.S. digo:

I.- OBJETO:

Que vengo a requerir la conversión en prisión preventiva, la detención que vienen sufriendo Ramón Néstor Altamirano, Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, Gladys Mabel Cabrera, Alberto Fabián Espínola, Gabriel Fabián Gómez, y Guillermo Sebastián López, en virtud de encontrarse reunidos a su respecto y conjuntamente como se verá, los extremos de procedencia del art. 157 del C.P.P...-

II.- DATOS PERSONALES DE LOS IMPUTADOS

1).- Ramón Néstor Altamirano, quien resulta ser argentino, de 55 años de edad, instruido, carpintero, casado, domiciliado en Charrúas 1081 de la localidad de Villa Tesei, Partido de Hurlingham, titular del D.N.I. nro. 12.384.839, nacido el día 1º de julio de 1956, hijo de Ramón Contreras y de Blanca Altamirano; 2).- Gladys Mabel Cabrera, quien refirió ser argentina, instruida, de 41 años de edad, soltera, depiladora, domiciliado en Humberto I 2692, piso 1º, depto. “A”, de la Capital Federal, D.N.I. nro. 21.727.664; 3).- Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, nacido el 25 de junio de 1957, uruguayo, titular del DNI 92.993.288, con domicilio en la calle Avellaneda 290 de la localidad y partido de Morón, hijo de Luis Américo Bermúdez (f) y de Berta Rodríguez (f), transportista; 4).- Alberto Fabián Espínola, nacido el 3 de julio de 1980 en Morón, D.N.I. nro. 18729293, hijo de Trinidad Sinfrón y de Néstor Espínola, con domicilio en Garibaldi 1961 de Hurlingham, argentino, instruido, sin ocupación; 5).- Guillermo Sebastián López, argentino, de 30 años de edad, casado, instruido, fletero, domiciliado en Minoguyen 2424 de William Morris, D.N.I. nro. 30.011.835, nacido el 22 de octubre de 1980, hijo de José Antonio y de María Isabel Almirón; y 6).- Gabriel Fabián Gómez, argentino, de 40 años de edad, soltero, instruido, comerciante, domiciliado en Minoguyen 2281 de William Morris, D.N.I. nro. 22.228.004, nacido el 12 de febrero de 1971, hijo de Cirilo y de Hilda Fernández.-

III.- MATERIALIDAD ILÍCITA

Que mediante los siguientes elementos de convicción obrantes en el Legajo de actuaciones complementarias: acta de procedimiento de fs. 3300 a 3302; croquis ilustrativo de fs. 3303 y 3318; testimonios de Antonio Oscar Demaio de fs. 3304/3305, de José Ceferino Robin de fs. 3306/vta., de Jorge Eduardo Lobo de fs. 3307/3308, de Ezequiel Matías Rocha de fs. 3309/3310, de Rosa Kaper de fs. 3311/vta., de Carlos Raúl Bustos de fs. 3312/vta., de Luis Horacio Serdan de fs. 3313/vta., de Víctor Anselmo Escobar de fs. 3314/3315vta., de Rogelio Gabriel Vargas de fs. 3316/3317, de David Adrián Narbáez de fs. 3319/3320, de Marcelo Daniel Corbalán de fs. 3321/3323vta., de Diego Hernán Eckel de fs. 3325/3326, de Marcelo Alejandro Galante de fs. 3342/3343, de Lucas Franco Demaio de fs. 3344/3345, de Hugo Héctor Cardoso de fs. 3346/3347; informes de fs. 3350/3354, de fs. 3355/3357; testimonial de Estella Maris Bonetto de fs. 3358/vta.; informe de fs. 3359/3360vta.; informe de fs. 3361/3363; testimonio de Darío Jesús Raggio de fs. 3367; diligencia de allanamiento de fs. 3369 a 3372, testimonial de Marcelo Alejandro Galante de fs. 3373/vta., de Juan Aurelio Cavalleri de fs. 3374/3375, de Nicolás Enrique Carrizzo de fs. 3376/3377, de Fabián Roberto Aquino de fs. 3378/vta., de Gloria Elenea Lucero de fs. 3424/vta.; documental en copia de fs. 3451/3453; testimonial de Nélida Eloísa Pistan de fs. 3524/3525, de Walter Gustavo Averna de fs. 3527/3528, de Sebastián Leonardo Maldonado de fs. 3530/3531, de Juan Ángel Insiarte de fs. 3551/3553vta., de Daniel Oscar Grippo de fs. 3558/3559vta., de Daniel Oscar Grippo (p) de fs. 3561/3562, de Sandra Cecilia Melian de fs. 3564/3565vta., acta de fs. 3570, placas fotográficas de fs. 3572/3585, diligencia de allanamiento de fs. 3787/3790, declaración testimonial de Fabián Roberto Aquino de fs. 3791/vta. y de Mariano Rafael Villegran de fs. 3792, diligencia de allanamiento de fs. 3802/3804, declaraciones testimoniales de José Alberto Cuadrado de fs. 3805/vta., de Pedro Damián Sosa de fs. 3806/vta., de Mariela Susana Núñez de fs. 3807 y de Javier Eduardo Subira de fs. 3808/vta., diligencia de allanamiento de fs. 3809/3812 vta., declaración testimonial de Oscar Domingo Ramírez de fs. 3813 y de Adolfo Raúl Domínguez de fs. 3814, informe médico de fs. 3815 y placa fotográfica de fs. 3816. Ahora bien, de la I.P.P.10-00-026833-11 se desprenden los siguientes elementos: Denuncia de Nancy Carola Labrador de fs. 1/vta.; testimonios de Alfredo Omar Rodríguez de fs. 82/84, 420/422 y 679/680; Carpeta Pericial de fs. 682/704; informe de autopsia de fs. 706/739; testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 760/761; informe de la firma Nextel de fs. 768/776; testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 826/827vta.; testimonio de Maximiliano Gabriel Rodríguez de fs. 828/829; nuevo testimonio de Juan Ángel Insiarte de fs. 832/834; diligencia de allanamiento de fs. 838/840vta.; testimonio de Bárbara del Valle Maldonado de fs. 841/842, de Analía Paula Bibiace de fs. 843/vta.; diligencia de careo entre Juan Ángel Insiarte y Gladys Mabel Cabrera de fs. 853/856vta.; declaración testimonial de Rocío Antonella Carcacha de fs. 857/858vta.; Informe preliminar genético de fs. 859/860; testimonio de Julio César Casarini Antonioli de fs. 935/936, de Raúl Javier Ramos de fs. 1009/1010; documental en copia de fs. 1011/1012; declaración testimonial de Esteban Alberto Lofeudo de fs. 1097/1098, informe del Registro Nacional de la Propiedad Automotor de fs. 1116/1117, placas fotográficas de fs. 1118/1120, actas de procedimiento de fs. 1106/1107vta., 1127/1128, 1132/vta; testimonial de Elsa Hilda Mendicute de fs. 1235/1236, de Silvia Griselda Di Carlo de fs. 1237/1238, de Luciana Magalí Vexina de fs. 1239/1240vta.; acta de allanamiento de fs. 1262/vta.; testimonial de Daiana Jane Velázquez de fs. 1263/vta., de Julio Germán Chaparro de fs. 1264/1265; acta de procedimiento de fs. 1268/1269; testimonial de José Pasión Gómez de fs. 1270/vta., de Guillermo Daniel Casco de fs. 1271/vta.; acta de procedimiento de fs. 1274/vta.; testimonial de Franco Daniel Idígoras de fs. 1275/vta., de Fabián David Obregón de fs. 1276/vta.; acta de allanamiento de fs. 1283/1284; acta de allanamiento de fs. 1286/1287; acta de procedimiento de fs. 1340/1341; informe de identidad establecida de fs. 1392/1393; pericia histopatológica de fs. 1409/1416 y 1418/1419; acta de allanamiento de fs. 1485/1486; testimonial de Marcelo Alejandro Encinas de fs. 1487/vta., de Víctor Hugo Diez de fs. 1488/vta., de Diego Alberto Espíndola de fs. 1489/vta.; placas fotográficas de fs. 1490/1491; informe toxicológico de fs. 1525/vta.; testimonio de Marcos Granilli de fs. 1607/1608vta., de Gastón Esteban De Marco de fs. 1609/1610, de Jorge Luis Ríos de fs. 1613/vta., de Facundo Elías Laborda de fs. 1614, de Lidia Ester Lima de fs. 1616/1617vta., de Daiana Domínguez de fs. 1836/1837vta., 1903 y 1904, de Priscila Denis Escher de fs. 1838/1840, de Nadia Gisele Bernengo de fs. 1841/vta., de Lucila Jazmín Virga de fs. 1842/vta., de Salomé Ailen González de fs. 1843/1845, de Florencia Díaz de fs. 1846/vta., de Luciana Díaz de fs. 1847/1848, de Fabián Roberto Aquino de fs. 1851/1852; acta de procedimiento de fs. 1857/1858; testimonial de Karina Graciela Reyes de fs. 1859/vta., de Néstor Gabriel Migliani de fs. 1862/1864, de Carola Labrador de fs. 1866/1867 y 1880/1885vta., testigo de identidad reservada de fs. 1888/1889 y testigo de identidad reservada de fs. 1890/1891, de Amancay Paz de fs. 1899/1900, de Rocío Mecías de fs. 1901/1902, de Guillermo Daniel Aybar de fs. 1957/vta., de Juan Manuel Cabrera de fs. 1958/1959vta., testigo de identidad reservada de fs. 1977/1978, testigo de identidad reservada de fs. 1979/1982, de César Mauricio Rodas Pérez de fs. 1984/vta., 1993, 1999/vta., 2008, 2009/vta., 2018, 2023, 2026 y 2027/vta.; placa fotográfica de fs. 1985, 1987, 1989, 1991, 2014; planos de fs. 1986, 1988, 1990, 1992, 2015; testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 1996/1997vta.; placa fotográfica de fs. 2000/2001; testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 2017/vta.; acta de procedimiento de fs. 2021; testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 2022/vta., de testigo de identidad reservada de fs. 2025/vta., de María Josefa Patrone de fs. 2084/2086, de Adrián Gustavo Rodríguez de fs. 2088/2090; acta de procedimiento de fs. 2156/2157vta.; testimonio de Fabián Roberto Aquino de fs. 2159/2160, de Graciela Ruíz de fs. 2161/2162vta.; acta de allanamiento de fs. 2165/2168; placas fotográficas de fs. 2169/2170; testimonio de Rubén Roberto Rodríguez de fs. 2171/2172vta., de Eduardo Luis Paiva de fs. 2173/2174vta.; acta de allanamiento de fs. 2175/2177; testimonio de Alejandro Gabriel Smit de fs. 2178, de Facundo Lautaro Puglisi de fs. 2179; acta de allanamiento de fs. 2180/2183; testimonio de Jonatan Daniel Almirón de fs. 2184, de Gonzalo Germán Valiani de fs. 2185; acta de allanamiento de fs. 2186/2189; testimonio de Lucas Sebastián Vera de fs. 2190/vta., de Claudio Arnaldo Pereira de fs. 2191/vta.; acta de allanamiento de fs. 2192/2195vta.; testimonial de Eduardo Nicolás Moya de fs. 2196/2197, de Javier Eduardo Zubirá de fs. 2198/2199vta., de Hugo Daniel Salas de fs. 2200/2201vta.; acta de allanamiento de fs. 2202/2205vta.; testimonio de Carlos Javier Portillo de fs. 2206/vta., de Carlos Alberto Ortega de fs. 2207/vta.; acta de allanamiento de fs. 2208/2210vta.; testimonio de Patricio Javier Pierri de fs. 2211/vta., de Cristian Ariel Campos de fs. 2212/vta., de Franco Daniel Idígoras de fs. 2213/vta.; acta de allanamiento de fs. 2214/2219; testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 2365/2367; acta de declaración del imputado Alberto Fabián Espínola 2369/2375; testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 3514/3516, de testigo de identidad reservada de fs. 3517/3518, de José Ramiro Castillón Claros de fs. 3519/vta., de José Alberto Cuadrado de fs. 3542/3543, de Leonardo Aníbal Aquino de fs. 3545/3546vta.; Placa fotográfica de fs. 3547; testimonio de Flavio Andrés Marino de fs. 3552/3553; placa fotográfica de fs. 3554/3555; testimonio de Daniel Nicolás Galleguillo de fs. 3559/3560; informe de fs. 3561; testimonio de Ángel Silvestre Lorenzo de fs. 3574/3575, de José Alberto Cuadrado de fs. 3582/vta., de César Mauricio Rodas Pérez de fs. 3591/vta.; acta de procedimiento de fs. 3593/3594; acta de allanamiento de fs. 3599/3602; testimonio de Julio Germán Chaparro de fs. 3604/vta.; acta de allanamiento de fs. 3605/3608; acta de allanamiento de fs. 3610/3614; testimonio de Luis Alberto Benítez de fs. 3615/3616vta., de Miguel Ángel Rojas de fs. 3617/3618vta.; acta de allanamiento de fs. 3619/3621; testimonio de Leonardo Aníbal Aquino de fs. 3622/vta., de Matías Luis Solari de fs. 3623/vta., de Miguel Alejandro Juárez de fs. 3624/vta.; acta de allanamiento de fs. 3625/3627; testimonio de Héctor Miguel Ángel Saldaño de fs. 3628, de César Mauricio Rodas Pérez de fs. 3629; acta de allanamiento de fs. 3630/3633; testimonio de Oscar Alexander Godoy de fs. 3634; acta de allanamiento de fs. 3636/3639; testimonio de Julio Ricardo Sanabria de fs. 3640/vta.; acta de allanamiento de fs. 3641/3642vta.; testimonio de Carlos Alejandro Tamini de fs. 3643; acta de allanamiento de fs. 3644/3647; testimonio de Hernán Tuñón de fs. 3648, de Javier Eduardo Zubira de fs. 3649, de testigo de identidad reservada de fs. 3665/vta., de testigo de identidad reservada de fs. 3666/3667; acta de allanamiento de fs. 3692/3693; testimonios de Adrián Pablo De Carlo de fs. 3695/3696vta., de Fabio Luna de fs. 3697/vta., de Claudio Rubén Talerico de fs. 3698/vta., de Damián Daniel Federico de fs. 3699/vta.; acta de allanamiento de fs. 3700/3701; testimonios de Alejandro Daniel Stavsky de fs. 3704/3705, de Juan José Leiva de fs. 3706/vta., de Germán Andrés Gallegos de fs. 3707, de Rogelio Díaz de fs. 3708, de testigo de identidad reservada de fs. 3855/3856; declaración del art. 308, primera parte, del C.P.P. de Guillermo Sebastián López de fs. 3881/3884vta.; declaración del art. 308, primera parte, del C.P.P. de Gabriel Fabián Gómez de fs. 3885/3889; acta de análisis de teléfonos celulares secuestrados en los procedimientos de fs. 3896/3900vta.; testimonios de Leonardo Aníbal Aquino de fs. 3902/3903vta., de Fabián Roberto Aquino de fs. 3904/3905, de Norberto Daniel Alegre de fs. 3906/3907vta., de Javier Alejandro Regalía de fs. 3908/3909, de Andrea Natalia Acevedo de fs. 3910/3911; croquis ilustrativo de fs. 3912/3913; testimonio de Leonardo Aníbal Aquino de fs. 3914/3915vta., de Daniel Ramón Chaparro de fs. 39016/3917vta., de Nahuel Gerardo Oscar Curvello de fs. 3918/3919vta., de Marcelo Fabián Sánchez de fs. 3920/3922; documental consistente en volante de agencia de remis de fs. 3923; testimonios de Mariana Paola Pérez de fs. 3924/3925, de Marcelo Alejandro Galante de fs. 3926/3929; dictado de rostro de fs. 3930; testimonios de Nélida René Altamirano Crispens de fs. 3931/3932vta., de Rodolfo Maximiliano Salvetti de fs. 3933/3934vta., de Juan Pablo Barberis de fs. 3935/vta., de Oscar Alberto Alonso de fs. 3936/3937; acta de fs. 3968; placas fotográficas de fs. 3969/3976; testimonios de Eduardo Torrez Fernández de fs. 3978/3979, de Bruno Nicolás Shporluk de fs. 3980/3981; pericia informática de fs. 3997/4010; testimonios de Roberto Rufino Miranda de fs. 4069/vta., de Gustavo de los Santos de fs. 4078/4079; documental consistente en volantes de fs. 4080/4085; testimonios de Guillermo Luis Medina de fs. 4086/4087vta., de Claudio Damián Seput de fs. 4088/4089, de Carlos Armando Lobo de fs. 4121/4122, de Katerine Soledad Tineo Olaechea de fs. 4264/4267vta., de Gustavo Adolfo Ventura Tineo de fs. 4268/4269, de Zaida del Valle Maldonado de fs. 4270/4271vta., de Jesica Anabela Gaab de fs. 4302/4304vta., de Esteban Alberto Lofeudo de fs. 4305/4307; documental de Facebook de fs. 4308/4351; acta de procedimiento de fs. 4352/4353; testimonios de Eve Beatriz Ucha de fs. 4354/4355, de Maximiliano Franco Cabrera de fs. 4356/4359, de Nahuel Gerardo Oscar Curvello de fs. 4360/4361vta.; informes de pericia genética de fs. 4436/4493; informe de AFIS de fs. 4495/vta.; testimonios de Diego Héctor García Rufino de fs. 4497/4499vta, de Juan Ramón Cáceres de fs. 4521/4522, de Priscila Alejandra Acuña de fs. 4563/4564, de Haydée Migliore de fs. 4565/4567, de Gloria Mabel Gordillo de fs. 4568/4570, de Andrea Fabiana Rojo de fs. 4571/4572vta., de Mario Osvaldo Adesso de fs. 4573/4574, de Jorgelina Rita Sosa de fs. 4575/4576, de Javier Eduardo Subirá de fs. 4584/vta.; informe I 2 de fs. 4585; placas fotográficas de fs. 4586/4588; documental consistente en volante publicitario de fs. 4589; testimonios de Lucas Franco Demaio de fs. 4593/4595, de Matías Alejandro Lancuba de fs. 4597/4598vta., de Rocco Caratozzolo de fs. 4600/4601, de Eustaquio Oviedo de fs. 4603/4604; carpeta pericial de L.E.F., Ilustración Fotográfica y Planimetría de fs. 4610/4642; Anexo Fotográfico de finca de calle Kiernan 992 de Villa Tesei de fs. 4644/4662; informe L.E.F. de fs. 4663/4666; informe pericial químico de fs. 4667/4670; informe pericial planimétrico de fs. 4671/4677; informe L.E.F. e ilustración fotográfica de fs. 4678/4727; informe de planimetría, dibujo de rostro e informes médicos de fs. 4728/4742; testimonio de José Luis Rodríguez Álvarez de fs. 4936/4937.-

De lo expuesto precedentemente se tiene por acreditado que:

Un grupo indeterminado de personas, en un número superior a tres cuanto menos, conforme lo previamente acordado y roles pergeñados que un varón dio, se apoderaron de la niña Candela Sol Rodríguez de 11 años de edad, en las inmediaciones de su domicilio sito en las calles Coraceros y Bustamante de la localidad de Villa Tesei, Partido de Hurlingham. Que en circunstancias que aún se tratan de determinar, junto a por lo menos un varón y una mujer, quienes prestaron la colaboración necesaria, conforme a una decisión previa en común, aportando parte de los lugares en donde se alojó a la niña, esto es las fincas de Charrúas 1081 y de Kiernan 992, ambas de la localidad de Villa Tesei, Partido de Hurlingham, siendo que en ésta última, entre los días lunes y martes, 29 y 30 de agosto de 2011, respectivamente, cuanto menos un sujeto varón presumiblemente con sus manos, ocluyó sus orificios naturales (narinas y boca), hasta darle muerte, ocasionada ésta por un paro cardiorespiratorio traumático, secundario a asfixia mecánica por sofocación.

IV.- CALIFICACIÓN LEGAL

De lo antes dicho dimana la existencia de indicios vehementes de la comisión del delito de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas (art. 80 inc. 6º del C.P.), y motivos bastantes para sospechar que Gladys Mabel Cabrera, Ramón Néstor Altamirano, Gabriel Fabián Gómez, Guillermo Sebastián López y Alberto Fabián Espínola, han participado en su comisión como partícipes necesarios (art. 45 del C.P.); en tanto Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez resulta ser el autor material del homicidio de la niña, todos de las demás circunstancias personales ya señaladas.-

V.- AUTORÍA Y RESPONSABILIDAD

Que existen para esta Fiscalía elementos de convicción suficientes, y motivos bastantes para sostener que Ramón Néstor Altamirano, Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, Gladys Mabel Cabrera, Alberto Fabián Espínola, Gabriel Fabián Gómez, Guillermo Sebastián López y Héctor Horacio Moreyra, han participado en la comisión de los eventos reseñados con los siguientes roles: Ramón Néstor Altamirano, Gladys Mabel Cabrera, Alberto Fabián Espínola, Gabriel Fabián Gómez, Guillermo Sebastián López, en calidad de partícipes necesarios del evento reseñado, en tanto Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, como autor material; surgiendo ello de los elementos de convicción que obran en la presente investigación penal preparatoria, a saber :

Del Legajo de actuaciones complementarias:

Del acta de procedimiento de fs. 3300 a 3302, en la cual se documenta el hallazgo del cuerpo sin vida de la niña Candela Sol Rodríguez en inmediaciones de calle Cellini entre Colectora Gaona y calle Batle y Ordoñez de la localidad de Villa Tesei, Partido de Hurlingham; y la labor llevada a cabo por los funcionarios actuantes y miembros de la Policía Científica de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (labor que fuera plasmada en acta L.E.F. aparte), siendo que como aporte ilustrativo a la investigación, que el acta da comienzo a las 16.35 horas del día 31 de agosto de 2011, siendo que el primer móvil policial que arriba al lugar, fue el comandado por el Oficial Principal Gastón Campos, quien recibe la novedad por parte de Radio Estación Morón a las 16.00 horas, llamado que ingresara a través del sistema de emergencias 911 de la Policía.-

Del testimonio de Antonio Oscar Demaio de fs. 3304/3305, quien expuso: “...en el día de la fecha (por el 31 de agosto de 2011), siendo aproximadamente las 12.15 horas, el dicente con su automóvil salió de su domicilio, tomando por la calle Cellini hacia Colectora, pasando por el frente de donde se arrojada la basura, que el dicente reparó en mirar hacia el lugar con detenimiento debido a que está cansado de que tiren cubiertas y animales muertos, pudiendo observar que había bolsas de comidas de animales con contenido, pero no vio otra cosa...”.-

Del testimonio de José Ceferino Robin de fs. 3306/vta., quien expuso: “...en el día de la fecha... siendo las 07.30 horas, el dicente salió de su domicilio, acompañado por su esposa Claudia Demarchi, saliendo por la calle Colectora Gaona y dobló en Cellini hacia el centro de esta ciudad, pasando por el frente del lugar donde arrojan basura, que es justo frente a su domicilio, varias bolsas de color amarillo, que se encuentran hace varios días, no viendo otros elementos de interés. Que no le queda ningún tipo de dudas de que el cuerpo de la nena, a la mañana cuando salió de su domicilio no se encontraba en el basural...”.-

Del testimonio de Carlos Raúl Bustos de fs. 3312/vta., quien narró: “...resulta ser chofer de un remis... en momentos en los que retornaba de un viaje de la localidad de Castelar, y le surge otro viaje de un cliente habitual, y hallándose en Ordoñez y Cellini de este medio, decidió detenerse unos metros más adelante para orinar, debido a que no tenía tiempo de retornar a la remisería, que es así, que se para junto a un montículo de basura, junto a una camioneta vieja abandonada y luego ascendió nuevamente al rodado y continuó con su recorrido. Que no vio ningún elemento extraño en el lugar, salvo algunos desperdicios esparcidos en el lugar...”.-

Del testimonio de Víctor Anselmo Escobar de fs. 3314/3315vta., quien expuso, en lo esencial: “...el dicente se encuentra trabajando en el obrador ubicado detrás de calle Colectora Gaona y calle Cellini... estuve cargando camiones hasta aproximadamente las 12.50 horas, momento en que paré para comer y a eso de las 13.30 aproximadamente retomé la tarea hasta las 16.00 horas... Preguntado para que diga si hubo algún momento en que no había cola de camiones para ingresar, responde que sí, que hubo un momento en que no hubo cola, creyendo según recuerda, que pudo haber sido entre las 14.00 y las 15.00 horas... asegurando que ese momento no fue durante su almuerzo, ya que al mediodía había una cola de camiones en espera para ingresar y ser cargados...”.-

Del testimonio de Marcelo Alejandro Galante de fs. 3342/3343, quien expuso: “...Que frente a su domicilio se halla una vivienda la cual actualmente está desocupada, virtud a que los moradores de la misma, quienes resultaban ser dos femeninas, habrían fallecido hace aproximadamente seis meses a la fecha, motivo por el cual como lo mencionara dicha vivienda se halla deshabitada. Que en relación a ello y desde hace 7 días al presente, comenzó a notar en la finca el ingreso y egreso de distintas personas, desconociendo de quienes se trataba...”. Testimonio que amplía a fs. 3926/3929 (Cuerpo XV de la I.P.P.), quien contó: “...Que preguntado por el movimiento de la finca de calle Kiernan 992 de Villa Tesei, el deponente refiere que dicha finca se encuentra justo frente a su domicilio. Que dice “esa casa estaba deshabitada desde hace más de seis meses, estaba abandonada, no había nadie, estaban las luces prendidas las 24 horas y no había nadie, tampoco estaba el perro que después apareció al que supuestamente el carpintero le daba de comer” (textual). Que preguntado cuando fue la primera vez que vio al perro dentro de la finca, dice que fue la noche que entró la policía a realizar el primer allanamiento. Que aclara en este acto que cuando las dueñas de la casa estaban vivas, el perro si estaba dentro de la propiedad, el deponente podía verlo suelto dentro del patio de la misma ya que la casa no tenía cerramientos hacia el fondo, que era un perro blanco, de una raza no determinada, pero común, con manchas negras, no siendo este perro violento ni ruidoso. Que el frente de la finca se encontraba con la pintura descascarada y llena de hongos de humedad. Que en la misma, por el costado derecho, el deponente podía ver el fondo de la propiedad, a través de la cochera descubierta existente allí, aclarando en este acto que ese sector fue “tapiado” con chapas el mismo día que encontraron a la víctima de autos. Que continuando con el relato, refiere que la casa se encontraba totalmente abandonada, viendo esporádicamente que cada dos meses o un poco más de tiempo, venir alguien a la casa, observando una vez un taxi con los colores característicos de la Capital Federal. Que no vio movimientos de personas en la misma, hasta el día jueves 25 de agosto, en momentos que desde las diez horas o antes del mediodía salió de su casa, levantó el portón del garage para sacar el auto, vio en la casa de Kiernan 992 a una persona de sexo masculina, desconocida totalmente en el barrio, que estaba apoyado en la reja de la casa, mirando hacia la calle como esperando a alguien, con un bolso que estaba colgando de la reja, que el deponente prestó atención ya que esa mañana no estaba estacionado un camión de grandes dimensiones que siempre se encuentra allí y quedó frente a este sujeto, refiriendo “tenía pinta de ladrón y pensé que me iba a robar” (textual). Que esta persona era de unos 30 a 35 años, de contextura robusta, no gordo, sino que musculoso, algo como cuadrado, alto, pelo corto, no recordando en este momento como se encontraba vestido. Que cuando el deponente sacó el auto, ingresó a su domicilio para cerrar el portón y agarrar unas cosas, tardó unos veinte minutos en volver a salir, y cuando lo hizo prestó atención a este sujeto, notando que ya no estaba en la casa y que estaba totalmente cerrada, como que no había nadie adentro de la misma. Que luego el día domingo 28 notó que la casa estaba pintada de un color rosado, llamándole la atención que estaba muy mal pintada y que no observaba movimientos. Que luego el día miércoles 31 en momentos en que se encontraba en el interior de su domicilio, le tocan el timbre, por el cual sale a la vereda, donde observa que en la mano de enfrente se encontraba estacionado un camión mediano frontal, con caja cerrada de color blanco, que se encontraba en marcha con una persona del sexo masculino en la parte del conductor, como buscando un lugar para estacionar, creyendo que tal vez se tratara del flete que tenía que traerle mercadería, esperó unos minutos hasta que observó que el camión, estacionaba dejando la caja en la puerta de la casa de Kiernan 992, observando que el camión posee la inscripción de Ejército de Salvación “estamos salvando gente por usted” de color rojo, luego de ello desciende el conductor el cual procede a abrir la puerta de la caja, bajando una carretilla de mano, e ingresa al domicilio de Kiernan 992, notando que en el domicilio de la calle Kiernan, más precisamente en la entrada del garage habían colocado chapas de fibrocemento clavadas a dos largueros de madera, el cual impedía ver hacia los fondos del terreno, como habitualmente, que momentos en que el conductor del camión ingresaba al domicilio, observa por debajo del camión estacionado, no siendo el camión antes mencionado que es recibido por otra persona del sexo masculino, como particularidad que eran zapatos de hombre, no pudiendo precisar si era otra persona de la empresa o de la casa e ingresa a su domicilio siguiendo con sus actividades... Que preguntado si conoce o conoció al ciudadano Ramón Altamirano, quien resulta ser carpintero, refiere que no lo conoce y que nunca lo vio, que solo escuchó de él por los dichos en los comentarios de las notas periodísticas, refiriendo que nunca lo vio ingresar para darle de comer al perro, es más, dice que nunca vio entrar a la casa con tachos o elemento alguno en las manos. Que desconoce cuándo fue que metieron al perro dentro de la propiedad nuevamente, refiriendo que era el mismo perro que antes era propiedad de las mujeres que vivían allí antes de fallecer, sabiendo esto porque al momento de presenciar la diligencia como testigo, lo vio allí, destacando que el perro no era para nada peligros, es mas era muy manso... Que si recuerda haber visto un par de veces una camioneta Peugeot Partner color bordó con vidrios polarizados estacionada en la cuadra y que esto lo recuerda perfectamente ya que hay un vecino suyo de nombre Julio que también vive en la cuadra que también tiene una Peugeot Partner de color bordó, y que en una oportunidad, en los días estos que narrara anteriormente, cuando llegaba con su esposa Nélida Altamirano le hizo el comentario si esa era la camioneta de Julio, diciéndole el deponente que no, ya que la Partner de su vecino posee cree la chapa patente con letra “F” y era más moderna que la que tenía estacionada a la vista, que no recuerda la letra de la patente pero sabe que era de un modelo anterior a la de su vecino Julio. Que en relación a la motocicleta de color negra el deponente dice que vio en la cuadra una motocicleta de color oscura, pero puede ser la de un vecino que vive en Kiernan a la derecha del 992, que tiene una motocicleta de esas características, que no sabe el nombre pero es un muchacho de unos treinta años...”.-

Lo que se complementa con el dictado de rostro de fs. 3930 (Cuerpo XV de la I.P.P.), siendo que el rostro dibujado, fácilmente advertirá S.S., no es más que el rostro del imputado Gabriel Fabián Gómez.-

Del testimonio de Estella Maris Bonetto de fs. 3358/vta., quien expuso: “...siendo las 12.00 hs., aproximadamente, momentos en que se encontraba barriendo los restos de pasto que había quedado en la vereda de su domicilio, sobre la calle Ordoñez, cuando le llama la atención el circular de camioneta, color blanca, tipo Trafic, de dos puertas, con ventanas a sus laterales, todos polarizados, observando que desde la trasluz del sol, dentro de la camioneta y al volante de la misma, se encuentra una persona del sexo masculina, de cabellos cortos, de unos 50 años aproximadamente, que circulaba por la calle Salinas, tomando la calle Ordoñez, hacia la calle Santa Mónica. Que le llamó mucho la atención, dado que la camioneta circulaba muy lentamente... refiere que el conductor la observó a la deponente y rápidamente cambió la mirada hacia la otra vereda, es decir como si mirara hacia ambos lados, continuando su marcha lenta, hacia la calle Santa Mónica... recuerda que la persona que manejaba la camioneta era de unos 50 años, de cabellos cortos, bien prolijo...”.-

Del testimonio de Eduardo Hipólito Suárez de fs. 3379/vta., quien bajo juramento de decir verdad, expresó: “...en el día de la fecha circunstancias que tomaba conocimiento de la muerte de la menor Candela Sol Rodríguez, de lo cual seguía diariamente los pasos por televisión, al momento que en uno de los canales... al momento de observar cuando trasladaban al progenitor de Candela, este sujeto le resultó conocido, pero no podía precisar de donde era que lo tenía visto, y al cabo de unas cuantas horas que se quedó pensando, recordó que lo conocía de la zona de Billinghurst, ya que el dicente hasta el año 2004 o 2005 vivía en esa zona, sobre la calle Suipacha esquina Moreno pero no recuerda otros datos, y recordó que lo veía seguido, pero no puede manifestar su nombre y/o apodo, y que este sujeto se movilizaba en un camión rojo con caja mudancera con lona, de color azul, como así también recordó que este sujeto se juntaba con un grupo de masculinos, que según vecinos de ese momento, se dedicaban a delinquir bajo la modalidad de “piratas del asfalto” señalando que el mas renombrado de entre esos integrantes estaba un sujeto de apodo “El polaco” quien vivía sobre la calle Moreno entre las calles Mitre y Conesa... Que entre otro de las personas del grupo había un tal “Mameluco”... quien por comentarios se dedicaba al tráfico de estupefacientes. Otro de apodo “El uruguayo” que también sabía por comentarios que se dedicaba al tráfico de estupefacientes... Que respecto al progenitor de Candela Sol Rodríguez le consta haberlo visto varias veces a bordo del camión en compañía de esos sujetos...”. Testimonio que amplió en esta sede Judicial, diciendo a fs.: “...Que ratifica sus dichos aportados anteriormente. Que el declarante estuvo toda la vida en Billinghurst, en San Martin, ya que vivió de la música siempre. Que cuando no tenía mucha plata, trabajaba en la remisería de la Sr. Mabel, que es una señora gordita, de pelo con rulo, sita en la calle Morena, entre Mitre y Conesa, de Billinghurst. Que cuando salió el papá de Candela en televisión, se dio cuenta que lo conocía de hace varios años de esa zona. Que este hombre (Juancho), manejaba camiones, que en ese entonces lo hacía arriba de uno de color rojo y azul. Que siempre se juntaba con gente de mal vivir, como ser “El Polaco”, otro que le decía Topo de pelo medio larguito, el hermano de este, Mameluco, Toto y uno al que le decían el Uruguayo, que es orejón y recuerda que no era de esa zona, pero sí que se juntaba con ellos. Que era una banda mucho más grande, pero no recuerda el nombre de todos. Que se juntaban ahí a una cuadra de la remisería y se sabía que eran piratas del asfalto...”.-

Del testimonio de Walter Gustavo Averna de fs. 3527/3528, quien expresó: “...su casa se ubica casa por medio a la ubicada en misma arteria altura catastral 992, la cual resulta ser una vivienda la cual no se encuentra habitada, teniendo conocimiento que la dueña de la misma sería una mujer de nombre Mabel la cual se domiciliaría en Capital Federal, vivienda la cual permanentemente tiene las luces prendidas, y tiene conocimiento que esta misma mujer de nombre Mabel frecuentemente concurre a la vivienda. Refiere que no recordando con exactitud el día, en la semana pasada, otro vecino el cual conoce como carpintero y el cual se domicilia en la calle Charrúas... observó que éste retiró del domicilio de calle Kiernan 992 un sillón y se lo llevó. Pasado ello, refiere que el día sábado 27 de agosto pasado, el dicente trabajó durante la mañana y siendo las 18.00 hs., ya estando en su domicilio, pudo observar que se encontraban varias personas en la finca del 992, siendo dos jóvenes uno de aproximadamente 17 años... y un segundo sujeto también visiblemente menor, refiriendo de aproximadamente 14 años de edad... Además de estos dos sujetos se encontraba una persona de aproximadamente cuarenta años... encontrándose acompañado por una mujer de aproximadamente cuarenta años de edad, morocha, de aspecto “boliviano”... Posteriormente al día siguiente es decir el día domingo en horas de la mañana promediando las 10.00 hs., al salir a comprar nuevamente observó a todas estas personas...”.-

Del testimonio de Juan Ángel Insiarte de fs. 3551/3553vta., quien expuso: “...refiere que en relación a la vivienda de calle Kiernan 992 de Hurlingham, que la misma resulta ser propiedad de la Sra. Gladys Mabel Cabrera, la cual en el día de ayer le había comentado que la vivienda se hallaba en trámites de sucesión como así que parientes de ella habían ido a llevarse las pertenencias de su madre (abuela) y hermana las cuales se encuentran fallecidas, que el día 22 de agosto ppdo. previo a haber hablado con la Sra. cabrera por teléfono se hizo presente en la vivienda a los fines de observarla para posteriormente si le gustaba y estaba conforme alquilarla, que quiere aclarar que en dicha oportunidad se hizo presente junto a su pareja... y sus dos hijos..., que luego de observarla, les gustó, por lo que acordaron con Mabel que iría en la semana a refaccionar la vivienda, y que al día siguiente (23 de agosto) le llevaría la suma de 4100 pesos (dos meses de depósito de alquiler y un mes de adelante, y honorarios para la abogada), retirándose luego del lugar. Que al día siguiente (23 de agosto) el dicente se hizo presente en el domicilio de Mabel, ... haciéndole entrega en ese momento de la suma acordada siendo que la señora Cabrera le hizo entrega de un papel recibo manuscrito donde consta la entrega total del monto entregado... Que en ese momento el dicente le refirió que cuando ella pudiera iría a pintar la vivienda, debiendo a que Mabel es la única que posee la llave de la casa, que ante ello Mabel le manifestó que cuando pudiera lo iba a llamar, retirándose el dicente del domicilio. Que el día 23 de agosto ppdo. siendo alrededor de las 21.00 horas, la Sra. Mabel cabrera lo llamó a su abonado telefónico... y le refirió que al día siguiente podía ir a la casa a pintar, siendo que el deponente le refirió que iría a las 08.00 hs., manifestándole Mabel que era muy temprano por lo que acordaron que iría a las diez horas. Que al día siguiente (24 de agosto) siendo las 10.15 horas se apersonó en el lugar y al no encontrar a Mabel aguardó en la puerta de ingreso, hasta las 11.15 horas horario en que llegó Mabel y que abrió la puerta... procediendo luego a pintar una de las habitaciones de color verde claro, que quiere aclarar que en todo momento en que el deponente estaba en el interior de la vivienda se hallaba su propietaria, que luego de terminar con la habitación se retiró yéndose a su domicilio. Que posteriormente, acordó con la Sra. Mabel que iría el sábado 27 de agosto ppdo. a las 16.00 horas, ya que los días jueves y viernes ésta no podía, siendo que los familiares irían a llevarse las pertenencias que se encontraban en el interior de la vivienda alquilada. Que el día sábado, siendo las 17.30 horas el dicente se hizo presente en el lugar con su esposa e hijos a los fines que lo ayuden a pintar, que en el lugar ya se encontraba la señora Mabel la cual al llegar le refirió que había una habitación que iba a permanecer cerrada debido a que había pertenencias de su familia aún, que estuvieron todo el resto del día y la noche... al día siguiente (domingo) siendo alrededor de las 13.00 hs. se hizo presente Mabel, siendo que allí se retiraron de la vivienda quedando en el lugar la Sra. Cabrera, que quiere aclarar que en el lugar se encontraba un perro el cual según dichos de Mabel le fabricarían una cucha para que éste no se pelee con el cachorro que posee el dicente, como así que no muerda a los nuevos ocupantes, que en relación al perro tiene conocimiento que lo cuida y que le da de comer un vecino el cual es carpintero, quien también posee llave de la vivienda. Que habían acordado que el próximo 01 de setiembre a las 14.00 horas firmarían el contrato de locación. Que el día de la fecha hallándose en el interior de su vivienda... es que observó en la televisión que una de las viviendas allanadas en el marco de la presente investigación era la casa que el dicente estaba pintando...”. Testimonio que amplía a fs. 832/834 de la I.P.P., aportando lo siguiente: “...Que conocí a la señora Gladys por intermedio de un amigo de mi señora de nombre Gabriel Migliani, y nos comentó que alquilaban la casa en Hurlingham, así que el día 22 de agosto fuimos a eso de las 15.30 o 16.00 a ver la casa, fuimos mi señora, mis dos nenes y yo, que fuimos en colectivo 463 desde Rubén Darío. Que cuando llegamos la señora nos mostró la casa y a mi señora y a todos nos gustó y nos fuimos a los veinte minutos, que nos dijo la señora que una de las habitaciones iba a quedar cerrada e iba a ver si nos dejaba la parte de atrás porque tiene un perro muy malo... Que el día 23 cobré una plata en mi trabajo y fui a la casa de Gladys y le llevé cuatro mil cien pesos en concepto de adelanto y alquiler del inmueble sito en la calle Kiernan 992 de Villa Tesei. Que el día 23 llamé a Gladys y le pregunté cuando podía ir a pintar y quedamos para el día siguiente entre las diez y las once de la mañana. Que el miércoles llegué a eso de las diez de la mañana y esperé en la puerta de la casa hasta las once que llegó la señora Gladys. Que de ahí me fui a comprar la pintura al Plaza Oeste y me vine con un remis hasta la casa nuevamente y pinté el dormitorio de los chicos, que a eso de las 16.300 a 17.00 me fui en colectivo, que Gladys quedó adentro de la casa. Que ese miércoles a la noche la volví a llamar para quedar cuando volvía a ir a pintar y quedamos que me iba a avisar ella, porque tenía trámites que hacer. Que el Jueves la volví a llamar a las 20.30 horas más o menos y le pregunté si podía ir el sábado a la tardecita a pintar y quedaron el sábado a las 16.00 íbamos junto a mi señora y mis hijos. Que el viernes a eso de las 20.30 horas, también la volví a llamar y confirmamos lo del sábado. Que el sábado, llegué a eso de las 16.30 horas, que Gladys estaba con el hijo, que la señora se fue a eso de las 17.30 más o menos. Que mi mujer e hijos llegaron a las 20.00 horas, y a mí la señora Gladys no me había dejado las llaves, y me dejó abierta la puerta del comedor. Que mi mujer llegó e hicimos unas hamburguesas y comimos, mis hijos me dieron una mano. Que una de las habitaciones estaba cerrada con llave... Que a eso de las trece horas vino Gladys con su hijo, y cuando nosotros nos íbamos llegó una camioneta blanca con un amigo de Gladys para llevarse unas cosas. Que el lunes a eso de las 20.00 horas, la llamé a Gladys y quedamos que íbamos el miércoles para hacer el corral al perro; que yo llegué a las 13.30 que ya estaban en la casa Gladys con el nene, el carpintero y después vinieron los familiares de ella y un amigo de Gladys para terminar de llevarse las cosas de ahí. Que yo me puse a ayudar al carpintero a terminar. Que ahí acordamos firmar el jueves el contrato de locación, que yo nunca tuve las llaves de la casa, que las tenía Gladys y el carpintero. Que el miércoles me fui a las cinco y media de la tarde más o menos y se quedó en la casa Gladys y el carpintero... A la pregunta de si había vajilla en la casa para comer, responde: que había unos platos, vasos que había en una caja, que eran de plástico y dos de vidrio. Que uno lo usó mi señora y otro yo... Que lavé todo y volví a guardarlos en la caja. Que a la vecina de al lado de la casa, que es una señora de pelo largo de color negro, mirando de frente a la izquierda, le pedí aceite para cocinar las hamburguesas y llevé para que me lo de uno de los vasitos donde viene la miel, que estaba en la alacena, que estaba vacío, que esto fue el día sábado, que como sobró aceite lo dejé en la mesada y quedó junto con el mate y una bandeja. Que cuando volví el miércoles, el vaso con aceite ya no estaba, que l habitación que había dejado cerrada seguía en ese estado, que solo entré a esa habitación cuando fuimos a ver la casa. Que cuando dejé el aceite en el vaso, le avisé a la señora, y me dijo que gracias y que iba a usarlo para cocinarle al nene. Que nunca más vi ningún vaso. Que la señora no quiso que vaya el lunes y el martes, por eso volví el miércoles, que me dijo que tenía que hacer unos trámites en lo de la abogada...”.-

Del informe médico de fs. 3815 y placa fotográfica de fs. 3816, en donde se constata que Ramón Néstor Altamirano presenta escoriaciones lineales extensas que abarcan, una desde la articulación externoclavicular izquierda hasta la mamila y otras dos paralelas más extensas hasta la región abdominal superior, todas en vías de resolución, cuyo mecanismo de producción traumático, es compatible por el roce de la superficie corporal con o contra un objeto duro y rugoso.

Ahora bien, de la I.P.P.10-00-026833-11 se desprenden los siguientes elementos:

De la denuncia de Nancy Carola Labrador de fs. 1/vta., de la cual se desprende en lo esencial: “...resulta ser progenitora de la menor Candela Sol Rodríguez... de 11 años de edad... que en el día de la fecha, siendo alrededor de las 14.30 hs., se retiró y se quedó en la esquina de Coraceros y Bustamante de este medio, a los fines de juntarse con varias amigas del grupo de boy scouts. Que siendo las 15.30 hs., cinco amigas de dicho grupo se presentaron en su vivienda y le manifestaron que a Candela no la encontraron, y desde ese momento la dicente no encuentra a su hija. La buscó por los domicilios de amigas, compañeras de escuela y familiares, no hallándola hasta el momento. Que es la primera vez que se retira de su domicilio y no regresa, siendo que con la misma no tuvo ninguna discusión....”.-

Del testimonio de Alfredo Omar Rodríguez de fs. 82/84, quien en lo medular, expuso: “...Soy el progenitor de la menor Candela Rodríguez de 11 años de edad... no sé quien pudo haber cometido el hecho de Candela, pero la gente con la que andaba o que conozco podrían ser... el “Topo” Moreyra que vive en 9 de julio y Sarandí de Villa Ballester, que ya que es buche, quien podría haber sido el que le pudo haber generado algún problema a esta gente, al que conoce del barrio de toda la vida... Preguntado para que manifieste por qué cree que alguna de estas personas pudo tener relación con el presente hecho, dice: por las versiones que pudo haber vertido Moreyra a esta gente sobre mi persona, ya que me llegaron comentarios hace unos días, cuando ocurrió lo de mi hija, que éste me había indicado como el buchón de la banda. Que esto lo sé, por un ingreso al Penal de hace poco, que se llama José Luis Rodríguez... Que a José Luis lo conozco de la calle, desde la infancia, que fue compañero mío en una causa de 1996. Que cuando recuperó la libertad José Luis se encontró con el “Topo” Moreyra, y éste le dijo que yo estaba arriba de un helicóptero apuntando ranchos a la Policía Federal; por esto que creo que podría ser un vuelto de la banda de narcos...”. Testimonio que amplía a fs. 420/422, diciendo que: “...las únicas personas que considera que podrían querer perjudicarlo con un hecho de tal magnitud, sería la banda de Boscolo y Sancho, que manejan la droga en San Martín, a los que el declarante conoce de toda la vida, porque hace unos diez días (esto es unos días antes de la desaparición de Candela), un amigo suyo de nombre José Luis Rodríguez que se encuentra detenido en la Unidad Carcelaria nro. 36 de Magdalena, en el mismo pabellón que el declarante, le dijo que el “Topo” Moreyra lo había ensuciado con los mencionados Boscolo y Sancho, refiriéndole que el declarante pasaba información sobre ellos a la Policía Federal...”. y ya en fin, a fs. 679/680, dijo: “...Que hoy compareció ante el Juzgado de Ejecución Penal de Morón, a fin de cumplir un trámite y solicitó que se lo lleve a declarar ante el señor Agente Fiscal. Que quiere decir que hace unos ocho años, un tal Walter Bulacio, con quien había hecho un trabajo, siendo que el mismo recibió una mercadería que yo le había dado para reducir, siendo que este tal Walter Bulacio, nunca más me la pagó. Que me debía 10.000 pesos por esa mercadería. Que yo le pedí al Topo Moreira que vaya a apretarlo para que le devuelva la plata, y entonces el Topo, le pidió a unos policías amigos, que laburaban con él, de aquel entonces que serían de la Federal, quienes ya estaban buscando a Gustavo Sancho. Que el tema era que estos polis lo iban a ir a apretar a Bulacio, y le sacaría la plata para mí que me debía. Que fueron a apretarlo a Bulacio y le pidieron unos 25.000 pesos, que Bulacio les ofreció un dinero más, pero con la condición de que le dijeran quien era el buche que lo había mandado a apretar y aquellos policías, le dijeron que fui yo. Asimismo me llaman a mí los policías para decirme que me iban a dar la plata. Cuando me acerco a la plaza de Vila Ballester a buscar la plata, me dicen que la plata la iba a poner en unos días, y como condición nueva, los policías me piden que entregue a Gustavo Sancho. Que yo a Gustavo lo conocía de chico, yo me críe con él, vivía a la vuelta de mi casa allá en el barrio Zapiola de San Martín. Que Gustavo ya andaba vendiendo droga, y por eso los federales lo buscaban, ellos ya sabían que Gustavo andaba bien de plata y por eso lo buscaban. Que yo les dije a los policías que yo a Gustavo no te lo entrego. Y como a los veinte días, un mes más o menos, le cayeron al departamento de Gustavo que vivía en el centro de San Martín. Que ahí lo reventaron, le dieron vuelta la casa, y le pidieron plata para arreglar. Que Gustavo le dice que sí, pero con la condición que entreguen al buche. Que los policías le dicen que el buche fui yo, pero en realidad, como hace siempre fue el tal topo Moreira, quien juega a dos puntas siempre. Que Gustavo me amenazó a mí de muerte, personalmente, me dijo “fijate lo que andas haciendo, yo a vos te voy a matar”. Y al poco tiempo, le revientan la cocina de Gustavo que la tenía Boscolo y Boscolo cae preso. De ahí es de donde viene lo que me contó el chino Jose Luis Rodríguez, una semana antes de que desapareciera mi hija, cuando llegó al penal, y me dice que todo el mundo andaba diciendo allá en el barrio Zapiola, que yo había sido el buche que cortó a Boscolo y traicionó a Gustavo. Que Boscolo ya está en libertad, desde hace bastante, y Gustavo Sancho ni Walter Bulacio, nunca estuvieron presos. De ahí es de donde viene todo este problema, de que antes de que yo caiga preso, se andaba comentando que yo era un buchón y se robaron una camioneta de amortiguadores un tal Ríos y Cacho que anda con la banda de secuestradores de los Gómez, ello le que queda el chofer preso de la camioneta que se la habían entregado, quedando los choferes detenidos. Cuando fueron a declarar, quedaron presos los dos, eso fue para noviembre del 2009 y la camioneta la guardaban por al lado de la casa del hermano del Topo, en Libertador San Martín y Lafayette, ahí en Zapiola, San Martín, atrás de Rescate. Y ahí en donde le dicen a ese Cacho de la banda de los Gómez que tengan cuidado conmigo, porque yo seguro que se los entregué a la brigada porque le reventaron la casa del asentamiento. Que yo sospecho que esto que le pasó a mi hija, puede ser de esa banda, tanto de los Gómez, como de Walter Bulacio, Sancho o Boscolo. Que si lo que le pasó a mi hija, fue una maldad para mí, no tengo ninguna duda que fue alguno de ellos. Que quiero aclarar que en Hurlingham, nadie sabía lo que yo hacía, si en mi barrio donde me críe, allá en San Martín. Que a otras preguntas refiere que mi hija se hizo señorita hace dos meses más o menos, y que es atendida por una Médica Pediatra de una salita privada que está en el Parque Quirno a unas tres cuadras del Golf. Que ahora recordó que el tal Marcos es Marcos Omar Lozano Fernández, quien ahora tomó conocimiento que el mismo se halla detenido en el Penal de Mercedes, desde hace un tiempo, por lo que es evidente nunca pudo haber sido la persona que hiciera la llamada que se le hiciera escuchar...”. Y por último, se le recepciona un nuevo testimonio al mencionado, quien a fs. 5728/5729 (Cuerpo XXIV), expuso: “...Que ratifica sus declaraciones testimoniales anteriores. Que preguntado si conoce o ha tenido algún tipo de trato con las siguientes personas: Héctor “Topo” Moreyra, Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, Gabriel Fabián Gómez, Guillermo Sebastián López, Alberto Fabián Espínola, Gladys Mabel Cabrera, Ramón Néstor Altamirano, Gustavo Adolfo Valenzuela y/o Alfredo Montiveros, padre e hijo responde que: Que de los nombres que se le informan, conoce a Héctor “Topo” Moreyra. Que a Moreyra lo conozco desde hace muchos años, del barrio donde me críe, en la casa de mi abuela, de calle Zárate y Sarandí de Villa Ballester. Que el tal Moreyra vivía por entonces a la vuelta de la casa de mi abuela, y ahí lo conocí. Que la relación que con él tenía era común de vecinos, amigos, de estar ahí. Que yo nunca laburé con él, que él a lo único que se dedicaba era a ser buchón de la policía. Que la única relación que le conozco a Moreyra es con un policía de nombre Chazarreta, que vivía por ahí cerca. Preguntado si tenía algún motivo este Moreyra para causarle daño, responde que nunca tuve una buena relación con él, a partir de que se hizo buchón de la policía, entonces en donde lo veía, trataba de esquivarlo, ya que sabía que todo lo que se le decía, iba inmediatamente a contárselo a la policía. Preguntado si Moreyra conocía a su hija Candela, responde que: Que si, que Moreyra conocía a Candela, y seguramente mi hija Candela lo hubiese reconocido como Moreyra, aclarando que nunca su hija tuvo trato alguno con él. Que con el “Topo” anda pegado un primo mío al que le decimos el “Cali”, con quien si teníamos trato, por lo menos hasta que yo caí preso, hace más de un año, era habitual visitar el domicilio de la hermana de Cali, de nombre Teresita, íbamos con toda la familia, y en este tiempo que estoy detenido, sé que mi mamá, fue un par de veces a lo de Teresita, y ha llevado a Candela, a un cumpleaños, o algún otro tipo de reunión, que si bien con el Cali la relación no es muy buena ni fluida, si el Cali pasa por lo de mi madre alguna que otra vez para saludar, y desde ya Candela si conocía a Cali y sabía que es mi primo, que es de la familia. Preguntado si conoce a “Mameluco” Villalba, responde que: que lo conozco de nombre, de la tele, de la zona, pero nunca tuve, ni tengo trato alguno con él...”.-

Testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 760/761, quien expuso que: “...Que en la noche de ayer, 1º de setiembre de 2011, fui a la Comisaría de Barrio Mitre a buscar a mi hija que había caído detenida. Que a la vuelta, le empecé a decir que se tiene que cuidar que vea lo que le había pasado a Candela y me dijo “yo sé todo”, a lo que le pregunté que sabía y me dijo que en la semana que estaba desaparecida Candela, le había llegado un mensaje a Mariela, que es una señora que vive en una casa que es un aguantadero que vende droga, que la casa es de ladrillo a la vista, muy deteriorada, en la calle Charrúas al lado del 1081, de frente del lado derecho... Que después me contó que en la casa de al lado de la de Mariela, escuchó como una nena gritaba, rasguñaba las paredes y la arrastraban. Que los pibes que van ahí a consumir le contaron que el que la mató, la apretó hasta que se le salieron los ojos para afuera y le quedaron de color rojo... Que de la casa de al lado de lo de Mariela, resulta ser Charrúas 1081 y 1085 de la localidad de Villa Tesei... que los que supuestamente habitan la casa del 1081 son Nelly y Osvaldo...”.-

Del informe de la firma Nextel de fs. 331/335, en donde se hace saber que el abonado 6390-1232 (abonado de telefonía celular que la niña Candela Sol Rodríguez llevaba consigo, al momento de su desaparición), se encontraría apagado desde el día 22 de agosto de 2011, a las 17.00 horas. Que la última antena que habría captado la presencia del abonado de referencia, habría sido la antena llamada “La Finita” sita en Cno. de Cintura 5381 de Loma Hermosa, Partido de Tres de Febrero de la Provincia de Buenos Aires; el sector de la antena sería el nro. 3 que se direccionaría al sur-oeste, destacando la empresa que no existiría posibilidad alguna de error en la información brindada. Dicho informe se complementa con similar de fs. 768/771, en donde la firma prestataria del servicio de telefonía celular Nextel, da las características técnicas de la antena, e equipos utilizados, amplía plano del sector 3 de dicha antena, el que abarca uno de los domicilios de Héctor “Topo” Moreyra, más precisamente el de calle 9 de julio 5780 de Villa Ballester.

Testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 826/827vta.; quien refirió: “...Que el día martes 23 del corriente, a la mañana, vi a Néstor junto a la mujer, que estaban con un bolso, un tupper, plata y unos pasajes. Que la mujer de Néstor, Nelly, estaba media rara que miraba para todos lados. Que por la tarde yo estaba dando vueltas por el barrio y vi a Candela que estaba a la vuelta de mi casa. Que Néstor el carpintero le llevo comida, que el mismo martes Néstor y su sobrino que tiene unos 24 años, el cual es de tez blanco, ojos oscuros, de pelo negro, grandote y que tiene un gol de color azul se llevaron a Candela, pero no por la fuerza. Que a Candela le prometieron que le iban a dar comida y ropa y la llevaron a la casa de Néstor y Nelly que queda en Charrúas 1081 de Villa Tesei, a la tarde, que el martes a la noche cuando estábamos todos durmiendo, escuché cómo a alguien le tapaban la boca, unos pasos y cómo rasguñaban las paredes, que yo golpeé la pared y ahí empezaron a rasguñar, volví a golpear y después no escuche mas nada. Que al rato, Mariela, Jazmín y yo escuchamos una frenada de un auto, por lo que salí y escuche que una nena gritaba “Ayuda, Ayuda”, y la subieron al gol azul del sobrino de Néstor y se la llevaron para la casa rosa de la calle Kiernan. Que Nelly en verdad no se fue de viaje y el martes a la noche volvió, no solo la vi yo sino todos. Que el miércoles pasé por la puerta de la casa rosa y los vi a Nelly y a Néstor, adentro de la casa rosa. Que a la noche si pasabas por la casa rosa, escuchabas pasos y que se movían mesas. Que yo vi a Néstor que tenía pintura rosa en las manos, lastimado y un pelo largo negro enganchado de la uña. Que Hugo es un transa que anda en el barrio, y en la semana lo vi que fue a la casa rosa también. Que en la semana le mando un mensaje a Mariela diciendo que se iba por que estaban haciendo allanamientos y tenía miedo y Mariela le dijo, bueno, pero a mí no me metas en tus quilombos. Que después de ese mensaje Hugo no apareció más, que Hugo vive sobre la calle Kiernan llegando a Vergara, en una casa blanca con pared, con rejas rojas, con puerta de chapa rojo, en la esquina, que a la mujer de Hugo le dicen La pato, por que se llama Patricia, y tienen una camioneta blanca y una roja. Que tanto Hugo, Nelly y Néstor, iban y venían a la casa rosa. Que Candela estaba ahí adentro. Que el fin de semana antes que aparezca muerta Candela, el Gol de color azul del sobrino de Néstor daba vueltas por la zona, Que este Gol no se efectivamente si es del sobrino de Néstor, pero va y viene a la casa de Néstor. Que uno de esos días lo vi a Néstor con una bolsa de color gris entrando a la casa, que la bolsa estaba vacía. Que Micaela, me conto que tenía los ojos rojos cuando la mataron, como para afuera. Que un amigo mío Maxi también la vio a Candela caminando por la calle Bonorino. Que el día que vino la policía a la casa de Néstor, éste los atendió desde el piso de arriba y les dijo que Nelly estaba de viaje, pero en verdad Nelly estaba adentro. Que se comenta en el barrio que Hugo fue quien la mato, que a él se le fue la mano. Que Hugo conocía a Candela y a la familia y éste tenía problemas con la familia de Candela. Que hay varios vecinos que la vieron a Candela, como ser Maxi de 21 años de edad, que vive en El Cóndor y Ontiveros...”. Testimonio que amplía a fs. 3855/3856 (Cuerpo XV), en los siguientes términos: “...Que ratifica sus declaraciones aportadas anteriormente. Que entres el martes y el jueves siguiente a que candela desaparezca, yo me encontraba en el comedor de mi casa, empecé a escuchar ruidos en la casa de al lado y de golpe escuche la puerta de arriba de la casa de al lado y no escuche mas nada, que esto era más o menos las dos o tres de la mañana. Que a eso de la cuatro de la mañana, yo ya estaba acostada, y empecé a escuchar como que subían y bajan la escalera de al lado y volví a escuchar como que cerraban la puerta otra vez. Que la mujer dueña de la casa en la que vivía, estaba conmigo cuando escuchamos los pasos, y me decía: “Escuchá, la escalera”. Que al día siguiente, era tarde, y estaba en mi casa, y vino Mariela, y me dijo, escucha, se están llevando a alguien, entonces fui para afuera, y en ese instante escuche la frenada de un auto, que vi que era un gol oscuro, y vi como el auto se iba arando y vi como que doblaba para el lado de la casa de Kiernan 992. Que Mariela lo conoce bien a Hugo, que Hugo cuando desapareció candela empezó a pasar por la zona con la Traffic blanca de él, que es una traffic, relativamente nueva. Que también tiene una camioneta roja, cuadradita, que a tras tiene para abrir. Que también tiene camiones Hugo. Que Hugo es muy violento, que siempre se le hace el novio a chicas, de más o menos 12 o 13 años, se las lleva al Shopping, les compra ropa para después tener sexo con ellas, y si no quieren las golpea. Que a su ex pareja, Patricia, la golpeó un par de veces, hasta una vez la dejó en el hospital toda golpeada. Que Hugo es pirata del asfalto y vende droga. Que a la hija de Mariela, Micaela la quiso agarrar una vez, pero no la termino agarrando, que como Micaela se droga, él le decía que le daba droga. Que Mariela es muy amiga de Patricia la ex de Hugo, por eso se conocen. Que después del hecho que se la llevaran a Candela, de la casa de Néstor, vi la camioneta Traffic, en la cuadra de la casa de Kiernan, varias veces. Que cuando vi la Traffic de Hugo, también vi a un hombre con una moto negra grande, que se encontraba parado justo en la puerta de la casa de Kiernan 992, que ese día que lo vi, eran como las cinco de la tarde. Que este hombre, es grandote de cuerpo y de cara. Que con el de la moto estaba otro hombre, que no sé quién es y no me acuerdo bien como era. Que en esa semana, Mariela, me dijo que el que tenía a Candela había sido Hugo, que vuelvo a decir que es muy violento y capaz de cualquier cosa. Que Mariela me dijo, que era muy raro que Hugo ande pasando por la zona con una Traffic. Que las juntas de Hugo, van siempre a la calle Kiernan y Santa Mónica. Que Hugo vive en Morón con la familia. Que después de que apareció Candela, escuche como Néstor y Nelly discutían dentro de la casa, que no se escuchaba bien, pero estaban discutiendo. Que manifiesta que no viene por la recompensa y no le interesa la plata. Que así mismo, no tiene inconveniente alguno de llegar la causa a la etapa del Juicio Oral, de dar su testimonio en la audiencia de debate...”.-

Del testimonio de Maximiliano Gabriel Rodríguez de fs. 828/829, quien aporta que: “... A la pregunta si conoce a algún Hugo, responde que si, el cuñado de Maxi, mi amigo, que tiene un Renault 12 break y tiene una verdulería, que tiene unos 29 años de edad y vive en Kiernan y el Club Libertador. Que hay otro Hugo que compra en el bajo Flores, que tiene una Kangoo blanca, que es amigo del Hugo de la verdulería...”.-

De la diligencia de allanamiento de fs. 838/840vta., practicada en la finca de calle Kiernan y Santa Mónica de la localidad de Villa Tesei, en la cual se documentó en acta lo siguiente y que resulta esencial a la imputación de autoría, la cual dice en su parte pertinente: “...que preguntado sobre la existencia de N.N. ó Hugo, la ciudadana Lobo Patricia Liliana, refiere en forma espontánea que si lo conoce desde hace aproximadamente siete años, al ciudadano Hugo Elvio Bermúdez, de nacionalidad uruguayo, de 54 años de edad... que tuvo una relación sentimental la cual finalizó hace aproximadamente un año, y ocasionalmente lo sigue viendo, que la última vez que lo vio, hace diez días aproximadamente... manifestando también que desconoce actual paradero, sabiendo únicamente que se desplaza en una camioneta Renault express de color rojo, que a estos dichos son escuchados por el testigo Rivas Julio Osmar, la ciudadana Coronel Nélida Beatriz refiere en presencia del mismo testigo que Bermúdez se dedica a ser pirata del asfalto....”

Del informe preliminar genético de fs. 859/860, en donde consta que de las evidencias G 4, L.E.F. 5683, hisopado vaso de vidrio del domicilio Kiernan 992, se halló un perfil genético mezcla femenino - masculino: con un perfil mayoritario coincidente totalmente con la víctima Candela Sol Rodríguez y un perfil minoritario masculino. Que en la evidencia C 1, L.E.F. 1836, bols rosado con restos de alimento, del domicilio Kiernan 992 (el cual se hisopa en el Laboratorio), se halló un perfil genético mezcla masculino - femenino: con un perfil mayoritario masculino el mas predominante, coincidente con la colilla B 2, L.E.F. 1836, y un perfil minoritario femenino coincidente con la víctima Candela Sol Rodríguez.-

Del testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 942/vta., quien expuso: “...que una persona que conoce como de apellido Espíndola, cuyo apodo es “el perro”, días atrás, con posterioridad a la aparición del cadáver, le comentó como sabiendo a quien se refería el comienzo de una frase “y seguro que fue...” parando el relato y continuando diciendo “seguro que fueron los morochos de atrás del puente San Pedro”. Que si bien no acotó nada más al respecto, al dicente por la forma de manifestarse, le dio la impresión que sabía más de lo referido y que no continuó la primera frase porque se arrepintió de dar detalles. Que al referido Espínola lo vio ingresar al domicilio de Kiernan 960 de Villa Tesei, tratándose de una finca sin tapial ni alambrado hacia el frente y edificada a un metro aproximadamente de la línea municipal, pintada de color blanca las paredes... que posee antecedentes delictivos por hechos de piratería del asfalto... que en ese tipo de delitos se vincula con otros malvivientes de la zona, uno de ellos apodado “Pollo”... y a su vez con otros de la zona de San Martín y que inclusive frecuentan Hurlingham...”. Testimonio que amplía a fs. 1996/1997vta., diciendo que: “...Que comparece a fin de ampliar sus dichos... Que desea indicar que una vez que hubiera declarado ante esta prevención, circunstancialmente concurrió nuevamente al domicilio donde había visto ingresar al mencionado Fabián Espíndola, en el domicilio de la calle Kiernan 960 de este medio, ya que quería estar seguro de dicho domicilio y viendo que se había equivocado, desea rectificar la dirección del mismo y explicar las causales de su error. Que la primera vez que fuera a dicho sitio, fue cuando observó a Espíndola que estaba sobre la calle Kiernan, que esta persona hizo como que iba a entrar a una casa, pero rápidamente pensando seguramente que el deponente no lo estaba mirando, ingresó a la vivienda lindante a esta última, que viéndola de frente era a la izquierda de aquella que hizo el “amague” de entrar. Que en ese momento era de noche. Que recuerda claramente que estaba estacionado un semi. Que posteriormente a esa situación otra vez en horas de la noche, poco antes de declarar en estas actuaciones había concurrido al lugar a fin de reconocer el domicilio a donde había ingresado Espíndola. Que en esa oportunidad lo hizo rápidamente y de noche, por lo que al ver la vivienda ubicada en la calle Kiernan 960 de este medio, consideró que este era el lugar que había ingresado dicho sujeto. Luego de prestar testimonio en estos actuados, en momentos que circulaba con su vehículo y circulando circunstancialmente por las cercanías de este sitio, es que decidió pasar nuevamente por el lugar, pero en esta oportunidad ya más calmo y siendo que existía luz diurna y contando con más tiempo. Es así que al pasar notó que se había equivocado al dar esta finca, ya que esta casa (por la de 960) guarda gran similitud con otra vivienda del lugar, la cual se ubica en la numeración 992. Además de prestar más atención y de recordar puntualmente donde él estaba ubicado con el vehículo, cuando lo vi a este sujeto, tomando claramente de referencia el semi, ya que este se sigue ubicando en el mismo lugar donde antes él había estado... Que en esa oportunidad cuando escuchara este comentario por parte de Espíndola realmente le extraño, pero decidió en ese momento no comentarlo, ya que para dicha fecha, pocos días después de la desaparición de la menor existía una gran confusión y el dicente estaba temeroso de lo que había escuchado. Que en esta instancia recuerda que cuando declarara en esta prevención dijera que era a poco después de su muerte, pero precisa que fue poco después de la desaparición de la menor y no de la muerte de la misma, ya que recuerda posteriormente a ello (el comentario de Espíndola), estima de cuatro a cinco días después es que salió en los medios televisivos la aparición del cuerpo que la había encontrado unos cartoneros... Para que diga cuál es la similitud que encuentra entre las dos viviendas de la calle Kiernan, es decir la ubicada en la altura 960 y la otra en 992, indica que ambas son de color blanca, aclara que cuando él concurriera la primera vez la última casa estaba de color blanco y ahora está en color rosa, y esto también obró en contra en la segunda oportunidad (ya de noche). Que ambas viviendas cuentan con dos ventanas en su frente y una puerta entre medio de ellas. Que otro detalles es que son cuadradas (tipo americanas). Además que cuando dejara a Espíndola en la vereda había bolsas de arena, siendo que también existe esta coincidencia con la de 960... “. Dichos juramentados que amplía a fs. 3514/3515 (Cuerpo XIII), en los siguientes términos: “...Que ratifica sus declaraciones anteriores. Que yo trabajo de remisero en Hurlingham, y el día 26 de agosto del corriente año, entre las horas siete y ocho de la noche, lleve a dos muchachos desde la agencia, uno de ellos bajo en barrio Destino de Hurlingham, no en una casa especifica, sino en la intersección de las calles Tokio y Granada de Hurlingham y el otro sujeto, luego de esto lo lleve a la calle Kiernan a la altura al 900 de la localidad de Tesei, partido de Hurlingham. Que el primer sujeto era morocho, de pelo negro, con una gorra con visera marrón, el pelo tipo ondulado, de 1,80, quien vestía una campera tipo gamuza marrón y pantalón de trabajo tipo azul, sucio, y el segundo sujeto era con anteojos para leer, pelo negro ondulado, de 1,70, flaco, de tez blanco, con una gorrita tipo boina, con un saco color verde y un pullover marrón. Que el segundo sujeto al vengo haciendo referencia se bajo en la calle Kiernan a mitad de cuadra, que delante mío había estacionado un semi estacionado, que mientras yo acomodaba la plata del viaje, y me quede parado ahí unos instantes, me prendí un cigarrillo, y le doy marcha atrás con mi auto, para salir más derecho para donde tenía que volver, entonces observo que este hombre, vuelve como para atrás y para justo en la casa que tiene en uno de los tapiales una franja amarilla. Que no lo vi ingresar, solo lo vi en la puerta como mirando a la casa y después ya lo perdí de vista. Que después de que apareció muerta Candela, un chofer de colectivo escolar, que se llama Jorge, y es de 1,70, bien pelado, de unos 50 años de edad, medio narigón y que también trabaja de mecánico en “Espintour”, que queda en la calle Goette 969 de Hurlingham, que yo a este hombre lo llevo casi todos los días a la casa que es en Minoguyen 3108 de Hurlingham, que este hombre tiene antecedentes, y me comento que esto de Candela había sido culpa de la madre, Carola, porque esta andaba con un tal Mameluco, que era el que le daba la droga para vender y un tal Hugo, que era con el que salía Candela, y que tomaron represalias contra Hugo o Carola y la agarraron a la nena. Que Jorge estuvo preso con el padre de Candela y por eso sabe estas cosas, y aparte es drogadicto y compra la droga en la calle Massini 3112 entre Levalle y Carcaraña de Hurlingham. Que manifiesta que no viene por la recompensa y no le interesa la plata. Que asimismo, no tiene inconveniente alguno de llegar la causa a la etapa del Juicio Oral, de dar su testimonio en la audiencia de debate...”.-

Del testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 943/vta., quien expuso: “...el día 26 del corriente (agosto), una persona de nombre Fabián Gómez, alias el “Mono”, con domicilio en la calle Minoguyen 1749 de William Morris, persona ésta de unos 35 a 40 años, de 1, 80 metros, cabellos cortos con claritos, tez blanca y robusto, se enteró que estaba desesperado queriendo vender unas motos porque tenía que viajar y se lo vio muy nervioso, haciendo comentarios que “se tenía que descartar algo”. Posteriormente al día siguiente, la misma persona ante pregunta sobre la nena desaparecida, que era algo obvio para preguntar porque era tema de conversación por la desaparición de mucha trascendencia, esta persona comentó que “la madre miente en la tele, ella vende drogas, que el que le traía la droga era alguien de la villa 18 de San Martín, que sabía bien quien tenía a la nena, que la misma vende drogas en las zonas de las villas de Hurlingham, y que el padre de la chica era pirata del asfalto, que lo conocía bien, que había trabajado con ellos en ese rubro de ilícitos y que se había quedado con un vuelto, que éstos lo habían cagado en plata a él y a los amigos, que eran unos hijos de puta, sabes cómo va a aparecer la nena, en una bolsa de residuos, así la van a encontrar”. Nunca se hizo cargo directamente de haber participado, pero tampoco era categórico que no, pero comentó que “estaba cerca”. Que luego el martes 30 de agosto, esta persona estando con dos sujetos en un lugar determinado, comentó que “ahora estaba tranquilo porque se había sacado un peso de encima”, también comentó en conversación “la nena va a terminar en una bolsa de residuos en el río, o le van a prender fuego, ya se van a enterar”... Que el comportamiento de éste sumamente nervioso en esas circunstancias del viernes y sábado de la semana anterior, no es habitual en dicha persona. Que con respecto al sujeto mencionado como Fabián Gómez, como lo expresara anteriormente, se trata de una persona de mal vivir, se moviliza en un Astra bordó prestado y se dedica a cometer distintos rubros de ilícitos, entre los cuales se destaca y es más habitual el de piratería del asfalto y de comercialización de drogas, siendo otros componentes del grupo delictivo Leonardo Daniel Jara... Ricardo Alderete... Fabián Espíndola... José Luis alias “el pollo”... un tal Guillermo... otro sujeto apodado el “Loco”... otro importante de apellido Perrota alias “el Negro”...”. Dichos ampliados por éste a fs. 2017/vta.: “...Que el día miércoles 7 del corriente mes, se enteró que Fabián Gómez había hecho comentarios respecto a: “menos mal que cayó ese peruano Hugo, que no cayó el pendejo porque sino los iba a mandar al frente a todos ellos por el quilombo de la pendeja. Que Hugo se la va a bancar, nosotros le vamos a poner el abogado, en dos o tres meses lo van a soltar y que seguramente él iba a negar todo”. Que esta gente había hecho comentarios también “que había un testigo que no se conoce la identidad que vive cerca de la casa donde estaba la pendeja, y que ellos sabían quién era y que lo habían ido a apretar y que éste había negado que había declarado en la Comisaría y también que iba a salir a desmentir todo con la apretada que le habían pegado”. Que ese Fabián estaba junto a Perrota en un VW Bora negro, vidrios polarizados, patente KJH-969, que éste último sujeto estaba de traje gris y era el que manejaba el Bora...”. Juramentada que amplía a fs. 3517/3518 (Cuerpo XIII), diciendo que: “...Que ratifica la declaración aportada anteriormente. Que el día martes 23 de agosto de 2011, como a las siete de la tarde, vino a mi negocio Fabián Gómez y otro sujeto mas petizo, que no sé el nombre, y Fabián, que es pirata del asfalto y anda en la droga, me dijo, que me tenía que pedir un favor y me pidió un número de teléfono de otro pibe porque tenía que vender unas motos, para irse porque estaba desesperado. Que yo como no lo tenía encima ese número le dije que se lo traía al día siguiente. Que el miércoles, cuando yo llego al local, el me estaba esperando en la puerta, que esto era como las 08:30 de la mañana, que Fabián vino solo en una moto Zanella 200 de color negro, y me pidió el numero otra vez, y yo le dije que no lo tenía, entonces le dije que si sabía donde vivía este pibe de Palomar, por que no iba, y me dijo que no podía ir hasta ahí, entonces, me pidió que le pidiera el aparato celular a uno de los empleados del local, para llamar, y yo le dijo que no, porque no llamaba de el de él, y me dijo que desde su celular no podía llamar, haciendo referencia como que lo venía persiguiendo, entonces yo le pregunte, porque lo venían persiguiendo si era por la piba Candela, y se quedo como callado, y empezó a decirme, que la madre de candela Carola, estaba mintiendo, que mentía todo el tiempo en televisión, que ella sabe todo, que está metida en la droga y que esta mina sabía dónde estaba la hija y quien la tenía, y terminó diciendo que la nena iba a terminar en una bolsa de residuos; y ahí me contó que el sábado se tenía que ir a la cárcel de Alvear a visitar a alguien. Que esa semana ya no lo vi más. Que lo volví a ver el martes siguiente, que vino al negocio otra vez, a eso de las 19:30 horas, y se sentó en un cajón de coca cola y vino con un tal Guillermo, y yo le pregunte, que ya vendiste las motos, y él me contestó, haciendo ademanes con las manos, que no, no las había vendido, pero que se había sacado un peso de encima y ahí yo le pregunte, que peso de encima se había sacado, y ahí Fabián me contestó que no que había perdido en un hecho en Gaona y que había perdido la radio, entonces yo le pregunté si había tenía algo que ver con lo de Candela, y me dijo: “ ya vas a ver lo que va pasar” y se fueron. Que el miércoles apareció Candela muerta. Que el jueves o viernes, volvieron a venir al local como a las diez de la mañana, a bordo de un Bora negro, Fabián Gómez, Perrota y Ricardo Alderete, que este último se quedó en el auto. Que Gómez, me dijo que se tenía que ir urgente para Córdoba, por que los estaban persiguiendo la policía, y me pidió plata para irse, que yo le dije que no tenía, y entonces se fueron. Que el mismo día como a las seis de la tarde, volvió a venir Fabián Gómez, y yo le dije pero como no se iban a Córdoba, y me dijo, nooo, estoy re contento, menos mal que cayó ese Hugo Bermúdez y no el pendejo, porque sino el pendejo iba a decir todo. Que ahí yo le pregunte, si había tenido algo que ver con lo de Candela, y él me contesto: después vas a ver, nosotros le vamos a poner un abogado a Hugo, porque se la va a bancar. Que yo le pregunte con quien anda, y me dijo que trabajaba con los mismo de siempre, Leonardo Daniel Jara, Hugo Bermúdez, Fabián Espíndola, el Pollo, que es el que maneja los camiones y el Guille. Que me dijo que la banda de él es bastante grande. Que manifiesta que no viene por la recompensa y no le interesa la plata. Que asimismo, no tiene inconveniente alguno de llegar la causa a la etapa del Juicio Oral, de dar su testimonio en la audiencia de debate...”. Y ya en fin, a fs. 5519/5520 (Cuerpo XXIII), expresó: “...que el día 27 de setiembre de 2011, un conocido mío, de nombre Osvaldo, que no se el apellido... vino a mi casa y cuando estábamos charlando del caso de Candela, me contó que a la nena la levantaron en un Suzuki Fun gris, Leonardo Jara, el Topo Moreyra y otro más que no me acuerdo, que la patente del Suzki es EEH-492, que la llevaron a la casa de la calle Kiernan y la tuvieron ahí como tres días y de ahí como había lío con los medios, la llevaron a la casa de Cellini 4085, y la terminaron matando. Que también me comentó que cuando la pasaron de casa en casa, iban tres autos, haciendo de campana. Que Jara, el sábado a eso de las 11 y media de la mañana, vino a mi negocio en un Gol blanco de la línea nueva, con vidrios polarizados, que no se bajó porque sabe que hay cámaras y que lo están buscando y bajó su chofer, para pedirme plata, porque está sin nada, que yo me acerqué al auto y vi que Jara tenía dos fierros refiriéndose a armas, uno en la cintura adelante y otro atrás, que me dijo, si se me cruza un pato, refiriéndose a la policía, o lo mato o me mata, que es muy peligroso, que también me comentó que sabe que le allanaron todas las casas de José C. Paz, en San Damián, etc...”.-

Testimonio de Raúl Javier Ramos de fs. 1009/1010, quien en lo medular, expuso: “...entrevistados con las personas que habían retirado los elementos mencionados, siendo ellos Diego Abel De La Fuente... y Flavio Matías Ezequiel Juárez... quienes manifestaron recordar que ese día llegaron al lugar entre las 12.00 a 13.00 hs. siendo recibidos por una femenina de unos treinta a treinta y cinco años de edad, media gordita, quien nos hizo ingresar a la vivienda, más precisamente a lo que sería el comedor, de allí tomaron los elementos mencionados y los colocaron en el camión, para luego ingresar nuevamente para tomar el resto y colocarlo en el camión y retirarse del lugar. Que aclaran también que al llegar había un masculino mayor de edad, cree que de unos 60 años y un menor de tres a cuatro años, los cuales se retiraron por lo que no pueden dar más datos de éstos. Asimismo refieren que la vivienda se encontraba como deshabitada ya que casi no había muebles...”.-

Del acta de aprehensión de fs. 1340/1341, de fecha 6 de setiembre de 2011, en donde se efectiviza la aprehensión de Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, siendo que en tal ocasión, se le secuestra en su poder de los teléfonos celulares: equipo Nextel, modelo I 530, IMEI 00060022783448, con CHIP SIM 00180658190136, abonado 54-11-3554-3822 e I.D. 54*729*1157, y un equipo celular Motorola, color negro, sin stiker IMEI del software 011702004723712, CHIP SIM colocado de la empresa Claro 8954310111400750287, troquel de la empresa Movistar donde se aprecia anotado de manera manuscrita, el abonado 11-5336-9679.-

Testimonio de Jorge Luis Ríos de fs. 1613/vta., quien refirió: “...posee el oficio de pintor de automóviles en la calle Kiernan 575 de Villa Tesei desde hace unos dos años a la fecha. Preguntado si conoce al señor Hugo Elvio Bermúdez, responde que sí, que lo conoce del barrio y que para con una mujer de unos 30 años de nombre Patricia desconociendo el domicilio de la misma ni el de Hugo. Que todos los conocen a Hugo, pero la mayoría se hace el desentendido porque Hugo tiene antecedentes penales y estuvo preso, y sabe como todo el mundo que éste vende droga. Preguntado si sabe que éste posee algún vehículo, refiere que éste se mueve en una camioneta tipo Peugeot Partner, no recordando el color y en una oportunidad lo vio en un auto de alta gama, que lo vio en varios rodados distintos y en una camionetita tipo gris nuevita...”.-

Testimonio de Facundo Elías Laborda de fs. 1614, quien acotó: “...Que el mismo trabaja en el almacén de su padre, sito en la calle Kiernan 605 de Villa Tesei, siendo propiedad de su padre desde hace unos 22 años a la fecha, por lo que es habitual que el deponente este allí. Preguntado si conoce a Hugo Elvio Bermúdez, responde que sí, que sabe el mismo es un transa de la zona, más conocido por los jóvenes del barrio que por las personas mayores. Preguntado si sabe que el mismo posee algún vehículo, manifiesta que tiene una camionetita tipo Peugeot Partner de color bordó o rojo. Preguntado si el día que desapareció Candela lo llegó a ver a Hugo, responde que no, pero luego de eso lo vio pasar varias veces con el rodado, y que sabe que para con una mujer de la calle Kiernan y santa Mónica, del cual desconoce el nombre...”.-

Nuevo testimonio de Carola Labrador de fs. 1866/1867, quien refirió que: “...Preguntada que es a la dicente en este acto si puede dar precisión o detalles respecto de la forma en que se encontraba fisonómicamente su hija Candela al momento de salir de su vivienda, y que prendas de vestir llevaba consigo, manifiesta que la vestimenta es aquella que ya dijera; pero puede destacar que el peinado con el cual salió de la casa era con su pelo planchado, con el cabello recogido hacia el lateral izquierdo, sujeto con una colita; y en cambio, al momento de la aparición sin vida de su hija, observó diferencia, que el peinado que utilizaba era de torzadas, el cual no debería poseer menos de diez banditas elásticas, ellas de color verde, también notando que su cabello estaba bien peinado, lo que implicaría que para ordenar su cabello sería necesario que tenga a mano mínimamente un espejo y un peine. Que dicho peinado, en su caso, no le duraba más de dos días, ya que por ejemplo si duerme con dicho peinado, éste se va desarmando; y puede tardar hasta una hora en realizar el mismo, siendo costumbre de Candela hacerlo por sus propias manos. Que también puede destacar, que su hija, era una chica que tenía como hábito higienizarse de manera diaria. Preguntado para que diga cuales eran una de las debilidades de su hija, puede citar como la más importante, que amaba demasiado a su padre y por alguna promesa hecha en relación al mismo, bien pudo haber sido engañada o convencida de hacer algo, así fuera que tuviera que tomar una actitud extrema; de igual forma, existiría la posibilidad que en el caso de haberse encontrado en su camino con un conocido, podría haber accedido a ser llevada hacia donde se dirigía, por ejemplo. Desea citar que una de las cosas que podía llevar a transgredir a Candela, sin que llegara a conocimiento de la dicente, pudo haber sido relacionarse con un joven por ejemplo, a los que la deponente los reconoce como guachiturros...”.-

Y, a fs. 1880/1885vta., la Sra. Labrador dijo: “...Que hace unos diez años más o menos, que vivimos en la casa de la calle Coraceros. Que cuando fuimos a vivir a dicho lugar la familia estaba compuesta por mi pareja, Alfredo, a quien yo llamo “Juancho”, Emanuel y Candela y aún no había nacido Franco. Que a Juancho lo conocí en un boliche en San Martín hace unos trece años, recuerdo que en el boliche cantaba Rodrigo, y ahí nos conocimos, y empezamos a salir. Yo ya tenía a Emanuel de una relación anterior, que por entonces tenía un año y dos meses, más o menos. Que el papá de Emanuel es Ricardo Perrota, con quien nunca conviví, fue una relación ocasional, igualmente Ricardo lo reconoció, por eso Emmanuel tiene su apellido. Que con Juancho, al muy poco tiempo nos fuimos a vivir juntos. Que el primer domicilio de la pareja, con Juancho, fue un departamento de mi papá, en la calle Quintana en San Martín. Que mi papá fue concejal de San Martín, y como mi papá no lo quería a Juancho, nos terminó vendiendo el departamento y nos dejó en la calle. Que ahí Juancho conoce a Alberto Manuel Bulacio, a quien conocía de la calle, de la delincuencia, y este Bulacio nos vende la casa de la calle Coraceros, siendo que Juancho le tenía que pagar con cosas que él le pedía, desde luego robadas, mercadería, lo que fuera. Que Juancho le tenía que traer los camiones, no sé cuántos camiones le había pedido que tenía que hacer, pero aclaro que Bulacio quedó conforme hasta ese momento, con lo pactado. Que cuando nos juntamos con Juancho, yo tenía trabajo de empleada municipal en el Cementerio de San Martín, hasta que quedé embarazada de Franco y cuando subió Ivoskus, echaron a todos los que éramos peronistas, y por eso yo me quedé sin trabajo. Que Juancho seguía laburando en el delito, y yo trabajaba limpiando casas y haciendo tortas, con la repostería. Que la relación con Juancho pasó por altibajos, y siempre el motivo de los problemas es que yo le rogaba que trabaje y salga de las juntas, que no robe más, y él no entendía eso y por eso yo lo eché de casa, y recuerdo que le hice la denuncia por amenazas y malos tratos. Que cuando nació Franco, en el 2003, yo ya estaba separada de él, y por eso, el nene, Franco tiene mi apellido y no el de el padre. Que al tiempo, más de un año, cuando Juancho estuvo más tranquilo, refiriéndome a que Juancho había entrado en una vorágine de andar siempre robando y haciendo todo tipo de cosas, siendo que había llegado incluso a prohibirle que se acerque a la casa, yo no quería nada con él. Que cuando trabajaba, según me enteré en un taller de camiones, porque Juancho es mecánico recibido de profesión, según me dijo él, en un taller de camiones que está cerca del “Japonés”, en la ruta 8 de San Miguel, es que ahí empecé a darle de nuevo cabida, Emmanuel, pese a que no es hijo de él, había entablado una muy buena relación con él, le daba trato de papá, y lo extrañaba muchísimo, entonces, como dije, al año y medio más o menos que nació Franco, ahí recompusimos la relación nuevamente y Juancho volvió a casa. Que al poco tiempo de volver, Juancho vuelve a caer preso, estuvo como un mes en la Comisaría de Tigre creo, por el robo de un camión. Que otra vez me peleó con él, lo charlaba con él, pero él me decía, que lo perdone que se había equivocado. Que Juancho no recapacitaba, que seguía robando, mientras tanto yo seguía trabajando limpiando casa, con la repostería haciendo mesas dulces, trabaja en alguna ocasión como moza, en fiestas de salones o en country, ya que tengo una amiga que hacía catering y cuando necesitaba mozas, me llamaba y yo trabajaba la noche. Que Juancho cae preso, hace ya más de un año, y lo llevan al penal de Magdalena, situación en la que se encuentra hasta hoy. Que mientras tanto mis hijos crecían. Que la escuela primaria, Emmanuel mientras la cursó y Candela, concurrieron siempre a la misma escuela. Que iban a la escuela EPB 28 de Hurlingham, de nombre Bruno Ramírez, que queda a unas diez cuadras de mi casa, dentro del Barrio Cartero de Hurlingham. Que candela hasta que murió iba al sexto grado. Que Candela, era muy buena alumna, fue abanderada de la escuela, pero si en algo se destacaba era que siempre quería actuar en los actos, y si no la elegían pedía por favor que la incluyan, participaba de funciones de teatro de títeres que se hacían en la escuela, y en quinto grado, salió un proyecto de la escuela, que era bailar tango, proyecto que era dirigido por la Directora de la escuela, de nombre Marilú y por los maestros de Candela Diego y Andrea. Que dicho proyecto consistía en preparar una obra de teatro en donde bailaban, y candela era la protagonista ya que hacía de Tita Merello. Que con dicha obra recorrían todas las escuelas de Hurlingham, en donde hacía funciones para sus compañeros de dichas escuelas y padres. Que en cuanto a sus amigas o amigos, los fue haciendo en la escuela, y puede decir que sus mejores amigas, eran Nicole, Agustina, Lucía, Camila, y no recuerdo quien más. Que menos con Camila, aparte de ser las nenas amigas, yo era amiga de las mamás, ya que participábamos en la cooperadora de la escuela, así que la relación era diaria con ellas. Que con los varones, tenía relación con los Chuky, que le gustaba el año pasado, y también con Nahuel, que yo soy muy amiga de la mamá también. Que en cuanto a los límites, yo a Candela no la dejaba salir sola, o salía conmigo o era que alguna amiga la pasaba a buscar, o la acompañaba su hermano mayor Emmanuel, si hacía las compras en el barrio sola, como ir al kiosco, al supermercado Día, pero siempre porque yo la mandaba, o porque ella necesitaba algo, entonces me pedía permiso, y yo la dejaba ir. Que si con Candela, no compartíamos el gusto por los chicos. A ella le fascinaban los pibes guachiturros, esos que andan con el pelo rapado por el castado, en el casco, arriba de la cabeza, con los pelos cortitos parados, con aros o piercing en la cara, y a mí eso no me gustaba para nada, que anduviera con pibes así, sin llegar a discutir por ese tema en profundidad, su única reacción era irse a dormir, y después cuando se levantaba se comía toda la heladera. Que para el año dos mil diez, el tal Bulacio al que me referí, quien se había enterado que Juancho estaba preso, se presentó en mi casa, y me dijo que como no tenía a donde ir a vivir, le tenía que devolver la casa. Que yo le contesté que no, que él y yo sabíamos cómo le había pagado la casa, que le dije que espere a que salga Juancho y lo arregle con él. Que cuando se presentó en su casa, fue esa vez y nada más, que se presentó con su hijo que es mayor de edad, y un hermano. Que estos viven por Hurlingham, no sé por dónde, que yo me los cruce en varias oportunidades por la plaza o en el centro de Hurlingham. Que yo igual fui a la Comisaría de Villa Tesei, en aquella oportunidad y radiqué una denuncia de lo que había pasado. Que nunca más esa gente me reclamó la casa, sólo esa vez. Que respecto a lo que hablaba con Candela de la vida y de sexo, en la familia habíamos tenido la situación de que su prima Priscila, con quien Candela tenía relación de hermana prácticamente, y se frecuentaban asiduamente, ya que Priscila fue criada por la mamá de Juancho, siendo hija de un hermano de Juancho al que le dicen el “tano”, es que con quince años Priscila quedó embarazada y hoy día tiene un bebé de cinco meses. Que a raíz de esa situación, yo hablaba mucho con Candela sobre el tema, de que no estaba bien de que una nena con quince años sea mamá, que la única persona que la podía ayudar si le pasaba algo era yo que soy su mamá, como así también hablamos de cómo era una relación sexual, no hablamos de como se tenía que cuidar, si hablamos, ya que hacía tres meses se había hecho señorita, de cómo tenía que cuidar a partir de ahora su higiene, de cómo usar las toallitas, y esas cosas que hablan las madres con sus hijas. Que inmediatamente que desarrolló, la llevé a la pediatra de las monjitas, que dicha salita es administrada por monjas, y son de la Madre Teresa de Calcuta, que queda por el barrio San Damián, que la atendió una doctora, que la revisó, la pesó, la midió, le revisó la pancita, me preguntó a mí como le había venido, no le recetó ningún medicamento para calmar el dolor, y nos fuimos. Que después de eso fuimos al “Polideportivo”, que está al lado de la Municipalidad de Hurlingham, en donde en una campaña, yo llevé a mis tres chicos, eso fue ahora nomás, en abril, en donde había un grupo de médicos que revisaban a los chicos, les hacían la libreta sanitaria, les daban las vacunas que faltaban, todo ello para poder cobrar el plan de la asignación por hijo. Que a Candela la revisó una doctora, le hicieron la libreta de vacunación, le dieron las vacunas que le faltaban. Que a Candela le vino los dos meses seguidos, que en el primer mes le vino dos veces seguidas y en el segundo le vino solo dos días, y en realidad yo estaba esperando cobrar para poder llevarla a una ginecóloga infantil buena, para que le haga estudios, ya que me parecía que eso no era normal. Que ninguno de los médicos que la revisó desde que le vino la menstruación por primera vez, la revisó ginecológicamente. Que Candela no tenía novio no sabía yo de que anduviera detrás de algún chico. Que el fin de semana que Candela desapareció, el viernes 19, hicimos la torta con Candela y yo a la noche en remis, la llevé a la casa de mi mamá, ya que era un encargado que me había hecho una vecina de mi mamá. Que el sábado 20 de agosto ppdo., estuvimos todo el día en casa, ni siquiera fue Candela a Scouts, porque ese sábado, estaba suspendida la actividad, porque estaba feo el tiempo, había llovido, y como la actividad es en un campo, al aire libre, se suspendió. Que no salimos de casa en todo el día. Que el día domingo, nos levantamos y los cuatro, Candela, Emmanuel, Franco y yo nos fuimos a la casa de mi mamá Zulema, que vive en Pablo Podestá. Que viajamos en el colectivo, que tomamos la línea 237 que me lleva a la casa de mi mamá, que caminamos unas diez cuadras hasta el lugar conocido como cinco esquinas, que queda en Jauretche y Vergara, y creo que lo tomamos en la primera parada después del Banco Provincia. Que el único ramal del 237 que pasa por ahí me lleva a la casa de mi mamá. Que llegamos a eso del mediodía para almorzar, que creo que comimos pastas, no recuerdo si fueron ravioles o fideos. Que después de comer si recuerdo que Candela, se fue con Sabrina, mi hermana, hasta la feria de compras que está sobre la Av. Márquez, de nombre Ferimarquez, creo, o algo así. Que fueron Sabrina, Candela y la nena de mi hermana Sabrina, Antonella que tiene seis años de edad. Que en realidad no sé si compraron algo, pero ahí van a pasear, a tomar licuados, hay juegos. Que habrán estado dos horas, ya era la tarde, que fueron caminando, es muy cerca de la casa de mi mamá. Ese era el domingo del día del niño. Que regresan y yo a la noche, hasta tarde, recién volví para mi casa. Que me llevaron Silvia, que es hermana de Juancho y mi cuñado Jorge, quienes habían venido a la casa de mi mamá a saludar a los chicos, y traerle los regalos, y como se había hecho muy tarde, ellos se ofrecieron, y me llevaron de vuelta hasta la casa, en la camioneta Meriva de Jorge. Que llegamos a casa y nos fuimos todos a dormir. Que al otro día, yo me levantó primero, que eran las diez y media de la mañana, del día lunes 22 de agosto, el feriado. Que tomé unos mates, agarré cien pesos y me fue al supermercado del chino, que queda por la calle de mi casa una cuadra y media más allá. Que gasté noventa y pico de pesos. Que compré unas gaseosas, fiambre, unas barritas de chocolate, porque a los chicos les gusta el submarino, y no recuerdo que más. Que recuerdo que gasté 93 pesos, porque Candela cuando se fue de casa, se llevó los sietes pesos que me había sobrado, por eso lo recuerdo. Que cuando volví del chino, ya se había levantado Franco, serían las 11.30 a 12.00 horas, le hice el submarino, y al rato se levantan Emmanuel y Candela, quienes también tomaron un submarino cada uno. Que ese fue casi el almuerzo. Que al rato de levantarse, Candela, se puso en la computadora y chateó con una amiga, no me acuerdo el nombre de la nena, pero está todo en el Facebook, en donde hablaban de ir al poli, pero después quedaron que no. Que yo mientras tanto estaba limpiando y ordenando la casa. Ahí viene candela y me cuenta que había hablado por teléfono con una de las chicas, no se con quien, pero fue una de las que vinieron a buscarla, diciéndome Candela a mi si la dejaba ir a los de las melli, porque la reunión de scouts se iba a hacer allí, para preparar el campamento de fin de mes. Que me explicó que pasarían las chicas a buscarla por la esquina de Bustamante y Coraceros a las 15.30 horas, y de ahí se iban a lo de las melli, que viven a dos cuadras y media de mi casa. Que yo le dije que sí, y le pedí que me deje al lado del teléfono de línea de mi casa, un papel con el número de teléfono de la casa de las melli anotado. Que candela se fue a bañar, se cambió, se secó el pelo, le fue a pedir prestada la planchita a Glenda. Que ella se peinó y se hizo la planchita. Que el peinado que se hizo, fue se hizo la colita alta, medio de costado, se planchó el flequillo. Que el pelo se lo ató con una colita de toalla gruesa, no recuerdo si era blanca o negra. Que después de peinarse, arreglarse, se despide de mi, diciéndome que se iba para la esquina a esperar a las chicas, que serían más o menos las tres de la tarde pero no puedo precisarlo, sale por el pasillo y le devuelve la planchita a Glenda, y se queda hablando con ella por el postigo. Que yo estaba ya dentro de mi pieza, y veo que Candela entra corriendo de vuelta a la casa, entra a mi pieza, yo estaba doblando la ropa, y medio que me sorprendo que estaba Candela y le preguntó que pasó. Que Candela me dice que Juan me dio diez pesos y me muestra la plata, era cinco billetes de dos pesos, y metió la mano en el bolsillo y me dice que tenía otros siete pesos más, que me dice eran de ella, que yo le dije que no que eran mis siete pesos que me había sobrado del chino. Me dijo si se los daba, y yo le dije que sí. Que me pedía la plata, porque cuando se reúnen, siempre compran algo para comer o tomar, galletitas o lo que sea. Que me da un beso una vez más, y se va. Que se había llevado la radio, el teléfono Nextel, porque tiene para sacar fotos y me lo había pedido prestado. La línea estaba cortada por falta de pago. Que yo me quedo en casa sola, que Franco y Emmanuel se habían ido antes que se fuera Candela al Poli, con una pelota nueva, a jugar. Que en casa estuve mirando la tele, y haciendo las cosas de la casa. Que a eso de las cuatro y cinco, cuatro y diez de la tarde, vienen las chicas, las cuatro chica de Boyscouts, una era la rubita, Priscila, Laura y otra que no me acuerdo el nombre. Golpean en casa, abro la ventana y me dicen “y Candela”, y yo les digo que las estaba esperando en la esquina. Que las chicas me contestan que no la vieron, que nunca se encontraron con ella. Que entonces, yo les digo bueno que no importa, yo voy a llamar a la casa de las melli, y les cierro la ventana y las chicas se van. Que Candela como le había pedido, había dejado el teléfono de las melli, anotado en un papel, al lado del teléfono de mi pieza. Voy a la pieza, tomó el papel, marco el número desde el teléfono de mi pieza y me atiende una de las melli. Que yo le digo “hola, ¿cómo te va, está Candela?”, y la nena me contesta que “no que Candela no vino y que no habían llegado ninguna de las chicas todavía”, que le contesto “bueno, gracias” y le corté. Que entonces salgo a la calle, a la vereda, y miró hacia mi izquierda y veo que venían Emmanuel y Franco. Que eran un poquito más de las cuatro y media de la tarde. Que antes de salir a la calle me quedé unos minutos en dentro de la casa, pensando a donde podía haber ido. Que como dije, salgo a la calle, a la vereda, veo que venía Emmanuel y Franco, meto a Franco en la casa y me voy con Emmanuel a buscarla por la calle. Que doy la vuelta por casa, fui a la esquina, fui cerca del barrio Luna, le pregunté a Glenda, le pregunté a unos amiguitos de Emmanuel que me crucé, si habían visto a Candela, que en la calle no había nadie. Después me empezó a garrar la desesperación. Volví a mi casa, después de haber caminado una hora, una hora y media por ahí buscándola. Que agarro el teléfono de mi casa, y llamó a mis hermanas. Que a la primero que llamo es a Sabrina, le cuento lo que estaba pasando, y Sabrina me dice que ya venía para mi casa. Cortó con Sabrina y llamó a Betiana y le cuento lo que estaba pasando, y me dice que me quede tranquila, debe estar en la casa de alguna amiga y que ahora se venía para mi casa. Que no recuerdo haber llamado a alguien más. Que la primera que llega a mi casa es Sabrina, quien vino con el novio o marido, David, en la moto de David. Que yo estaba enloquecida y Sabrina me dice que vayamos a la Comisaría a hacer la denuncia. Que a minutos llega Betiana, sola con los nenes en su auto. Que Betiana me dice también, vamos a la Comisaría a hacer la denuncia. Que a las siete de la tarde estaba en la Comisaría haciendo la denuncia. Que ahí mismo, inmediatamente después de radicar la denuncia, un chico oficial de nombre Gastón se presentó, me vio nerviosa y me preguntó qué pasaba, le conté y me subió a un patrullero, y empezamos a recorrer por todos lados. Fuimos hasta mi casa primero, se informaron, y salimos a dar vueltas por los lugares que me parecía que podía estar. Que fuimos al “Poli”, al cementerio, al centro de Hurlingham, a todos lados. Que cuando ya vuelvo a mi casa, ya estaba toda mi familia dentro de la casa, y la gente del barrio también. Y bueno después llega la gente de investigaciones, el Jefe Paggi y todo el mundo. Que a mi hija no le conocía novios. Si que en Candela era habitual que se quedará de noche con la computadora, chateando con el Facebook. Yo no tenía ni idea de cómo es la computación, recién hace poco me puse con la computadora, ya que por una cuestión de trabajo, tenía la oportunidad de promocionar mis tortas por internet. Por eso mucho no podía controlar a Candela con el uso de la computadora. Que Candela no tenía teléfono celular, hacía más de tres años que lo había perdido y nunca se le volvió a comprar otro...”. Y nuevo testimonio de la mencionada Sra. Labrador de fs. 5726/5727 (Cuerpo XXIV), quien expuso: “...Que ratifica sus declaraciones anteriores. Que preguntada respecto de si conoce o tuvo noticias y/o alguna referencia respecto de los acusados Héctor “Topo” Moreyra, Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, Gabriel Fabián Gómez, Guillermo Sebastián López, Ramón Néstor Altamirano, Gladys Mabel Cabrera, Alberto Fabián Espínola, Gustavo Adolfo Valenzuela, y Alfredo Montiveros, padre e hijo, responde que: Que no conoce a ninguna de las personas que se le mencionan. Que solo por nombre y sin haber tenido ningún contacto con él y porque alguna vez se lo mencionó su pareja Alfredo Omar Rodríguez, si escuchó hablar de Héctor Topo Moreyra, que lo escuchó con el nombre Topo Moreyra, como una persona de allá de San Martín, y el comentario de Juancho fue que lo conocía y nada más, y que se habrían criado juntos. Que esta persona nunca vino a mi casa, sea cuando vivíamos en San Martín o ahora en Hurlingham, destacando que sería un conocido de la familia de Juancho, con quien yo no tuve nunca una buena relación, tampoco mala, pero la verdad yo con mi suegra me llevo poco. Que destaco que respecto de las relaciones y amistades de Juancho, él era muy reservado en eso, yo no sabía lo que él hacía en la calle, y además, Juancho siempre preservó a la familia, y nunca trajo a sus amistades a casa. Preguntada si conoce a Miguel Ángel “Mameluco” Villalba, responde que: Que como es sabido mi padre fue Concejal en San Martín, y yo desde ya acompañé siempre a mi padre en su actividad política. Que ya desde entonces éste señor era un personaje conocido en los barrios de San Martín, nunca tuve contacto personal con él, y tampoco Juancho nunca me lo mencionó como que lo conocía ni nada de eso. Preguntada si el día que desapareció su hija Candela tenía las uñas pintadas, responde que: Que estuvo charlando con su hermana Sabrina, y ella le dijo que Candela en la casa de mi mamá se pintó las uñas, con un esmalte que había traído Candela consigo y era de color rosa oscuro...”.-

Testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 1888/1889, quien expuso: “...Que entre las 02.00 y 03.00 de la mañana del día lunes 29 de agosto de 2011, yo me encontraba durmiendo cuando escuché como gritos, como que alguien discutía en la puerta de la casa sita en la calle Kiernan 992 de la localidad de Villa Tesei..., que también escuché la puerta de esta casa como que abrían y cerraban una reja, que miré para la calle y no vi a nadie y me volví a dormir. Que en esta casa antiguamente vivía una mujer vieja, que se murió, luego de ello la casa quedó sola y venía a darle de comer al perro habitualmente un señor de la zona que es carpintero, flaco, con pelo revuelto, un hombre grande y a veces venía la hija de la vieja que es de pelo negro por los hombros, con raya al medio de unos 36 años... Que el día domingo 28 de agosto de 2011 estacionó en la puerta de la casa sita en la calle Kiernan 992 de la localidad de Villa Tesei... una Traffic de color blanco, más moderna a la que tienen secuestrada, ya que la de este día tiene las luces grandes y la parrilla mas plana, que conozco mucho de autos, que la vi porque pasé caminando por al lado de la camioneta, que esta camioneta tenía adentro muchas latas de plástico de pintura de veinte litros, que la puerta de la camioneta estaba abierta, así que cuando pasé por al lado vi el interior de la misma. Que ese día estaban en la casa esa un nene y una pareja, un hombre pintando que era grandote con tatuajes y la mujer de anteojos media gordita y los hijos de esta pareja, que tenían la onda de guachiturros. Que en el día de la fecha me encontraba hablando con un vecino del caso de Candela y yo le dije “che metieron preso a cualquiera ese carpintero...” y la persona ésta me dijo “si ese carpintero es un hijo de puta, se culeó a la madre, a la hija y a la abuela...”...”.-

Testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 1890/1891, quien expuso a la investigación: “...Que el miércoles 31 de agosto de 2011, me encontraba en mi casa acostado en la cama durmiendo la siesta, y siendo aproximadamente la hora 15.30 el perro que tengo estaba muy inquieto y no dejaba de ladrar. Me levanté y fui hasta el patio, observando que el perro trataba de saltar a la casa lindera, que esta casa queda en la calle Kiernan 992 de la localidad de Villa Tesei..., por lo que me subí para ver si ocurría algo, observando que en la casa mencionada había un hombre agachado casi contra la pared lindera, que tenía puesta una remera blanca, con pelo castaño medio larguito, a la nuca, y una mujer que estaba a unos tres metros de distancia del hombre, que la mujer era de pelo negro por los hombros con raya al medio. Que entonces les dije que el perro estaba muy inquieto y la señora me dijo que me quede tranquilo que estaban limpiando porque había muchas ratas. Que el hombre estaba cargando cosas en una bolsa de color negro. Que la mujer estaba muy sonriente, que esta mujer no tenía anteojos. Que a los quince minutos de esto el perro se calmó y no escuché a nadie más. Que al rato me enteré que habían encontrado el cuerpo de Candela, pero no le presté atención, que al día siguiente relacioné cuando la policía fue para esta casa. Que a estas personas no las había visto nunca antes. Que se que a esta casa van habitualmente a cuidarla un hombre y una mujer, ambos mayores. Que la mujer tiene pecas y anteojos...”.-

Testimonio de Juan Manuel Cabrera de fs. 1958/1959vta., quien esencialmente dijo: “...se halla detenido un sujeto de nombre Hugo Elvio Bermúdez, el deponente manifiesta que conoce a dicho sujeto desde hace aproximadamente 10 años. Que lo conoce del barrio, por cuanto esta persona vivía a la vuelta de su casa y hace aproximadamente más de un año se mudó de dicho lugar. Que sabe y le consta que fue a vivir a la calle Avellaneda 290... Morón, ya que el deponente concurrió a esta casa a pintar... Que también le consta que Hugo vivía en la calle Cellini 4085 de Villa Tesei, que este lugar corresponde al domicilio de su actual suegra... Que en esta casa sigue viviendo esta mujer, pero sabe que en algunas oportunidades se queda varios días en la casa de Hugo, y éste último también concurre algunas veces a dicha vivienda a visitar a su suegra. Que la vivienda donde reside el deponente se ubica a doce cuadras del domicilio de la calle Kiernan 992 de este medio... que en ese sector es decir el que se ubica en la calle Kiernan Hugo es conocido, ya que se crío y vivió en la zona... que preguntado por si Hugo frecuentaba la zona o conocía a alguien que viviera en la vivienda de la calle Kiernan, el dicente manifiesta desconocer si Hugo conocía a alguien de dicha vivienda, solo sabiendo por los medios periodísticos que estaba deshabitada, que Hugo pasaba por dicha zona y recuerda que entre las distintas personas que vivía en ese lugar, recuerda que existe una mujer que se llama Mariela la cual vive lindante a la casa aludida, sobre la calle Kiernan, viéndola de frente hacia su derecha, que con esta mujer Hugo solo podía charlar y nada más, no creyendo que tuviera algún otro tipo de relación más allá de lo que puede tener cualquier persona que ha vivido mucho tiempo en un barrio y conoce a las personas que allí residen...”.-

Testimonio de María Josefa Patrone de fs. 2084/2086, quien contó: “...la dicente vive en el domicilio antes mencionado desde hace 25 años a la fecha, haciéndolo en la actualidad junto a su hija Patricia Lobo, su pareja José Ramiro Claro Castellón y su nieta Agustina Candela. Que la dicente manifiesta que conoció a Hugo Bermúdez a través de su hija, ya que mantuvo una larga relación con la misma llegando a convivir, residiendo un tiempo en una vivienda situada en la calle Carhué y Lebretón de este medio y luego en una vivienda que no recuerda la calle y finalmente en la casa donde vive actualmente, por un lapso de seis meses, es decir que en la misma convivió con Hugo, su hija y su nieta. Que en ese tiempo, llegó a ser seducida por el mismo, y tener relaciones sexuales a la vez que estuvo con su hija, abusando de su confianza, teniendo un mal concepto del mismo ya que considera que es un degenerado porque además de estar con su hija y con la dicente legaba a hacer “cosas” en el fondo de la casa con su actual pareja de nombre Mariana que era amiga de su hija y es común que el mismo seduzca a las mujeres, ya que tiene poder de convencer a la gente mostrando ser buena persona haciendo regalos o promesas hasta lograr tener relaciones sexuales con las mismas. Que preguntada que es si sabe si Hugo ha tenido relación con alguna joven que sea menor de edad, dice que no sabe pero no le extrañaría para nada, ya que tuvo una relación con una chica de nombre Antonella cuando la misma tenía quince años y los padres de la misma viven frente a la casa de la dicente. Que Hugo sentía mayor atracción por las mujeres jovencitas. Que sabe que esta persona de nombre Hugo se dedicaría a robar camiones, conducir los mismos lo que se llama pirata del asfalto, y además es vendedor y consumidor de drogas; y cree que Hugo puede tener antecedentes ya que golpeaba brutalmente cuando se peleaba con su hija; habiendo llegado a drogar a su hija para que no se vaya de su casa y poder hacer con ella lo que quisiera, como por ejemplo controlarla... que Hugo en ocasiones ha llegado a amenazar de muerte a su actual pareja, por esta relación que existió entre la dicente y Hugo, ya que Hugo deseaba volver a tener relaciones con la dicente y sabía que no tenía sexo con su actual pareja. Que preguntada para que diga si las relaciones sexuales que mantenía con Hugo eran normales o notaba algo diferente, dice que tenía el morbo de hacerle cualquier tipo de actividad o juego que conlleve hacerle notar a Hugo que la persona con la que estaba se hallaba sufriendo o padeciendo dolor, queriendo en oportunidad llegarla a atar para mantener relaciones, agarrarla del cabello y tirárselo, apretarle la cabeza, el cuello o cualquier parte del cuerpo, o querer introducirle cualquier elemento que tuviera a su alcance, llegando a mantener sexo anal, vaginal o bucal, sin importarle cualquier situación de dolor de la otra persona, con tal de que Hugo sienta placer, y en ocasiones al mantener relación bucal con el miembro de Hugo éste llegaba a introducírselo sin sacarlo hasta terminar con la relación, no importándole si la dicente podía respirar o no, llegando en ocasiones a taparle la boca y quizás hasta la nariz como parte del juego sexual y con ello evitar que su pareja hiciera ruidos. Que la dicente considera que en la intimidad es un pervertido y muy violento y considera que necesita ver que la persona con la que esté llegue a sufrir para que Hugo se sienta complacido. Que Hugo es como que tendría dos personalidades, como que se hace figurar que es un buen padre o pareja y cree que su actual pareja no sabe qué clase de persona es. Que considera que Hugo es una persona aduladora, que en todo momento desea comprar a las personas...”.-

Testimonio de Graciela Ruíz de fs. 2161/2162vta., quien expuso: “...en el día de la fecha circunstancias en que se encontraba en el Hospital Güemes de Haedo... fue requerida su presencia por personal policial, a los fines de oficiar como testigo de una diligencia judicial... Asimismo refiere que la dicente se encontraba al cuidado de su padre que se encuentra internado en dicho nosocomio, más precisamente en la sala de adultos ubicada en el cuarto piso, cama nro. 485 desde hace unas dos semanas aproximadamente. Siendo que en la cama lindante nro. 486 se encontraba internado un sujeto masculino llamado Fabián Espíndola o Espinoza, el cual había ingresado días posteriores a la internación de su padre, siendo que este sujeto solía hablar tanto con la dicente como con su progenitor de distintos temas entre ellos del caso de la menor Candela Sol Rodríguez, siendo que este sujeto le refirió que vivía a unas tres cuadras de la casa de la menor y el padre se había quedado con un vuelto y por eso la mataron. Que los delincuentes suelen tener códigos y que no se meten con sus esposas e hijos para vengarse. Que éste le confesó a la deponente que su nombre Fabián Espíndola o Espinoza no era su nombre verdadero, haciéndose pasar por otro en virtud de que era buscado por la policía, ya que era un malviviente que se dedicaba a la piratería, salideras y el lavado de dinero. Que asimismo le dijo que él no era cementista, que hacia albañilería para disimular, pero que en realidad se dedicaba a robar bancos y que un amigo tenía una máquina la cual la apoyaba en la pared y cortaba todo un cuadrado, que la usaban para robar bancos. Que también le dijo que anteriormente había robado un banco y habían hecho mucha plata. Que recuerda que continuamente esta persona, junto a su mujer anotaban continuamente cosas en un cuaderno azul que la policía secuestró. Que hoy en horas de la mañana, y esta persona le comentó que hoy le daban el alta, que además le comentó que ayer llegó a la habitación una persona que desconoce, la cual dijo que los que nadie salía o entraba de la habitación de él, que continuamente ingresaba un vigilador y esto lo puso más nervioso y le dijo que quería escapar por la ventana de la habitación pidiéndole si le prestaba un cuchillo para romper el mosquitero, pero la deponente le dijo que no era conveniente porque si no tenía que avisar, por lo que le contestó porque no se escapaba por la ventana del baño y es así que este sujeto concurrió a dicho sitio, y al regreso le dijo que había dos caños en la ventana, que cerca de las trece horas, esta persona le pidió si le prestaba el celular ya que quería mandar un mensaje a su esposa, que el mensaje decía si le había comprado chicles, si le contestaba que sí era que se tenía que escapar ya que él tenía rota la mandíbula porque estaba sospechando que la brigada estaba detrás de él, para detenerlo y que si le contestaba que no era porque estaba todo bien. Que este sujeto y la señora tenían un celular, desde el cual le mandaban mensaje de texto a la dicente cuando no estaba con su padre. Que es así que la dicente grabó el número de celular de este sujeto en su agenda, como “pirata Fabián”, siendo que lo agendó así debido a lo que éste le refería en cuanto a la actividad ilícita a la cual se dedicaba...”.-

Del testimonio de testigo de identidad reservada de fs. 2365/2367, quien expuso: “...Que este viernes 9 yo estuve con Leonardo Jara, Fabián Gómez y Guillermo que no se el apellido, que le dice el Guille, que con estos pibes estuve en Morris, en el pool, que queda en Gutenberg y Cañuelas, que empecé a conversar con ellos, porque yo sabía que ellos estaban en la pirateada, que sabía que estaban haciendo desastre. Que ahí me dijeron “pollo, sabes nos la re mandamos, nos vamos a tener que ir”, y yo le dije, que se mandaron, que hicieron, y me contestaron: “nos la re mandamos, estamos con el bondi de la guacha”, y yo pregunte que guacha, y me dijeron “el de la guacha Candela”, yo le dije, no me están cargando, y me dijeron “no de verdad me dijeron, estamos nosotros y dos pibes mas de San Martín, que no se los nombres, pero a uno le dice el Mono que salió en libertad hace unos meses; que yo no los conoces, entonces ahora nos vamos a tomar el palo”. Me dijeron que la agarraron ahí en la esquina de la casa y se la llevaron, que la llevaron por un par de lados, pero no me dijeron donde. Que me dijeron que tenían que cobrar una plata de las familia de Candela, pero como no la cobraron la mataron. Que Candela era la noviecita de Jara. Que Jara estaba con Candela, desde hace meses. Que Jara también salió con otras pibitas de 16 o 17 años de Morris. Que me contaron que estaban re zarpados de merca y la mataron. Que estos pibes andan en la pirateada y reparten droga. Que el que la podría haber matado es Fabián, porque es el más loquito, y sino El Guille, que estaba re empastillado. Que los lugares donde paran son: en José C Paz, en la casa de un tal Chano, que está preso, barrio, concejal Alfonzo o el maestro y queda en a 150 metros de la ruta 197 y Croacia, de José C Paz, también paran en William Morris, ahí sobre la vía, al costado, en la calle Cañuelas. Que Fabián Gómez vive creo en la calle Maestro Argentino y Dante de Morris, que esta casa es blanca, con dos ventanas de frente con rejas y una puerta, que es ciega la casa, y El Guille, vive a una cuadra y media por Maestro Argentino, y la casa tiene un patio adelante y una casita atrás, medio humilde de color blanco. Que se manejan en un gol oscuro, que no recuerdo más, a Jara lo he visto en una ecosport negra, que en la parte de atrás de la rueda de auxilio dice ecosport. Que Jara vive en San Damián, que para ir a la casa de Jara, que no se la dirección, hay que agarrar, Bustamante para el lado de Morris, hasta Villegas, ahí doblás a la izquierda hasta Dumoc, ahí hay que doblar a la derecha, que la casa es de dos pisos, con rejas no me acuerdo si bordo o antióxido, me parece que es de ladrillo, en la parte de abajo. Que Jara vive en la parte de abajo, y creo que las tías en la parte de arriba. Que tiene un patio al costado que tiene la entrada de autos. Que a Candela no la chuparon, era la novia de Jara, y se subió sola al auto. Que Carola, la madre de Candela le compraba droga a estos pibes y después la vendía en el barrio. Que estos pibes me dijeron, que Candela no les quiso entregar el dato de la plata que tenía la familia, y por eso se la llevaron. Que el sábado, el carnicero, me contó que estaba re caliente con Fabián, porque hace un tiempo le había pedido plata y no se la había devuelto, y que en estos días le volvió a pedir plata por que se tenía que ir lejos, por la cagada que se había mandado. Que el carnicero me pidió una foto de Fabián urgente, no se para que. Que ahí el carnicero, también me contó que estos pibes tenían algo que ver con lo de Candela, pero yo me hice el boludo. Así que no le dije que me habían contado. Que Fabián para en una casa en la calle Cellini, en una casa blanca, con rejas de un metro y medio con una media sobra verde, que ahí llevaba los autos truchos. Que a esta casa fui con Fabián por Gaona, y a unas dos o tres cuadras doble a la derecha y ahí llegamos a la casa esta. Que no entre a la casa. Que llevaron un Astra de color gris, de baúl corto. Que Fabián anda también en un Astra bordo pero de los largos. Que en esa casa había una piba de unos 28 años de pelo rubio, que es la que salió de la casa, le dio plata a Fabián, este le entrego las llaves del auto y nos fuimos. Que en la casa de Kiernan y Santa Mónica, para una banda de pibes, de la banda de Jufre, y también Fabián, El Guille y Jara. Que Jara conocía a Candela, por la hija de éste que era amiga del colegio de Candela, que la nena se llama creo que Macarena, y tiene unos 16 años y también las sobrinas de Jara, que van a la escuela de Candela, pero no me acuerdo el nombre de estas nenas. Que la escuela a la que van es el barrio San Damián, por donde vive Jara. Que la ex mujer de Jara, vive en Garibaldi entre Santi y Borda. Que Jara el viernes me contó bien, que se estaba garchando a una pendeja, que se le estaba haciendo el novio a Candela, porque sabía que la madre de Candela, tenía una plata guardada, y que le querían hace la caída para que le entreguen la plata. Que Jara es morochito, medio morrudo, pelito bien cortito, que tiene un piercing en la ceja y un anillo. Que con Fabián no hablo mucho, pero es grandote, alto, con pelo cortito con claritos y El Guille, es petizo, morrudo, con pelo corto, morocho de piel. Que desde el viernes que los vi, no los vi mas. Que Espínola no trabajaba con ellos, pero si lo he visto con ellos. Que en este acto se le hace escuchar la escucha telefónica en la cual un sujeto masculino, entre otras palabras dice “decile a la conchuda....devuelva la guita...” y manifiesta que sin lugar a dudas esa vez le resulta ampliamente conocida y es la de Fabián Gómez, persona a la que se refiriera precedentemente. Que todo esto lo cuenta y lo dice voluntariamente y que no tiene ningún interés en cobrar la recompensa que hay y que solicita se lo incluya en el programa de protección a testigos, tanto a él como a su mujer y sus dos hijos menores. Que asimismo, no tiene inconveniente alguno de llegar la causa a la etapa del Juicio Oral, de dar su testimonio en la audiencia de debate...”.-

De lo que surge de los dichos vertidos por el imputado Alberto Fabián Espínola a fs. 2369/2375, quien expuso: “...Que yo no conozco a la nena Candela, que la conocí solo a través de las imágenes de la televisión. Que a la familia de Candela, tampoco la conozco. Que no conozco ni a Gustavo Daniel Valenzuela, Hugo Elbio Bermúdez Rodríguez, Gladys Mabel Cabrera, Ramón Néstor Altamirano, y Alfredo Monteros, padre e hijo. Que tampoco conozco, los domicilios de calles Kiernan 992 ni de Charrúa 1081 de Villa Tesei. Que yo si estaba trabajando en una obra que estaba en una calle que no recuerdo, que se llega por avenida Vergara en dirección a Morón, una cuadra antes, se dobla a la derecha por esa calle una cuadra y en la esquina está la obra en donde se están haciendo cuatro dúplex, y el dueño, cuyo nombre es Roque, no me acuerdo el apellido, es de origen italiano, y me había contratado para hacer las canaletas, para montar los caños de luz. Que este Roque vive a unos cincuenta metros de la obra, por la calle que corta. Que respecto del hecho, yo conozco a gente del barrio, y recuerdo que, yo un día viernes, después que habían secuestrado a Candela y antes de que apareciera muerta, creo que era viernes como dije, pero no estoy muy seguro, yo venía caminando por calle Garibaldi, desde el lado de Bolívar en Hurlingham, era a la tarde, las tres o cuatro más o menos, venía un auto, y se me frena, creo que era un Gol de color verde, y una de las personas del auto, el que venía manejando, me hace señas con la mano, para que me detenga. Y esa persona, que se llama Fabián, le dicen Fabi, no se su apellido, también le dicen patalín, y me dice esta persona que le avise cualquier cosa que pasara, que le avise, que yo le preguntó porqué, y me dijo que se tenían que desaparecer porque estaban con el tema que estaba pasando por la tele. Que cuando se refería a que le avise si la policía preguntaba por ellos o si había algún comentario respecto a ellos. Que en el auto, estaba también el Leo Jara y el Guille, calculo que serían ellos, no los vi, pero siempre andan los tres juntos. Que este Fabi es un tipo de un metro setenta y ocho de estatura, de unos cuarenta años de edad largos, robusto, de 100 kilos de peso más o menos, pelo corto como los policías, no tiene dientes, usa dentadura, que vive costeando las vías de Santa Clara, a la vuelta de la vieja quinta que le dicen, que este Fabián tiene un compañero, que tiene una Ecosport negra, que a ese tipo le dicen el Gordo Juan y vive por el cruce Castelar en Moreno, que a la casa se llega por Gaspar Campos, hasta el cruce con Mitre, hay que doblar a la izquierda para el lado de Las Catones, hasta un lugar que se llama el Macabi, enfrente hay una persiana grande verde que dice leña, carbón hay una gomería y una salita de auxilio, en esa cortina verde vive el gordo Juan, hay que golpear y del fondo sale el tipo. También tienen un bora de color gris, y un Citroën C 3 de color negro. Que el Leo vive en La Esperanza, sobre la calle Mazini, una antes de Paso Morales, en William Morris, y el Guille, vive de la casa de Fabián, a una cuadra, al lado de la casa de un policía de apellido Miranda, que supo ser Jefe de Calle de Villa Tesei. Que el Leo, de unos 35 años de edad, es morocho de 1,70 metros de estatura, de pelo corto, de unos 70 kilos de peso, suele estar vestido con ropa deportiva; y Guille es de 1,65 metros de estatura, medio morocho, pelado, de 33 a 34 años de edad. Que si recuerda que cuando trabajaba en la obra, que trabajé hasta una semana antes de que desapareciera la nena, si recuerdo que de la casa de al lado de donde estacionaban un semi en la puerta, me pareció que de ahí salía una mujer rubia, flaquita, de cara media morochita, que andaba con una nenita, que la verdad no puedo afirmarlo con certeza por el tiempo que pasó, pero estoy casi seguro que salían de esa casa, que antes era blanca, y ahora vi en la televisión que es rosa. Que dicha casa parecía estar abandonada. Que respecto de estas personas, siempre tuvieron causas por pirataje, por secuestros, muchas cosas. Que quien puede tener información, es el carnicero de al lado de mi casa, de nombre Roberto, quien siempre anda con éstos y charla con éstos. Que asimismo, quiero decir que cuando yo termino de trabajar en la casa de este hombre de nombre Roque, yo le digo que me ofrecieron otro trabajo que me iban a pagar más, y yo le dijo que capaz el lunes ya no venga, que entonces aparece el cuerpo de Candela y yo no fui mas a la casa de Roque, que hice refacciones en mi casa hasta el martes 6 de setiembre que empecé a trabajar de vuelta con mi hermano a Villa Ballester a la casa de Ivoskus, que es el intendente de San Martín, porque ahí me pagaban más. Que trabajé el martes, vuelvo a mi casa y encuentro a mis dos cuñados, que estaban con mi señora y mis chicos. Los saludos a mis cuñados y dicen de tomar una cerveza, yo les dijo que bueno, eran las cinco o seis de la tarde llegaba de trabajar, y empiezan a discutir entre ellos por estupideces de familia, y se empiezan a pegarse fuerte, dentro de mi casa en el living. Entonces yo le digo a mi señora si me metía o no, porque se estaban lastimando mucho. Y le digo a Jorge, no le pegues más a Cristian, deja de pegarle a él, que esta borracho, y yo le digo pegame a mí que yo estoy bien. Entonces él me pega y me peleo con Jorge, nos agarramos a piña limpia. En eso se levanta el otro hermano, porque estaba inconsciente del pedo que tenía, y cuando se levanta mira lo que estaba pasando y ve que yo le estaba pegando al hermano, entonces él agarra se me abalanza encima y me empieza a golpear y entre los dos, me cagan a palos, todo porque Cristian no recordaba que yo lo estaba defendiendo a él. Que quedé inconsciente, recuerdo que a mi casa vino la policía, la cual seguramente algún vecino llamó por el quilombo que había en mi casa, y luego mi hermana Natalia y mi señora, me llevaron al Hospital de Hurlingham, y del Hospital de Hurlingham, me derivaron al Hospital de Haedo, de urgencia, que en el Hospital de Haedo me revisaron y me dijeron que eran golpes externos, no había golpes internos ni nada roto. Que yo en el Hospital le dije a mi señora que me quería ir a mi casa, que el alta me la dieron el miércoles de la semana pasada. Y cuando llegué a mi casa, me agarraron convulsiones y se me trababa la mandíbula, y tuve que volver al Hospital de Haedo, de urgencia, me atiende la misma doctora que me había el alta y le cuento lo que me había pasado, y me dicen que ellos ya me habían hecho una resonancia y que no había nada, pero al verme la cara se dieron cuenta que algo pasaba y que era grave, entonces me dice que me tenía que quedar internado, y estuve hasta que la policía me detuvo ayer. Que respecto de este hecho, soy absolutamente inocente y no tengo nada que ver...”.-

Del testimonio de Javier Eduardo Subirá de fs. 3509/3510 (Cuerpo XIII), quien en lo medular expuso: “...resulta ser empleado de esta policía... fue comisionado a los fines de evacuar y certificar los dichos traídos a conocimiento por parte del testigo de identidad reservada, donde se señala al investigado Alberto Fabián Espíndola Sinfron, en el domicilio de la calle Kiernan nro. 992 tras primeramente habiendo recabado información del testigo de identidad reservada en cuestión, y habiendo certificado sus dichos tras averiguaciones practicadas en los lugares habitués del sindicado testigo, en especial en su lugar de trabajo, de lo que no se puede exponer fines de preservar su identidad, es que arribo a la información de que el día que señaló a la persona investigada, y la ubica en el domicilio sindicado en la calle Kiernan, fue el día 26 de agosto del año 2011, a las aproximadamente a las 18.45 ó 19.00 hs....”.-

Testimonio de José Ramiro Castillón Claros de fs. 3519/vta. (Cuerpo XIII), quien expuso: “...Que Hugo Bermúdez, vivió conmigo en mi casa, cuando salía con mi hijastra, que vivió unos cinco a seis meses en mi casa. Que después lo eché. Que este hombre me hizo la vida imposible, que Hugo se juntaba con el hermano, que se llama Julio Bermúdez, que vive cerca de Jumbo, otro que le llamaban Mario, otro Lele y el jefe de la Banda, es un tal Dani, que es dueño de una concesionaria de camiones o autos en Haedo. Que Bermúdez, estuvo preso un año en la cárcel de bahía blanca, que como no tenía plata, le mandaba a pedir a mi hijastra a este tal Dani, pera pagar al abogado. Que una vez, Hugo, le mordió el cuello a mi mujer, que es una persona muy agresiva, manipuladora, es más tengo una denuncia hecha contra el por amenazas y abuso de armas. Que es muy manipulador con las mujeres, que le gusta someterlas. Que una vez una vecina me conto que este Hugo había ido a una escuela religiosa que hay cerca de mi casa, y este hombre perseguía a las nenas y las acosaba. Que también por comentarios de un papa de la escuela, me dijo que Hugo les vendía drogas a las nenas rapiditas. Que Hugo vende droga, que antes era pirata, pero ahora está dedicado exclusivamente a la droga. Que el viernes y sábado anterior a que aparezca candela, en la casa de la Suegra de Hugo, Leticia, había parada una Traffic blanca patente 759, que no es la que secuestraron y que tiene una particularidad, las bandas reflectoras de la parte de atrás de la misma, son más anchas de lo normal. Que quizás esta camioneta es del hermano de Hugo, y este vive por atrás del Jumbo...”.-

Del testimonio de Norberto Daniel Alegre de fs. 3906/3907vta. (Cuerpo XV), quien bajo juramento, expuso: “...hace saber que tomó conocimiento por parte de un vecino de nombre Guillermo Miño... que le habían allanado la casa a otro vecino de nombre Fabián, haciendo saber que este último... se domicilia distante de la casa del deponente a unas cinco viviendas, es decir que reside sobre la misma calle y misma vereda... hace saber que reside en dicho domicilio desde hace aproximadamente 24 años, y que la familia del sindicado Fabián también reside en el barrio desde dicha fecha. Que sobre el particular, y respecto del nombrado Fabián, el dicente hace saber que pese a ser vecino del mismo y por su profesión de remisero, trabajo que desempeña en la zona, nunca vio a éste trabajando, sólo que por comentarios instalados en el barrio, este Fabián tendría, una carnicería en un supermercado chino del mismo barrio... que en los últimos días, es decir aproximadamente entre una a dos semanas, vio a Fabián a bordo de un vehículo marca Volkswagen modelo Gol color verde claro con vidrios claros, al menos lo que llega a recordar, siendo éste de tres puertas, haciendo saber que al momento de cruzarse con el mismo, pudo ver a Fabián conduciendo dicho rodado, y en otras oportunidades, vio dicho vehículo, es decir el Gol verde, detenido en la casa de otro sujeto del barrio conocido como Guillermo, el cual reside sobre la misma arteria Minoguyen entre las arterias Bustamante y Albeniz... que no puede precisar con exactitud el día pero sería hace aproximadamente un mes, pudo ver una camioneta del tipo utilitaria, no pudiendo precisar si era una camioneta marca Peugeot modelo Partner o Renault modelo Kangoo, de color bordó o rojo, pero que se asemejaba más a la primera (Partner) porque es mas cuadrada... agregando que también en una oportunidad vio un vehículo marca Chevrolet modelo Astra cola corta, es decir cuatro puertas de color rojo o bordó, el cual también era conducido por Fabián, y en otra oportunidad pudo ver otro vehículo símil al antes mencionado es decir Chevrolet Astra cinco puertas color bordo o rojo, de lo que puede aportar que ambos vehículos tenían vidrios polarizados oscuros... el nombrado Fabián, era de cambiar de vehículo en forma periódicamente,, que como también quedó en claro que Fabián mantenía un tipo de relación la cual desconoce, con el vehículo de Guillermo...”.-

Del testimonio de Andrea Natalia Acevedo de fs. 3910/3911 (Cuerpo XV), quien en lo esencial, expuso: “...vive y se domicilia en el lugar indicado desde hace veinte años a la fecha aproximadamente, que preguntado por la instrucción si conoce la vivienda de calle Cellini nro. 4085 de este medio, refiere que si porque recuerda que semanas atrás fue allanada por personal policial, que dicha vivienda se ubica a la vuelta de su domicilio a una distancia de cuatro casas sobre la calle Nitingale... si recuerda que el día viernes 09 del cte. mes y año (setiembre), siendo aproximadamente las 15.30 hs. circunstancias que con motivo de una fiesta del jardín de su hijo, observó en dicha intersección Cellini y Nitingale de este medio, se hallaba estacionado un vehículo nuevo y lindo de color bordó. Que a esta altura se le exhibe una fotografía obtenida por internet sobre un vehículo marca Chevrolet Astra, refiere que efectivamente dicha fotografía es similar al vehículo que vio en la oportunidad, que debido a que dicho vehículo poseía vidrios polarizados no le dejaban ver cuántas personas se hallaban dentro del auto, dado que en ningún momento descendieron del mismo, y lo que le llamó la atención es que este vehículo arrancó de donde estaba estacionado frente a un kiosco sobre la calle Nitingale, dio la vuelta y estacionó sobre la calle Cellini, que luego se alejó del lugar y por las dudas llamó a su hermana a su domicilio donde la previno que tenga cuidado porque le había llamado la atención el accionar de este vehículo. Que regresó aproximadamente a las 17.00 horas y el vehículo ya no se encontraba mas en el lugar...”.-

Del testimonio de Daniel Ramón Chaparro de fs. 3916/3917vta. (Cuerpo XV), quien narró: “...se desempeña laboralmente como remisero, en una agencia de remis que se emplaza a la vuelta de su casa sobre la calle Kiernan 511 de este medio, de la cual es propietario junto a otra persona de nombre Marcelo Sánchez. Que preguntado respecto a la persona Yesica, quien reside frente a su domicilio y en esquina de calles Kiernan y Santa Catalina, la conoce desde sus primeros años... que a su vez los padres de Yésica residen en domicilio lindero al de ella sobre la calle Santa Mónica... preguntado el dicente respecto si conoce a la persona de Hugo, refiere que esporádicamente vio a esta persona llegar al domicilio de Yésica en un rodado tipo utilitario o similar a Partner de color bordó, pero no recuerda el tiempo que permaneció dicha persona en el domicilio, que recuerda que en la semana que Candela Rodríguez estuvo cautiva, es decir del 22 al 31, vio en el domicilio de Yésica a la persona de Hugo en la camioneta de color bordó antes descripta, en horas del mediodía, no pudiendo precisar bien si fue uno o dos días antes de la aparición de Candela Rodríguez, agregando que Hugo luego de esto podría haber ido al lugar y el declarante no se haya dado cuenta de ello. Que preguntado si el domicilio de Yésica es frecuentado por otras personas o vehículos, refiere que lo desconoce ya que con el trabajo en la remisera, que va y viene, no presta atención a todo lo que ocurre en el barrio, como así tampoco en esa vivienda...”.

Testimonio de Marcelo Fabián Sánchez de fs. 3920/3922 (Cuerpo XV), en donde refiere que: “...resulta ser socio de Daniel Chaparro... Que preguntado si en el lugar de su trabajo notó algo extraño o alguna situación que le llamara la atención, dice que desde que comenzó a trabajar en la agencia, hace unos tres meses a la fecha, le llamó la atención el domicilio de la calle Kiernan esquina Santa Mónica... tratándose de una casa donde vive una tal Yésica... Que a la casa de esa mujer, que tendría unos treinta años, llegan varias personas en autos y de a pié, casi siempre hacia la tarde noche, y que dicho arribo se incrementa hacia los fines de semana... Que preguntado el dicente respecto de si conoce a la persona de Hugo Bermúdez, refiere que no y que nunca escuchó nombrarlo, salvo luego de su detención, por los comentarios del barrio, que le comentaron “te enteraste agarraron al novio de Pato” (sic). Que en relación a esta mujer nombrada como Pato, dice que la conoce porque siempre anda con Yésica, que es drogadicta y que la ve siempre allí puesta...”.-

Del testimonio de Nélida René Altamirano Crispens de fs. 3931/3932vta. (Cuerpo XV), en donde se plasmó: “...Que frente a su domicilio se halla una vivienda la cual actualmente está desocupada, virtud a que los moradores de la misma, quienes resultaban ser dos femeninas, habrían fallecido aproximadamente seis meses a la fecha, que en el domicilio también residía un menor de edad de sexo masculino, motivo por el cual como lo mencionara dicha vivienda se halla deshabitada. Que dicha situación se había enterado por una vecina de al lado de nombre Susana. Preguntado por el movimiento de la finca de calle Kiernan 992..., la deponente refiere que dicha finca se encuentra justo frente a su domicilio. Que lo único que le llamó la atención a la dicente, es que un mes antes de la desaparición de Candela observó una persona de sexo masculino parado en la puerta del domicilio de Kiernan 992, pudiendo ver a esta persona de la cintura para arriba, ya que se encontraba el camión del vecino estacionado, por el cual no podía observar a esta persona, que este masculino resultaba ser de unos 50 a 60 años de edad aproximadamente, cabello castaño oscuro casi negro, ropa informal, de tez blanca, continuando con el relato refiere que el día 28 a los fines de limpiar la vereda y observa que la vivienda del frente de su domicilio, es decir Kiernan 992 se encontraba recientemente pintada de color rosa llamativo. Que el día miércoles 31 su esposo le manifiesta que la entrada del garage de la vivienda de la calle Kiernan 992, se encontraba tapiada, motivo por el cual la dicente se asoma a la ventana de su domicilio que da justo al frente del domicilio de la calle Kiernan 992, donde observó que efectivamente la entrada del garage se encontraba “tapiada” con chapas el mismo día que encontraron a la víctima de autos, a diferencia de lo que se encontraba habitualmente, donde veía hacia el fondo del terreno... recuerda haber visto una sola vez una camioneta Peugeot Partner color bordó, estacionada en la cuadra y que esto lo recuerda perfectamente ya que hay un vecino suyo de nombre Julio que también vive en la cuadra que también tiene una Peugeot Partner de color bordó y que en una oportunidad, en los días estos que narrara anteriormente, cuando llegaba con su esposo Marcelo Alejandro Galante le hizo el comentario si esa era la camioneta de Julio, diciéndole el deponente que no, ya que la Partner de su vecino posee cree la chapa patente con letra “F” y era más moderna que la que tenía estacionada a la vista...”.-

Del testimonio de Rodolfo Maximiliano Salvetti de fs. 3933/3934vta. (Cuerpo XV), quien confió: “...resulta conocer a Fabián y a Guillermo, de los cuales sabe que los dos viven sobre la calle Minoguyen distante uno del otro aproximadamente doscientos metros o un poco menos, que los conoce del barrio desde hace muchos años, ya que el deponente vive allí desde que nació y estas dos personas también habitan en el barrio desde hace bastante tiempo, y a su vez también los conoce por su profesión, mecánico automotor, contando con un taller al lado de la casa de su madre... es decir que está a no más de cuatrocientos metros de la casa más lejana de las personas aludidas. Que en varias oportunidades ambas personas le han llevado distintos vehículos a repararlos a su taller, recordando que Fabián le ha llevado un Peugeot 206 azul o celeste, un Chevrolet Astra bordo no recordando si cuatro (con baúl extendido) o cinco puertas, un VW Carat gris, siendo el más reciente el Astra cree que hace dos meses. Que respecto a Guille llevó a arreglar un Palio negro, un Peugeot 405 blanco, un VW Gol verde, una Partner bordó y una camioneta Ford F 100 blanca, siendo la más reciente el último vehículo mencionado y el cual en la actualidad utilizaba... Que el Chevrolet Astra bordó que tenía Fabián, el cual según le había comentado era del cuñado de nombre Walter... Interrogado por si sabe si alguno de los dos sujetos mencionados, en alguna oportunidad han utilizado una motocicleta de color negra, responde que sí que lo ha visto a Fabián, circulando con ella, pero este rodado jamás se lo llevó a su taller y de tal manera que circunstancialmente lo ha cruzado, de dicha moto no sabe que marca podría ser, estima que de una cilindrada cerca a 150... Interrogado por si conoce algunas otras amistades de Fabián y Guille, manifiesta que entre las distintas personas con quienes mantenía algún tipo de relación, recuerda que lo ha visto con Leonardo Jara, a quien conoce de la escuela el cual se crió en el Barrio San Damián... que este sujeto en algunas oportunidades también le ha llevado algún vehículo a reparar, recordando un Renault 12 azul, un Suzuki Fun gris o celeste clarito tres puertas, siendo el más reciente el último rodado y esto fue hace poco más de un mes...”.-

Testimonio de Katerine Soledad Tineo Olaechea de fs. 4264/4267vta. (Cuerpo XVII), quien expuso: “...refiere que recuerda que entre los días jueves 18 o viernes 19 de agosto la llamó una mujer que se identificó como Mabel, a quien la deponente no conocía, que Mabel le refirió que llamaba de parte de Gabriel Migliani porque sabía que estaba buscando una casa para alquilar, y Mabel le ofrecía una casa que tenía desocupada desde hace un tiempo en Hurlingham. Que la deponente le pregunta cuando podían ir a verla, contestándole Mabel que ella ese fin no iba a estar, que se iba “afuera” por el fin de semana largo. Que esto se lo comento a su concubino Juan Ángel. Que el domingo 21 de agosto a la noche, y les dijo que no iba a viajar y que podía ir a ver la casa el día lunes 22 quedando en que la deponente iba para la casa de calle Kiernan 992 de Hurlingham que Mabel iba a esperar allí, pactando el encuentro para las 12.00 hs.. Que ese día la deponente fue con Juan Ángel y sus dos hijos, y entre que se perdieron y luego se ubicaron llegaron a la casa a las 15.00 hs. Que cuando llegaron a la casa de calle Kiernan. Mabel estaba adentro de la casa junto a su hijo pequeño. Que les mostró la casa por dentro, y les dijo que se las iba a alquilar con muebles, ya que los mismos no le entraban en el departamento de ella. Que le refirió que el único inconveniente que tenía era el perro que había en la casa que era muy peligroso y malo; que no tenía donde ubicarlo y le preguntó si lo podía dejar un tiempo, hasta conseguir a donde lo cuiden. Que la casa tenía una casita en el fondo, que Mabel le dijo a la deponente que la iba a mantener con llave un tiempo, para guardar cosas de los abuelos allí, y que más adelante si podía vender esos muebles y esos elementos, la iba a desocupar. Que la deponente ese día no entró a esa casita, pero sí lo hizo su concubino Juan Ángel. Que como a la deponente y su familia les pareció bien la casa, y el precio convenido que eran unos 1200 pesos por mes, acordaron en el alquiler, refiriéndole que tenía que pagar un mes adelantado mas dos meses de depósito, y los honorarios del abogado. Que el martes 23 de agosto Juan Ángel cobró un dinero en el trabajo que lo habían despedido... y de ahí fue a la casa de Mabel a dejarle la plata y realizar la operación. Que Juan Ángel le refirió que iba a pintar la casa, que estaba deteriorada y tenía mucha humedad. Que el miércoles Juan Ángel fue a la casa de calle Kiernan con la pintura y la tuvo que esperar un par de horas a Mabel, ya que en ningún momento les dio las llaves de la casa. Que su concubino se puso a pintar y Mabel embalaba algunas cosas, esto se lo comentó su concubino, ya que ella no fue a la casa ese día. Que el día sábado 27, su concubino fue temprano a la casa de calle Kiernan a pintar, y la deponente con sus hijos fue más tarde, llegando entre las 21.00 o 22.00 hs., llevando comida, hamburguesas, lechuga, pan y gaseosa, y cuando iba a cocinar se da cuenta que no tenía aceite, por lo que Juan agarra un vaso de vidrio que había en la cocina y le va a pedir a un vecino. Que en el living de la casa había cajas y bolsas, y algunos elementos embalados. Que cuando estaba dentro de la casa se dio cuenta que había una habitación cerrada con llave, la que estaba ubicada entrando, pasando el baño, sobre el lado izquierdo. Que le preguntó a Juan porqué estaba cerrada esa puerta, y Juan le contestó que Mabel había dicho que esa habitación permanecía cerrada con llave porque había cosas de valor y ropa de la abuela, lo que le pareció raro, porque en el living había varias cajas y bolsas de supuestas pertenencias de las anteriores ocupantes. Que la deponente probó accionar la cerradura y efectivamente la puerta de esa habitación se encontraba cerrada con llave, aclarando que también la puerta del fondo estaba cerrada con llave, así que no tenía acceso a la parte trasera de la finca. Que luego mientras su esposo está pintando, la deponente fue para la parte de atrás a través de una puerta con un mosquitero para ver donde estaba el perro, ya que le habían dicho que era peligros, pero no lo escuchaban. Que allí vio al perro notando que este no ladraba ni era peligros, diciéndole a Juan que el perro era manso, contestándole su esposo que tenga cuidado. Que la deponente llamó al perro, y el perro reaccionó de una manera extraña, miró a la deponente, luego miró a la derecha, hacia donde estaba el pozo y se fue caminando para el jardín, para el lado del pozo. Que la dicente creyó que había alguien más en la casa, por lo que prendió las luces de afuera para ver si veía algo y no vio nada ni a nadie. Que esta secuencia el perro la hizo dos o tres veces y nunca ladró ni se mostró hostil, ni siquiera gruñía, es más, esa actitud llevó a la deponente a comentarle a su esposo “que manso está el perro hoy”; presintiendo asimismo la que habla que algo pasaba en el fondo. Que en definitiva esa noche alrededor de las 02.00 de la mañana se durmieron en el living y los chicos en la segunda habitación, la que se encontraba frente al baño. Que al otro día se levantaron a las ocho de la mañana, los chicos se fueron a comprar para desayunar, y la deponente ayudaba a Juan a pintar. Que era casi el mediodía cuando la deponente le dijo a su marido que iban a descansar un poco, se sentaron en el porche delantero de la casa, al sol, cuando pasa una pareja de gente mayor que le dicen “que suerte que por fin va a ver un poco de vida en esta casa”, agradeciéndole la deponente y refiriéndole que ellos iban a ser los nuevos inquilinos. Que como Mabel no venía, Juan la llamó desde un teléfono público, y Mabel le dijo que iba a llegar a las tres de la tarde porque estaba haciendo cosas. Que sus hijos se fueron solos en colectivo y mientras ellos se iban, del mismo colectivo bajaba Mabel con su hijo. Que Mabel se sorprendió que había mucha gente, preguntándole la deponente si había un problema que haya venido ella, contestándole Mabel que no. Que Mabel era de un carácter muy cambiante, primero les decía una cosa, después otra distinta, se ponía de mal humor. Que ese día la deponente la notó muy inquieta y malhumorada porque estaba la deponente con sus hijos. Que en ese momento Mabel le dice que solo le va a alquilar la parte de adentro de la casa, no la parte exterior de la finca, ni el jardín ni la casa del fondo, cosa que la deponente le recriminó porque eso no era lo que habían planteado. Que también en ese momento, Mabel le dice que “va a venir un amigo mío que me va a hacer una gauchada, me va a ayudar a llevar cosas de acá, no me va a cobrar porque yo le di unas cosas de acá” (sic). Que entre otras cosas, la deponente le reprochó por la habitación que estaba cerrada diciéndole que su hijo quería pintar esa habitación para ocuparle, y Mabel le contestó “esa habitación por ahora va a permanecer cerrada hasta la semana que viene” (sic). Que la deponente le dijo que así no eran las cosas y que iba a anular la operación, contestándole Mabel que no, que iban a llegar a un arreglo. Que cuando se disponía a ir, llegó a la casa un muchacho en una Renault Traffic blanca, que entendió la deponente que era el amigo fletero del que había hablado momentos antes. Que los mismos empezaron a cargar las cosas que estaban en el living, que eran cajas y bolsas y la que habla con su esposo se fueron a tomar el micro, refiriendo la diciente que se fue con mucha bronca por las actitudes que había tenido Mabel para con ellos en relación a la casa. Que esa misma noche, mientras estaban en su casa, llama Mabel y le dijo que el lunes 29 y el martes 30 no vayan a la casa porque ella iba a estar ocupada, y que vaya el miércoles 31 para que termine de pintar las paredes, que el perro le iban hacer un canil y que le diera una semana que le iba a desocupar la habitación cerrada. Que cumpliendo con lo que había dicho Juan Ángel fue el miércoles 31, volviendo a su casa a eso de las 18.00 hs. Que al otro día, o sea el jueves 1º de setiembre, su hijo Gustavo le grita que prenda el televisor de la habitación de ella que estaban allanando la habitación que iban a alquilar. Que la deponente prende la televisión y observa que estaban allanando la casa relacionada con el crimen de Candela. Que inmediatamente Juan llamó a Mabel y ésta no le contestaba, reiterando varias veces los llamados hasta que lo atendió, Juan le dice que estaba la policía en la casa que le iban a alquilar, y le dijo “en que quilombo nos vas a meter”, Mabel le contestó “quédense tranquilos que ahora voy para allá a arreglar todo esto es una confusión”... Que preguntada si conoce o conoció al ciudadano Altamirano conocido como el carpintero que hizo reparaciones en la casa, refiere que no lo conoce, nunca lo vio. Y que mientras estuvo en esa casa, nadie vino a darle de comer al perro...”.-

Testimonio de Jesica Anabela Gaab de fs. 4302/4304vta. (Cuerpo XVII), quien relató: “...que casi siempre pasa los días en su casa su amiga Patricia Lobo conocida como Pato, la que conoce desde hace unos 11 años, pero con la misma mantiene una relación muy estrecha desde hace unos 3 años a la fecha, siendo normal que la misma pase varios días en su casa, quedándose a dormir. Que preguntada por su conocimiento hacia Hugo Bermúdez, la deponente refiere que es su amigo desde que éste sale con Patricia, o sea unos dos años y medio aproximados. Que Hugo Bermúdez mantiene una relación sentimental con Patricia desde hace seis años a la fecha, pese a que en ese lapso Hugo Bermúdez tuvo otras relaciones paralelas, y también se juntó con Mariana Pérez, una amiga de Patricia, no obstante ello Hugo nunca perdió contacto ni relación con su amiga Patricia Lobo, pese a que entre otras, Hugo tuvo relaciones sexuales con la madre de Patricia. Que preguntada dice que Hugo siempre fue a su casa a ver a Pato, y ha pasarle dinero. Que preguntada acerca de la semana del 22 de agosto hasta el 31 del mismo mes, la deponente dice que estaba en su casa que vio a Patricia recién el 24 a las 15.30 hs. en la esquina de calle Oyhanarte y Arrigó, saliendo de la casa de ella, y le dijo que ahora tenía celular... comentándole la deponente que ese día se iba a la provincia de Neuquén... volviendo el lunes 29. Que en esos días mantuvo charla vía Facebook con Hugo Bermúdez... saludándose y entre otras cosas Hugo le dijo que había estado con Patricia y que habían salido, supone que la deponente a acostarse, enterándose después que Hugo le había dado a Pato dinero para comprarse zapatillas... Que el día sábado 27, la deponente le mandó un mensaje de texto, no recuerda si desde su celular... o desde el teléfono de su primo, solicitándole a Patricia que pase por la casa a prenderle la estufa... Que la deponente volvió el día jueves 29 a las 09.00 de la mañana... y a las 17.00 hs. aproximadas llegó Hugo Bermúdez, entró a la casa y se quedó un rato con ellas. Que Hugo estaba solo y conduciendo su camioneta Peugeot Partner color bordó. Que luego a la tarde, cuando ya estaba oscureciendo, a pedido de la deponente, Hugo las llevó a las dos hasta el bajo Flores, en C.A.B.A., a comprar droga, ya que tanto la deponente y Patricia son adictas a la cocaína, llegando hasta la avenida Carabobo..., quedándose Hugo estacionado, entrando la deponente a la villa y compró la suma de treinta pesos en cocaína con dinero que le había dado Hugo. Que de allí volvieron a su casa, entrando todos, y cuando tanto la deponente como Pato comenzaron a aspirar cocaína, Hugo se fue de la casa sin drogarse, no diciendo hacia donde se dirigía. Que desde ese día no lo volvió a ver. Que Patricia se quedó con la deponente a dormir en la casa. Que el día lunes 29 la deponente en horas de la noche decide ir con Patricia hasta lo de la “tuerta” que es un kiosco que se encuentra en Kiernan al 1000, sobre la calle Ontiveros, no sabe que era, pero más o menos eran las tres de la mañana, compraron un vino y se quedaron un rato allí tomando vino, sentados en un murito que hay ahí en la esquina. Que cuando se les estaba por acabar el vino Patricia le dice “vamos a lo de Mosca a ver si está tomando” (sic) y se cruzan hasta la casa de Mosca que queda desde la casa de Kiernan 992 dos casas más a la izquierda. Que llegan a lo de Mosca, sale este sujeto, cuando le preguntan “que onda Mosca” (sic), este muchacho, que tenía cara de dormido le dice “nada, esta todo reprodido acá” (txt), y ante la negativa de Mosca se van del lugar...”.-

Del informe pericial genético de fs. 4467/4482 (Cuerpo XVIII), informe 057/11, en donde la perito genetista determinó que en el L.E.F. 5683/11, L) hisopado vaso G4: se halló un perfil genético mezcla, femenino - masculino de por lo menos dos individuos, de los cuales el perfil mayoritario coincide en su totalidad con el perfil genético de Candela Sol Rodríguez, con un índice de identidad de 1,292 x 10 a la 17; y el perfil genético minoritario de acuerdo a los marcadores que arrojan información coincidiría con la colilla de cigarrillo D7. Esto es debido a que en el perfil genético mezcla el perfil mayoritario enmascararía el perfil minoritario, no pudiendo detectar a la totalidad de los alelos presentes en la mezcla. Del acta L.E.F. 1833/11, V), A-12, bolsas plásticas negras, se obtuvo un perfil genético incompleto femenino coincidente con el perfil genético de Candela Sol Rodríguez.

Del informe de fs. 4436/4465 (Cuerpo XVIII), informe 057/11, ampliación IV, en donde la perito genetista concluyó que el perfil genético del señor Altamirano Néstor coincide en su totalidad con el perfil genético hallado en la evidencia hisopado de inodoro D4 L.E.F. 1851, con un índice de identidad de 1,0846 x 10 a la 19. Que el perfil genético de la Sra. Gladys Cabrera coincide en su totalidad con el perfil genético hallado en la evidencia filamento piloso extraído del rulero azul A-1 L.E.F. 1851 con un índice de identidad 4,5759 x 10 a la 22. Que el perfil genético de la Sra. Gladys Cabrera coincide con el 50 por ciento del perfil genético masculino hallado en la colilla B2 L.E.F. 1836, bols C1 L.E.F. 1836 descriptos en el informe 057/11, ampliación I. Esto indica que existiría vínculo biológico entre la Sra. Gladys Cabrera y el individuo masculino.

Del informe pericial genético de fs. 5368/5382 (Cuerpo XXII), informe 057/11, ampliación VII, en donde la perito genetista dictaminó que el perfil genético del señor Hugo Elvio Bermúdez coincide en las evidencia obtenidas en la L.E.F. 1939/11 y/o 45/11, labores desarrolladas en el domicilio de Cellini 4085; habiéndose hallado su perfil en un palo de madera que se hallaba en el patio, en un agarre de silla, en un teléfono celular obtenido de la habitación de la finca y en un cepillo de dientes.-

Del testimonio de Juan Ramón Cáceres de fs. 4521/4522 (Cuerpo XVIII), quien narró: “...Que yo vivo en el domicilio que diera desde hace cinco años. Que al lado de mi casa, vista de frente, del lado izquierdo, tiene como vecinas a la Sra. Leticia, que tiene una hija de nombre Mariana, y que se puso en pareja con un hombre de nombre Hugo, el que como dije me enteré viendo la televisión que es de apellido Bermúdez. Que ese tal Hugo estuvo viviendo en dicha finca hasta unos seis o siete meses antes de la desaparición de la nena Candela. Que siempre este Hugo se movilizaba en una camionetita de color bordó, yo no sé de marcas, también un señor mayor de edad que Hugo, solía visitarlo y se movilizaba en una camioneta Trafic blanca, y después siempre había un montón de autos que llegaba a la casa, todos autos importantes y muy caros. Que mi amiga Rosita, que tiene 81 años, y vive con nosotros en la casa, me comentó que el día domingo, antes de que apareciera el cuerpito de la nena, el Hugo con su mujer estuvieron en la casa de al lado, con la camionetita bordó. Y que además dejaron en la vereda tres bultos, como para que el camión de la basura, el que recoge ramas y escombros, se los lleve. Que yo vi esos bultos, que estuvieron allí por lo menos un par de días. Que sabe por comentarios, y porque me consta que este Hugo no era una buena persona, en esa casa siempre hubo lío, el hijo varón de la señora Leticia fue muerto por la policía cuando andaba robando, así que siempre hubo lío allí. Que es todo cuanto puede decir y recordar. Que si puede decir que después que desapareció la nena Candela, esto es el lunes feriado del 22 de agosto, uno o dos días después, en la casa desaparecieron todos, es decir la señora Leticia se fue, llegó a comentar en el barrio que era porque tenían que operar a la hija. Que la Sra. Leticia volvió un día solo, y ahora ya nadie más vino a la casa. Es más mi señora le está dando de comer a la perrita que tienen, que tiene un cachorrito además, para que no se muera de hambre, sin que nadie le haya pedido nada, lo hace por caridad...”.-

Testimonio de Haydée Migliore de fs. 4565/4567 (Cuerpo XVIII), quien relató: “...la dicente conoce a Altamirano desde el año 2000 aproximadamente, siempre fue su carpintero de confianza... Que la dicente se contactó con el carpintero para realizar trabajos en la casa de su suegra; que el día 17 de agosto lo pasa a buscar por su domicilio para trasladarlo en su vehículo a la casa de su suegra para mostrarle el trabajo a realizar; el 18 de agosto el carpintero pasa por el domicilio de la dicente para retirar $600 para la compra de materiales... El día 21 de agosto le entregó a cuenta la suma $200 en la casa de su suegra, que el día 22 de agosto le entregó a cuenta la suma $300 y el 26 de agosto la suma $500, todo ello en la casa de su suegra. No recuerda si el día 27 fue a trabajar, no tenía la continuidad que había tenido hasta entonces; me manifestó que tenía máquinas rotas y dolor de cintura, suponiendo la dicente que había tomado otro trabajo...”.-

Testimonio de Gloria Mabel Gordillo de fs. 4568/4570 (Cuerpo XVIII), quien narró a la instrucción que: “...la dicente conoce al señor Altamirano desde hace veinte años a la fecha, que la dicente tiene con Altamirano un trato de vecinos de saludarse pero no se visitan en sus domicilios, que nunca ingresó al domicilio de Altamirano, y una sola vez Altamirano fue a su domicilio a cepillar una puerta que no cerraba bien. Que el día domingo 28 de agosto pasado, la dicente se encontraba de franco en su trabajo y en horas del mediodía fue a hacer las compras y le llama la atención que la casa de Mabel se encuentra pintada de color rosa, en forma bastante desprolija, que no pudo observar mucho más que eso porque se encontraba estacionado un acoplado del vecino de nombre Juan, que no observó por este motivo si había movimientos en la casa... y la dicente creyendo que se podía haber producido una usurpación de la casa, fue hasta lo de Altamirano a avisarle y no lo encontró, que luego de comer a eso de las dos de la tarde volvió a ir a la casa de Altamirano de la calle Charrúa y en esa oportunidad lo encuentra y le dice que le parecía que la casa rosa estaba usurpada, a lo que Altamirano le dice que se quede tranquila que la dueña Sra. Mabel la alquiló. Que preguntada como se encontraba vestido el señor Altamirano, recuerda que estaba con ropa gris de trabajo y le llamó la atención que estaba descalzo y le pidió disculpas pensando que estaba durmiendo la siesta, a lo que Altamirano le dijo que estaba trabajando... Que la dicente sabe que él o su esposa le dan de comer al perro que hay en esa casa de calle Kiernan, que los ha visto con una olla llevándole comida...”.-

Testimonio de Andrea Fabiana Rojo de fs. 4571/4572vta. (Cuerpo XVIII), quien en lo esencial, expuso: “...la dicente estaba haciendo refacciones en su casa y como debía hacer unos trabajos, el plomero de nombre Felipe Adesso le da los datos del señor Altamirano para que le efectuara trabajos de carpintería en una escalera. Que recuerda que para el mes de agosto pasado, cercano al feriado, pasado éste, en esa semana cortita de cuatro días Altamirano fue a ver el trabajo. Que a la tarde de ese mismo día Altamirano le pasó el presupuesto en forma verbal, la dicente le contestó que lo iba consultar con su esposo y después lo llamó, cree que al otro día, y después Altamirano fue a retirar una seña de $500, y recuerda que fue un día martes; que el día 2 de setiembre Altamirano no vino a la casa, la dicente lo llamó al celular a última hora, entre las siete y las ocho de la noche y escuchó la voz de Altamirano y comenzó a escuchar ruidos e interferencia, la dicente corta y vuelve a llamar y atiende el contestador telefónico, después llama al teléfono de la casa y también la atendía el contestador, no dejando mensajes...”.-

Del testimonio de Rocco Caratozzolo de fs. 4600/4601 (Cuerpo XVIII), quien expuso: “...se encuentra construyendo departamentos tipo dúplex. Que desde el mes de julio de este año aproximadamente, se encuentra trabajando en los dúplex un albañil al que el declarante conoce como Oviedo, siendo que a esta persona se lo presentó un amigo de su hijo, y que desde ese tiempo está trabajando en el lugar. Que a principios del mes de agosto aproximadamente su albañil o sea Oviedo, le pregunta al dicente si necesitaba una persona para realizar algunos arreglos, como peón y el mismo le refiere que si, presentándole a una persona del sexo masculino de unos 30 a 35 años de edad, de cabellos cortos y de color negros, de tez blanca, con anteojos... Que este sujeto realizó unas canaletas para caños de luz por aproximadamente dos semanas y luego de esto lo ayudó al albañil Oviedo a realizar unas terminaciones de lo ya hecho, ya que al mismo le había faltado su peón, ayudando esta persona a Oviedo por aproximadamente una semana, y terminando entre ambos lo acordado por el declarante, retirándose ambos del lugar. Que luego de esto el dicente se enteró que su albañil Oviedo en la actualidad se encuentra realizando unos trabajos en una vivienda de un amigo de su hijo, pero desconoce que hace su peón...”.-

Del testimonio de Eustaquio Oviedo de fs. 4603/4604 (Cuerpo XVIII), quien explicó: “...en el mes de julio del año en curso el declarante, se contactó con Roque quien posee en construcción unos departamentos de dúplex, sobre la calle Miserere a unos metros de Acceso Oeste... que en una oportunidad quien declara mientras realizaba los trabajos en los dúplex se entera que había una persona de nombre Fabián que quería trabajar como peón y le hace el comentario a su patrón Roque refiriéndole éste que lo traiga, que había cosas para hacer, trabajando para Roque por unos diez días aproximadamente, siempre en los dúplex pero realizando otros trabajos, como así también lo hacia el declarante. Que en una de las oportunidades el peón de quien declara faltó a trabajar y le preguntó a Roque si podía usar a Fabián para realizar lo acordado, a lo cual Roque le responde que no había problema. Que Fabián ayudó al declarante por unos diez días aproximadamente, hasta el viernes 19 de agosto del año en curso, donde quien declara y esta persona finalizaron con lo acordado en los dúplex para Roque y luego de esto no tuvo más contacto con Fabián como así tampoco con Roque...”.-

Informes periciales de levantamiento de evidencias físicas, planimetría, ilustración fotográfica, etc. de fs. 4610/4677 (Cuerpo XIX), en donde se instrumenta toda la labor pericial que se desarrollara el día 1º de setiembre de 2011, por parte de la Policía Científica de la Provincia de Buenos Aires en la finca de calle Kiernan 992 de Villa Tesei, y entre otras evidencias recogidas, se obtiene el hisopado del vaso y el secuestro del bols con resto de comida, en donde fue hallado rastro genético de la niña Candela Sol Rodríguez, mencionado más arriba, como así también de las demás evidencias analizadas por el Laboratorio Químico Pericial de San Martín, que ilustran los informes ya evaluados más arriba y que resultan de interés para la presente investigación.-

Informes periciales de L.E.F., ilustración planimétrica, fotografías, etc. de fs. 4678/4727 (Cuerpo XIX) en donde se documenta el hallazgo de evidencias en las fincas de Charrúas 1081 y 1086 de Villa Tesei, labores llevadas a cabo el día 2 de setiembre de 2011, siendo que como dato de interés, en la finca de Ramón Néstor Altamirano, se obtuvo un pelo adherido a un rulero, cuyo perfil genético es coincidente con el de la acusada Gladys Mabel Cabrera, conforme ilustran los informes genéticos, a los que me he referido “ut supra”.-

Testimonio de José Luis Rodríguez Álvarez de fs. 4936/4937 (Cuerpo XX), en donde relató: “...Que lo conoce al papá de Candela, Alfredo Rodríguez (Juancho) desde chico, desde los 14 años, que lo conoce a él como a la familia. Que Juancho nació en el Barrio Sarmiento de San Martín. Que en el año 1999 conoció a Carola y al entorno familiar de ésta la que vivía en Billinghurst. Que Carola es la mujer de Juancho, que ella tenía un nene, Emanuel, cuando empezó a salir con Juancho. Que Juancho y Carola se fueron a vivir juntos al poco tiempo de estar de novios, a un monoblock atrás de Tribunales en San Martín. Que yo para ese entonces ya trabajaba con Juancho, que yo perdí y estuve dos años y medio detenido, en cambio él y otro más se fueron a la semana de estar detenidos. Que Juancho ya tenía relación con Gustavo Sancho, con el Topo Moreyra y el Churri, quienes todos se conocían del barrio, pero no trabajaban juntos, que Juancho recién se estaba iniciando en la actividad delictiva. Que al poco tiempo de estar en San Martín Carola fue mamá de Candela. Que Juancho siempre trató de cuidar a la familia de sus vínculos delictivos. Que para el 2004, el declarante se encontraba con el Topo Moreyra, se bajó del auto y se cruzó con Juancho, que para ese entonces Juancho y el Topo aparentemente estaban peleados, es más Juancho en ese momento le dijo al declarante llevate a éste porque lo voy a dar un tiro. Que ahí se pasaron el número de teléfono entre Juancho y el declarante pero nunca más se contactaron. Que después de esto el declarante tuvo una discusión con Juancho, en la calle y de ahí no nos vimos más. Que para esa época sabía que Juancho andaba con plata, y tiempo después supo que era millonario. Que sabía que trabajaba con los camiones y que tenía puestos en la Salada, que esto se lo comentó el Topo Moreyra. Que hace dos meses cuando ingresó a la Unidad 36 de Magdalena, el declarante se encontró con Juancho, y ahí le comentó que estaba re mal con la cocaína, porque consumía mucho que lo que tenía lo había perdido todo y que había estado a punto de separarse. Que se drogaba en el club del hermano de Maradona, que quizás pasaba noches y días enteros ahí dentro. Que cuando el declarante lo ve en la Unidad y ocurre lo de la hija, y escuchó cuando Juancho hablaba por teléfono con alguien y éste mencionó el nombre de Marcelo Boscolo, le comentó lo que sabía de afuera, que el Topo le había dicho que Juancho andaba arriba de los helicópteros de la Federal, marcando el rancho de los narcos, o sea que de afuera lo tenían catalogado como “buchón”. Que Juancho estaba shokeado entonces el declarante lo llevó al patio y a caminar y ahí le contó todo bien. Que al declarante le pareció raro escuchar el nombre Bosocolo ya que los tres tenían negocios de camionetas. Que el martes o miércoles 23 o 24 de agosto, respectivamente; Juancho hizo un llamado y el declarante escuchó que decía: “Gordo, me llevaron a mi hija, a mi hija se llevaron, hace algo”, que ese Gordo sería de la zona de Moreno, pero no sabe dónde y había salido hace poco de estar en cana y no es el que vive a la vuelta de lo de Carola, ya que Juancho le comentó que no era éste, cuando lo vieron por televisión. Que si bien Juancho era un buen compañero en la calle, siempre trataba de salir ganando en las cuentas cuando había que repartir y era quien siempre manejaba los negocios por los contactos que tenía. Que si bien su rol no era tan activo en los hechos, si lo era al momento de hacer efectivo el botín. Que Juancho le comentó que en la causa en la que había perdido en Mercedes fue porque le habían chupado el handy que tenía a nombre del tío Alberto. Que Juancho desde que desapareció Candela, estaba muy mal, estaba aterrado, y el declarante trató de contenerlo en todo momento, pero Juancho estaba cerrado. Que lo que le llamó la atención al declarante que Juancho se hacía llamar Roberto y que nadie sabía que estaba detenido, como que quería ocultarse. Que diez o quince días antes que pase lo de Candela, Juancho llamó a los hermanos, para que le lleven mercadería a Carola, porque estaba muy mal económicamente y Juancho se sentía mal porque Carola estaba trabajando...”.-

Del testimonio de Mónica Graciela Gutiérrez de fs. 4959/4960vta. (Cuerpo XX), quien dijo: “...la dicente conoce al señor Guillermo Sebastián López hace como quince años porque fue pareja de mi hija durante cuatro años, desde el año 1998 al 2002, naciendo de esa unión dos hijos que actualmente tienen 12 y 9 años de edad. Que la relación es a raíz de sus nietos, llamándolo por teléfono para que venga a buscar o llevar a los chicos al colegio; que todos los días lleva y trae a los niños al Colegio, que nosotros les llevamos a los chicos a su casa... y él o su esposa actual los lleva al colegio. Al mediodía los trae del colegio a la casa de la dicente... Que la dicente llama a López por teléfono celular... porque López no tiene teléfono fijo... Que el lunes 22 de agosto el nene jugó a la pelota para el club Urquiza que queda a tres cuadras de la casa de López. Que el padre lo acompañó a jugar, que la dicente los vio en el club, cree que jugaron en el club Barufaldi, cerca de la estación del mismo nombre. Que los partidos se juegan a las 15.00 horas. Que juega todos los sábados un torneo y los feriados se juega una copa extra. Que después de que juegan al futbol, López se lleva a los chicos a su casa...”.-

Del testimonio de Verónica Edith Rodríguez de fs. 5401/5402 (Cuerpo XXII) quien expuso: “...Que como dije conozco al Topo Moreyra, porque vivía a la vuelta de la casa mi abuela. Que esto sucedió desde siempre, yo a la casa de mi abuela fui siempre de chiquita, y el Topo por entonces vivía a la vuelta de la casa de mi abuela, que quedaba en Zárate y Sarandí de Villa Ballester, en tanto el Topo, como dije vivía a la vuelta, en 9 de julio y Zárate. Que desde ya nos conocíamos todos, es más yo un tiempo salí con el hermano del Topo, hace mas de 25 años. Que cuando yo salí tenía unos 16 años. Que si bien yo no tenía relación con él, era una persona que conocía del barrio, y si mi hermano Alfredo tenía relación con él. Preguntado si conoce a un tal Juan Carlos Loureiro, responde que sí, que lo conoce porque es mi primo, que hoy tiene unos 42 años de edad, siendo hijo del hermano de mi mamá, de nombre Juan Carlos Loureiro, ambos se llaman igual, quienes viven en Lafayette casa por medio del club Villa Leone de Villa Ballester, no recordando ahora la dirección exacta. Preguntada si los Loureiro tenía algún tipo de trato con Moreyra, responde que: Que sobre ese tema no puede decir nada ya que no tiene idea, que el domicilio de Loureiro, con el del Topo, quedará a unas seis o siete cuadras. Preguntada si el tal Moreyra visitaba o tenía alguna relación con la casa de su mamá o su mamá, responde que: Que lo único que sabe es que la mujer o ex mujer, no sé, trabaja a la vuelta de la casa de mi mamá. Para que diga con qué frecuencia, Candela visitaba a su mamá, es decir a la abuela, responde que: Que Cande iba bastante seguido, se quedaba a dormir también, no todos los fines de semana, pero iba muy seguido, en vacaciones por ejemplo, últimamente se le complicaba por la actividad de los scout, esto quiere decir que no es que no iba sino, que ya quedaba menos a dormir, siendo la visita durante el día. Preguntada si existe la posibilidad de que Moreyra haya conocido a Candela del barrio de su madre, responde que: Si existe esa posibilidad, ya que tranquilamente pudo haberla visto en la casa de mi mamá en la puerta, conmigo, o con mi hermano, con cualquiera, el Topo nos conoce a todos así que fácilmente podía saber la hija de quien era Candela...”.-

Del testimonio de Roberto Mauricio Rodríguez de fs. 5403/5404 (Cuerpo XXII), quien explicó: “...Que al Topo Moreyra lo conozco desde hace veinte años, más o menos, porque mi abuela vivía a una cuadra de la casa de él, y actualmente el Topo vive a tres cuadras de mi casa, en calle Lafayette y tal vez cruce con calle Urquiza, no recuerdo bien, hay un sobrino de él, viviendo allí. Que siempre conoció el Topo a mi familia, como dije porque siempre que íbamos a la casa de mi abuela, teníamos que pasar por delante de la casa de él, y del barrio siempre nos conocimos, tanto él a mi familia, como nosotros la de él. Que mi abuela vivía en Zárate entre Sarandí y Maipú de Villa Ballester y el Topo vive a la vuelta, es decir su madre, calle 9 de julio entre Sarandí y Maipú del mismo barrio. Que lo conozco de andar por el barrio, que la ex esposa, trabaja a la vuelta de la casa de mi abuela. Que desde luego a mi hermano Alfredo, al que le decimos “Juancho”, lo conoce bien. Que en cuanto a lo que se dedica, en si nunca le conocí trabajo alguno, que la fama que siempre tuvo fue de buchón. Que si sabe todo el barrio, que cuando tenía problemas, siempre recurría a un policía del barrio de nombre Sergio Chazarreta, que frecuentaba la esquina de la casa del Topo, que cuando se refiere a problemas, dice que en el barrio se comentaba que el Topo andaba con la droga y que cuando tenía problemas con eso, el tal Chazarreta, le sacaba las papas del fuego. Que en cuanto a Candela, siempre visitaba la casa de mi mamá, se ha quedado a dormir, y si no la íbamos a buscar, es mas el día del niño último, estuvo comiendo con nosotros, y es más, el Topo también la conocía y la nena no lo puedo afirmar categóricamente, pero estimo que sí. Que seguramente en alguna oportunidad el Topo ha pasado por la puerta de la casa, y seguramente ha parado a hablar con mi hermano, y si estaba la nena, seguro que le habló o se la presentó. Que puede aportar que es muy amigo y siempre andan juntos, un primo mío, un tal Cali, de nombre Juan Carlos Loureiro, quien es hijo de un hermano de mi mamá, y Candela sabía que Cali era un pariente, pero desconozco que trato podía tener con él, porque yo con mi primo hace como siete años que no me hablo. Que el teléfono de mi primo es el 4847-2784. En realidad yo no sé si mi hermano Alfredo se hablaba con él. Que el Topo se moviliza con un Peugeot 206 de color gris o azul, más o menos, oscuro, con vidrios negros. Y el Cali trabaja de remisero, y suele andar en un Peugeot 504 blanco o en un Renault 19 de color gris...”.-

Del testimonio de Silvio Rodríguez de fs. 5405/vta. (Cuerpo XXII), quien a la investigación aportó: “...Que desde chica lo conozco a Moreyra, tanto yo como toda mi familia. Que el Topo cuando yo era chica, vivía a la vuelta de la casa de mi abuela, es mas hoy día vive la mamá del Topo. Que mi abuela, que falleció hace un mes, vivía en Zárate entre Sarandí y Maipú de Villa Ballester, en tanto el Topo vivía en 9 de julio entre Sarandí y Maipú, del mismo barrio, a la vuelta. Que desde ya ambas familias se conocían del barrio, en la relación típica que había antes de saludarse, de preguntar o chusmear, y esas cosas, no una relación íntima, pero sí de vecinos del mismo barrio. Que la casa de mi mamá, era frecuentada por Candela, casi todos los fines de semana, y desde ya, el Topo, la ha visto a Candela en la casa, ya que siempre anda pasando por ahí, y con quien tenía más relación era con mi hermano Alfredo, y seguramente la ha visto a Candela, con él así que perfectamente sabía que Candela era hija de Alfredo. Que quien tiene mucha relación con el Topo, es mi primo Cali, de nombre Juan Carlos Loureiro, que ellos siempre andan juntos, y Candela sabía perfectamente que Cali era primo mío y desde ya del padre. Que el Cali es remisero, en tanto el Topo se dice en el barrio que anda en la droga y que es buchón de la policía. Que además sabe que en el barrio se comenta que tendría una empresa de ambulancias o anda con ambulancias...”.-

Del testimonio de Marta Alicia Leureyro de fs. 5406/vta. (Cuerpo XXII), quien dijo: “...Que al Topo lo conozco porque vivía a la vuelta de la casa de mi suegra, y porque cuando mis chicos eran chicos, Alfredo siempre se juntaba con el Topo, por ser conocidos de la zona, sin ser amigos. Que sin perjuicio evidentemente quedó una relación entre Alfredo y Moreyra. Que el Topo seguramente conocía como es mi familia no descartando que él supiera quién era Candela, seguramente la pudo haber visto en la puerta de mi casa, e inclusive haciendo la nena mandados conmigo. Yo no tengo ningún trato con ese Moreyra, pero seguramente me tiene que haber visto con la nena. Que la nena venía a mi casa casi todos los fines de semana, últimamente no venía tan seguido, por la actividad que tenía en los boy scouts. Que siempre supe que vivía cerca de la casa de mi suegra, pero anoche me enteré que vive muy cerca de mi casa. Que incluso va a buscar a una mujer a la vuelta de mi casa. Que si un sobrino mío de nombre Juan Carlos Loureiro, anda siempre con él, y desde ya Candela lo conocía. Que a este sobrino mío le dicen Cali. Que en el barrio se comenta que el topo, anda en la droga y es por eso que tiene miedo, y pide que se le asigne custodia. Preguntada si su nuera Carola conocía al Topo, responde que: Que yo sepa no lo conocía al Topo...”.-

Del testimonio de Gustavo Javier Rodríguez de fs. 5407/vta. (Cuerpo XXII), quien narró: “...Que el Topo Moreyra lo conozco desde hace más de quince años, que vivía a la vuelta de la casa de mi madre, de cuando iba a la casa de mi mamá lo he visto en la puerta de la casa de su madre. Que yo calculo que mi hermano tenía más relación con el Topo, porque es mayor que yo, ahora que vínculos tenían no sé, yo en eso no me meto. Que se conocían ambas familias, y seguramente el Topo sabría que Candela era hija de mi hermano Alfredo, y que Candela desde ya sabía quién era el Topo, que era un conocido del Padre y del primo Cali, ya que ha pasado por el frente de la casa de mi mamá, y allí la vio a la nena. Que en el barrio siempre se rumoreó que andaba vendiendo droga y también se decía que era buche de la policía, pero todo eso a mí no me consta. Que el Topo siempre anda con un primo mío al que le dicen Cali, yo los he visto juntos, lo he visto al Cali, manejar el auto del Topo, así que tiene muy buena relación con él. Que este Cali, si bien con él no tengo relación por cuestiones familiares, si es un primo y Candela sabía que era un pariente...”.-

Del testimonio de Patricia Viviana Lobo de fs. 5475/5476 (Cuerpo XXII), quien expuso: “...Que la declarante vive en el domicilio sindicado desde los 6 años de edad. Que en la actualidad lo hace en compañía de su madre MARÍA JOSEFA CUATRONE y la pareja de su madre RAMIRO CASTELLÓN. Que preguntada acerca de su conocimiento sobre el hecho investigado, dice: “De este tema no sé nada, solo lo que dicen en el noticiero. Que hace 7 años que yo conozco a HUGO BERMÚDEZ, estuvimos conviviendo en un principio en la ciudad de Carhué donde alquilábamos y después en Villa Mitre en Hurlingham en la calle Palermo, no me acuerdo la altura, ahí vivimos 2 años hace unos 4 años atrás. Después nos fuimos a vivir juntos a la casa de mi mamá unos 6 meses, hasta que me peleé y lo eché de mi casa, porque a mí me gustaba andar en la calle y no quería convivir, y un día que volví a casa me entere que HUGO se había “pasado” a mi mamá. Entonces HUGO se fue a vivir con MARIANA PÉREZ que era mi amiga, y yo los había presentado. Que desde ese día no la vi mas a ella pero a HUGO si lo seguí viendo siempre porque me ayudaba económicamente y yo me acostaba con él, ese es nuestro trato”. Que preguntado donde lo veía a HUGO BERMÚDEZ en los encuentros que mantenía en la actualidad, dice: A mi casa no podía ir después del quilombo que se había armado con mi mamá, el me llamaba por teléfono y nos encontrábamos a 4 cuadras de mi casa, me pasaba a buscar y íbamos al telo, o sino a la casa de YESICA, donde se quedaba a comer con nosotras, y un par de veces se quedó a dormir conmigo en esa casa. De HUGO yo sabía que era camionero, y que trabajaba con empresas, pero igual se decía que andaba con el tema de “Piraterías” pero yo no sabía nada”. Que preguntada si vio a BERMÚDEZ en los días que van del 22 al 31 de Agosto pasado, mientras la víctima de autos se hallaba desaparecida, dice “Si, yo lo vi esos días, no me acuerdo los días exactos, pero en la semana yo lo veía siempre 2 ó 3 veces, todas las semanas. Que cuando nos encontrábamos, íbamos directamente a un hotel, y después me dejaba y él se iba a su casa. HUGO andaba en una camioneta Partner color bordo con vidrios polarizados” A la pregunta si Hugo habitualmente iba al casa sita en Cellini 4085, responde: que si, ya que es la casa de la suegra. Que preguntada dice “yo no conozco a ninguno de las personas que nombran en la televisión, y de este tema no sé nada. Que yo conozco al pibe de al lado de la casa rosada, es GUSTAVO, MOSCA le dicen, un día antes de eso yo estaba con YESICA y lo fuimos a ver, pero en esa casa yo nunca vi a nadie, esa casa siempre estuvo abandonada, yo a MOSCA lo conozco hace un montón, y siempre íbamos a tomar cerveza, pero ahí (en la casa rosa) nunca vi gente”...”.-

De todo lo expuesto hasta ahora, es juicio de este Ministerio Público, hacer la siguiente consideración:

Con el espíritu de poder ensayar una respuesta objetiva, específica y alineada, para con cada uno de los interrogantes que plantea el hecho en trato, y que provocara como desenlace, el fallecimiento de la niña Candela Sol Rodríguez, se colige, en primera instancia, la necesidad imperiosa e ineludible, para delinear mínimos parámetros, que permitan no solo una explicación lógica, sino necesariamente comprensible, a todo un universo sumamente complejo de investigación que ha presentado todo el evento, desde el preciso instante de la desaparición de la niña, hasta la toma de conocimiento de ello por parte de las autoridades de prevención policial y este Ministerio Público Fiscal; y tras esto, lo relacionado a su minuciosa búsqueda, como así también, en el interés superior para lograr el esclarecimiento total de los hechos que ocasionaron su muerte.

Todo ello, en un marco investigativo muy significativo, que desplegado, ha abarcado numerosas hipótesis de trabajo, que se fueron suscitando, satisfaciendo, hasta agotar en probanzas su veracidad cada una de ellas, y planteadas, por diferentes actores a lo largo de los días; lo dicho, conlleva además, pretender explicar, no solo las resultantes del evento, sino los mecanismos que determinaron el dramático final de la víctima, por lo que sin más, se procura ilustrar una hipótesis de cómo sucedieron los hechos, que involucra, no solo el móvil de éste, sino la interacción de los actores involucrados en las conductas criminales advertidas, y sus consecuencias:

La niña Candela Sol Rodríguez, el día 22 de agosto de 2011, alrededor de las 15:30 hs, salió de su domicilio de la calle Coraceros 2552 de Villa Tesei, Partido de Hurlingham, por medios propios, caminando, y en principio, con la finalidad de reunirse con amigas a escasos metros de su domicilio, circunstancias que como se comprobó nunca llegaron a materializarse.

Por testimonio recogido, se logra determinar su paso por calle Bustamante en dirección a la localidad de William Morris, a unos 150 metros de su intersección con calle Coraceros, haciéndolo sola, caminando a paso rápido, y desprovista de todo medio físico ó material, que posibilitara advertir que lo hacia fuera de su propia voluntad, circunstancia que se refleja en la actitud de simpatía con la cual responde al saludo de un vecino.

A partir de allí, se pierde toda evidencia de contacto comprobable con la menor, sin que medie su presencia o materialice contacto alguno, hasta su aparición sin vida, el día 31 de agosto de 2011, en una banda horaria ubicable entre aproximadamente las 13.30 a 15.30 hs., bajo todas las constancias y certificaciones que se hallan acreditadas en los presentes actuados, y que por economía de trámite, se prescinde en este punto. Ante lo expuesto, resulta:

La salida desde su domicilio, se halla planteada desde un plano netamente voluntario, ya que a lo largo de lo actuado, no se han detectado acciones o manifestaciones que permitan vislumbrar que la menor, se hallara bajo una situación de presión o actividad coactiva de sus decisiones personales, de hecho mantuvo contacto directo personal momentos antes con su madre Nancy Carola Labrador, como así el último vínculo personal en verla salir, resultó ser Glenda Rodríguez, la cual era considerada no sólo como vecina, sino una amiga de trato cotidiano, hasta confidente si se pretende, personas que no advirtieron situación anormal en el desenvolvimiento de la niña.

Tras su hallazgo sin vida, y luego de los exhaustivos estudios médicos - científicos - periciales, preliminarmente, no se han determinado elementos indicadores que muestren a la víctima en un estadio de cautiverio prolongado, de tipo físico o material, tampoco con señales compatibles a una defensa en situación de una privación de movimientos, o sometida su voluntad y sentidos por la ingesta de sustancias, etc., o los característicos a una reacción de defensa en el marco de un sometimiento en los momentos previos a su muerte.

Todo ello, dirige el pensamiento, a que el inicio del desarrollo del evento investigado, hace presumir necesariamente, en que se ha utilizado como herramienta inicial, algún mecanismo de captación o vinculación desde lo afectivo o emocional, por ejemplo, bajo la directriz de un engaño, promesa, etc., que permitiera a la víctima, vincularse a los protagonistas criminales necesarios, de una manera no involuntaria, no violenta ni agresiva, que ha facilitado incluso, que no se traslucieran otras acciones, que a la luz de lo cotidiano, implicaran advertir lisa y llanamente, un sometimiento violento de su libertad individual.

Con la inmediatez que ha quedado plasmada en autos, a partir de la toma de conocimiento por parte del núcleo familiar de Candela Sol Rodríguez, más allá, de la formalización de la denuncia respectiva, se inició una intensa búsqueda encabezada por su madre, no solo materializándola junto a familiares y amigos, sino que, sin haber transcurridos más de 24 horas de la salida de la niña de su domicilio, se trató de dar con su paradero con una llegada masiva no sólo en el ámbito geográfico en el cual la familia victimizada se domicilia, sino que el hecho, fue materia de conocimiento público a partir de la mediatez que cobró la búsqueda, enmarcándose a partir de las horas y los días, en el hecho de mayor repercusión nacional, que implicó campañas solidarias y de figuras públicas y/o populares, como ser redes u organizaciones sociales no gubernamentales, artistas reconocidos, etc., que se sumaron a un reclamo manifiesto, público y permanente, por la aparición con vida de la niña Candela y tras su muerte, por el esclarecimiento del crimen.

Paralelamente los resortes administrativos y operativos multidisciplinarios del Estado Provincial, en el Ejecutivo materializados a partir de la inmediata intervención del Ministerio de Justicia y Seguridad Provincial, y por ende, los estamentos de competencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires; además de la consecuente intervención del Poder Judicial, representado por este Ministerio Público Fiscal Departamental, que conformamos una mesa de situación, para el análisis integral del evento, que posibilitara el esclarecimiento y pronta respuesta sobre los hechos. En la práctica se corporizaron, aunando esfuerzos importantes desde lo humano y logístico como para dar con la menor desaparecida, y a posterior para el total esclarecimiento de los hechos que nos ocupan.

Si bien, el desenvolvimiento de los hechos, ha permitido una multiplicidad de apreciaciones, conjeturas, hipótesis, etc., sobre el mecanismo de producción de los hechos, es dable exponer, que existen parámetros de interpretación que más allá de la valorización técnico procesal, en la operatoria práctica del desarrollo de los hechos, han permitido visualizar indicadores, que tal vez faciliten en otra instancia, determinar el marco de calificación legal de todo lo sucedido.

En principio, más allá, de poderse presumir potencialmente que los actores, desde el inicio del evento, hubieran tenido por cometido espíritu, materializar por ejemplo, un secuestro extorsivo, en el desarrollo investigativo, no quedaron expuestos índices de acción que precisamente definen a esa modalidad delictiva.

Para entender ello, debe tenerse presente:

Nunca se inició o materializó, acción ó curso de negociación, entre el grupo que se entiende ha retenido a la niña Candela y su madre o familia, hecho que debilita la modalidad desde el punto de vista que el privado resulta ser necesariamente un objeto de intercambio, donde lo que se persigue, es la obtención de un rédito específico, o bien, lograr una acción u otra alternativa que satisfaga la pretensión de los que llevan a cabo la acción de retención.

No se advierten ribetes de una acción planificada, a tenor de que una estructura criminal definida, orientada a la consumación de un hecho de esa entidad, no desarrollaría su accionar en la forma que ha sucedido, por diferentes matices, la situación económica de los padres de la niña víctima es suficientemente notoria, que se trata de un núcleo familiar con problemas económicos, un padre preso, un grupo familiar numeroso, y una madre que a pesar de los esfuerzos, no logra nivelar recursos que le permitan otra calidad de vida; la planificación no implicaría, que los actores manifestaran a terceros, su relación con la situación planteada a partir de la desaparición de la menor, y todos los mecanismos de búsqueda puestos en su momento para dar con el paradero de la mencionada, ya que necesariamente, esto de ser así, haría peligrar todo el andamiaje montado en la producción del hecho, de por sí, una acción planificada comúnmente se nutre de células operativas que no permiten el conocimiento entre sí de los diferentes actores en el hecho, el mentor define los roles a desarrollar por cada célula, y coordina en definitiva la ejecución; allí cada actor atiende su papel de interceptor, custodio en alojamiento, negociador, cobro de rescate, liberación.

Tampoco entre los investigados, se observa un andamiaje logístico importante, que le haya permitido estar a la altura de mantener un estado de cautiverio prolongado.

Que relacionado al último párrafo, también en la modalidad analizada, necesariamente no sólo el grupo familiar es sometido a una presión sicológica/material por la privación del retenido, sino que ello, debe necesariamente materializarse en algún momento, en forma directa sobre la víctima de la retención, ya que de existir una negociación siempre resulta beneficioso en algún punto, mostrar en el canal de diálogo elegido (comunicación telefónica, escrita, fílmica, etc.) en un estado de vulnerabilidad y angustia a la víctima, que potencie aún más la incertidumbre y el estado de crisis, del grupo que corporiza y debe resolver la situación que vive el retenido.

En el caso que nos ocupa, existen sobrados elementos indicativos que Candela, en gran parte de los acontecimientos previos a su muerte, ha permanecido en una situación voluntaria, tal vez inconsciente si del contexto que la sometía, bajo engaño u otra forma no advertida por ella, pero tampoco en condiciones de sometimiento como para ser utilizada en forma de factor desestabilizante, o bien, proclive a ser explotada de alguna manera en un conducto negociador, como elemento de presión.

También podría pretenderse la idea, que una eventual negociación se halla visto imposibilitada, por la inmediatez reaccionaria en busca de la menor, y su propagación masiva, pública y notoria como sucedió, pero en éste caso, debe plantearse que de ser así, un grupo estructurado y con planificación para una eventual incursión extorsiva, se prepara precisamente, para ir más allá de las potenciales presiones públicas que implique el caso, incluso, de por sí reconocerán la existencia por denuncia o de oficio de la intervención del Estado a través de la Justicia y la Policía en los hechos.

Que acorde a las declaraciones plasmadas por varios testigos (tanto en reserva de identidad, como calificados), se aferra recurrentemente la idea de una motivación por venganza, que en el mundo marginal lo definirán como “vuelto”, “ajuste”, etc., y en ése contexto, al analizarse la llamada telefónica recibida en el domicilio de Nancy Carola Labrador, el día 29 de agosto de 2011, que en el imaginario de muchos es catalogada de extorsiva, y bajo la firme sospecha que en principio habría sido materializada por uno de los investigados (Gabriel Fabián Gómez), al analizar el contenido de la misma surge sencillamente, reflexionar que estuvo dirigida a un mensaje específico y previamente establecido, sugiriéndose que el llamante reconoce que el interlocutor no se trata de la madre de la menor, ya que le expresa “DECILE A ESA CONCHUD…”, sin que en ningún momento de la charla la persona que atiende se halla identificado o revelado circunstancia que haga presumir de quién se trata; luego de ello, el llamante se reitera enfáticamente “… A la nena NO LA VAN A VER MAS... NUNCA MAS…”, lo cual es entendible desde la óptica de concebir que la suerte sobre el futuro de la menor ya estaba definido, es decir, ya se había concebido la decisión de terminar con su vida; por último en éste aspecto, el llamante cuando infiere “…QUE LE PREGUNTE AL PADRE POR LA PLATA…” dirige la alocución no a una exigencia sólida sobre pedido de dinero (no existía por los canales de comunicación establecidos negociación alguna) sino que potencialmente la plasma dentro de una esfera de argumentar que la suerte de la menor, no era más ni menos, que la resultante de alguna acción ó actitud corporizada en su padre Alfredo Omar Rodríguez; avala hipotéticamente que de existir un reclamo por lo sucedido, el padre era el responsable de responder por ello.

En otro orden de ideas, en relación a los presuntos responsables de los hechos, a través de la investigación, se pueden establecer indicadores, que permiten dar lugar a un escenario que muestran la concurrencia de delincuentes con una relativa peligrosidad, a excepción de dos de ellos, contenidos en delitos de suma gravedad contra la integridad física de las personas, como son el caso de Gabriel Fabián Gómez, quien ha mantenido un enfrentamiento mediante el empleo de armas de fuego con un Funcionario Policial y el sospechado de autoría Leonardo Jara, sobre quien pesa una orden de detención por el delito de homicidio, encontrándose en la actualidad prófugo de la Justicia; ninguno muestra antecedentes en la modalidad de secuestros extorsivos, pero sí, con privaciones de la libertad en el contexto de robos con armas de fuego.

A lo expuesto, puedo agregar que, salvo en el caso de Cabrera y Altamirano, todos responderían a un perfil criminológico que sienta sus bases en códigos marginales, los denominados “códigos de la calle”, entre los que la deslealtad y la traición, son motivación más que suficiente para llevar adelante alguna acción vengativa.

Claro es allí, donde nos encontramos (mi experiencia de veinte años en la Justicia así lo sostienen), con que los llamados “ajustes de cuentas” entre personas en conflicto con la ley penal, tienen más frecuencia en enfrentamientos personales, en característicos “mano a mano”, en donde se dirime el poder, el saneamiento de una deslealtad, o, tal vez, la supremacía de uno sobre el otro contendiente; algunas veces, puede ocurrir que, en el caso de una venganza, la misma se materialice a través de interpósita persona o de terceros a los que se recurre para la ejecución del acto, entendiéndose que un disparador de ello, puede resultar que el sujeto activo de la venganza decida permanecer oculto, en anonimato, o bien que, por alguna razón, se halle en inferioridad de condiciones respecto de la otra parte en conflicto, no permitiendo un nuevo hecho en su contra, ante el conocimiento de la parte afectada, de dónde provino el ataque que ha sufrido; ello también puede estar supeditado, a un mayor peso, peligrosidad o poder de la parte a vulnerar.

En este caso en particular, dichas circunstancias podrían estar presentes en el contexto del evento acaecido, toda vez que surgen indicios de un conflicto claro entre Rodríguez y Moreyra, y que los vínculos y esfera de acción del primero, sean de mayor contenido y envergadura dentro del mundillo criminal, y potencialmente más sólidos que los del segundo.

Conforme lo dicho, y tratando de encontrar la explicación al desgraciado camino recorrido por la víctima de autos, podemos decir, que potencialmente nos encontramos frente a una concatenación de conductas delictivas, que se enmarcan dentro de la modalidad de un “ajuste de cuentas no tradicional”, que tal vez en su concepción no implicaba necesariamente la muerte de la menor; el mismo fue motorizado, a partir de la información volcada por un elemento criminal (Héctor Moreyra, apodado “Topo”), que se halla manifiestamente enfrentado al padre de la niña, circunstancias que no escapaban a la esfera de conocimiento de Alfredo Rodríguez, todo ello, relacionado siempre a diferencias originadas a partir de la vida en el delito que ambos han tomado como modo de vida.

A partir de Moreyra, la necesidad de éste de materializarlo por terceras personas, vinculándose en éste caso con otro factor criminal (Hugo Bermúdez) que le facilitaría las cosas en la materialización de los hechos, tanto desde el medio geográfico donde debería desarrollarse, (coincidente el medio donde se halla implantado el domicilio de la víctima con la zona de actividad propia y delictiva de Bermúdez).

Eventualmente el último nombrado, de manera necesaria debió recurrir a otros nexos criminales (Alberto Fabián Espínola, Gabriel Fabián Gómez, Guillermo Sebastián López y Leonardo Jara), también éstos con un profundo conocimiento del medio, y con herramientas de información y conocimiento sobre la víctima (recordar conocimiento y trato a partir que las hijas de Gómez eran conocidas y compañeras de escuela con la menor víctima), que le posibilitaron la “captación ó mecanismo de engaño” sobre Candela Sol Rodríguez, obteniendo su sumisión voluntaria, (siendo el elemento vinculante la persona de Leonardo Jara como surge de los actuados), que les permitiera además no quedar expuestos dentro de un accionar delictivo en el que no tenían experiencia (si hipotéticamente los hechos podían desencadenar en una privación extorsiva), ya que podrá entenderse, que algún rédito eventualmente los actores mencionados en segunda instancia deberían perseguir.

De igual manera Bermúdez se ha vinculado a los protagonistas que surgen con responsabilidad por ostentar la guarda, custodia, ó propiedad sobre la finca de la calle Kiernan 992 (Gladys Mabel Cabrera y Ramón Néstor Altamirano).

Las motivaciones, derivaciones, hechos o circunstancias, por las que se tomó finalmente la decisión de dar muerte a la víctima de autos, quedan enmarcadas en el universo de los actores recurrentes al evento, con un elemento primordialmente condicionante para la suerte de la menor Candela, su conocimiento personal, conforme lo que surge robustecido ampliamente en los presentes actuados, sobre varios de los protagonistas como son Héctor Moreyra, Gabriel Fabián Gómez y Leonardo Jara, por ejemplo, y tal vez de alguna que otra persona de su entorno más íntimo (sea éste familiar o social) que pudo haber colaborado en el desarrollo de los hechos, que aún esta investigación no pudo develar, en el sentido de poder efectuar una imputación concreta a persona determinada.-

Ya en fin y con el objeto de que V.S. comprenda los roles atribuidos a cada uno de los acusados y la prueba en que se sustenta el estado de sospecha exigido por el art. 157 del ritual, he de referirme a la situación de cada uno de ellos y la valoración del mérito probatorio y responsabilidad penal que les cabe.-

Respecto de Ramón Néstor Altamirano, éste ha reconocido en su declaración como imputado que era el encargado de cuidar la vivienda de calle Kiernan 992 de la localidad de Villa Tesei, Partido de Hurlingham, y darle de comer al can que allí moraba, que para poder desarrollar dichas tareas, él poseía uno de los dos juegos de llaves de la vivienda mencionada, vivienda en cuestión, que como ya habrá apreciado V.S., de los elementos de colección que fueron valorados más arriba, sus puertas o aberturas, no se encontraban forzadas, lo que hubiese hecho presumir que la vivienda hubiera sido intrusada por desconocidos, circunstancia ésta que es descartada de plano, por esta investigación judicial y por el propio acusado. Del informe genético, valorado en autos, el cual demostró, sin asomo de duda alguna, que la niña Candela Sol Rodríguez, estuvo en la vivienda cuidada por el acusado. Abona el convencimiento, lo que nos contara el testigo de identidad reservada, en cuanto éste sostuvo que la niña victimizada estuvo en su vivienda de calle Charrúas 1081 de Villa Tesei, agregando el Suscripto, que no todo el tiempo en que no supimos su paradero, sino al menos, aquel momento que señala el testigo, en que ve que la niña es sacada de su domicilio. También y a partir de los testimonios recogidos de aquellos que fueran presentados como clientes del Sr. Altamirano (de oficio carpintero), se ha comprobado que la semana que va desde el día 22 al 31 de agosto de 2011, no fue una semana de trabajo habitual para el acusado, ya que sus clientes, al menos uno, manifestó que las tareas que venía desarrollando en su domicilio, no tenían la habitualidad de la semana inmediata anterior y que le había dado excusas tales como que tenía máquinas rotas y dolor de cintura. Su vecina, quien fuera también ofrecida, para evacuar sus citas, por la defensa, dijo que cuando el domingo 28 de agosto de 2011, advirtió movimientos en la finca sita en la calle Kiernan 992 de Villa Tesei, entendiendo la noble mujer, que la vivienda había sido usurpada, fue corriendo a avisarle la situación vivenciada por ella (lo que también termina de confirmar publica y notoriamente que el Sr. Altamirano, era el cuidador del inmueble en cuestión), en un primer intento que efectuó en horas del mediodía no lo halló y en el segundo, a eso de las 14:00 horas, fue atendida por éste, quien se encontraba vestido, con ropa de trabajo, llamándole la atención que estuviese descalzo, habiendo pensado la testigo que se hallaba durmiendo la siesta, disculpándose, con su interlocutor, quien le respondió, que estaba trabajando, lo que me lleva a pensar que, muy lejos de hallarse trabajando, lo que me resulta inimaginable, atento a su oficio, que lo haga sin el calzado adecuado, que estaba en otra cosa, lo que concatena perfectamente con aquellas escoriaciones lineales que su pecho ostentaba y sobre lo cual, aunque es cierto a este acuse le corresponde probar la acusación, no dio respuesta alguna. Muchos otros parámetros pueden ser tenidos en cuenta tales como los referidos por el testigo de identidad reservada, en cuanto señaló que los días 23 y 25 escucharon ruidos en su casa, fuero de lo común y habitual, que una misma camioneta, Renault Traffic de color blanco, fue vista tanto en el domicilio de la calle Kiernan como de su vivienda y que después del hallazgo del cuerpo de la niña Candela y al regreso de su esposa, Nélida Pistan (quien desde el martes 23 de agosto ppdo. se hallaba de viaje en la Provincia de Tucumán, por lo que el imputado estaba solo) tuvieron una muy fuerte discusión en el ámbito del matrimonio, que traspasó las paredes de su casa; y que el día 31 de agosto de 2011, de quien vengo haciendo referencia, de alguna manera colaboró en distraer al futuro inquilino de la casa “rosa”, en sacarlo del centro de la escena, llevándolo a un lugar apartado fuera de la vivienda, para que lo ayude en la colocación de la famosa empalizada que resguardaría al hoy cada vez más manso perro de la finca; lo primero analizado es más que suficiente para tener por acreditado, con el grado de certeza exigido para este estadio procesal, la participación necesaria del mentado en el hecho que terminara con la vida de la niña, colaboración que se presunta en haber facilitado, en cumplimiento de una promesa anterior, a quienes de algún modo retenían a la niña, cuanto menos dos lugares para su alojamiento y/o ocultamiento.

Respecto de Gladys Mabel Cabrera, en primera medida, el indicio de mala justificación que se desprende de sus dichos vertidos en ocasión de ser oída como imputada en descargo, los cuales cotejados con los veraces y prístinos testimonios que dieron sus futuros inquilinos, Juan Ángel Insiarte y Katerine Soledad Tineo Olaechea, en nada encaja su versión dada por ésta con las brindadas por estos últimos. Es más, empecinadamente ha tratado de ubicar al Señor Juan Ángel Insiarte en la vivienda de la calle Kiernan 992 de Villa Tesei los días lunes y martes 29 y 30 de agosto ppdos. (periodo temporal en el que se produjo la muerte de la menor Candela Sol Rodríguez), sin más aporte que su propio convencimiento, cuando claramente, el Sr. Juan Ángel Insiarte ha dado cabal razón de sus dichos al igual que su concubina en que, lisa y llanamente, aquel domingo 28 de agosto de agosto pasado lo despachó, con excusa de que el lunes y martes tenía que realizar trámites en lo de la abogada hasta el día miércoles 31 de agosto de 2011 (fecha del hallazgo del cadáver de la niña), para que retome las tareas de pintura que venía realizando. También este “contrapunto” que fácilmente VS advierte entre los dichos de la “locadora” y “locatarios”, permite reafirmar la transparencia de los procedimientos que se desarrollaron a partir del hallazgo del cuerpo sin vida de la menor Candela, procedimientos que rápidamente pudieron dar con la vivienda de la calle Kiernan 992 de Villa Tesei, hoy sostenida como tal vez la última morada en vida de la victimizada, como así también de que el famoso vaso y bols con restos de comida, se hallaban en la vivienda. Juan Insiarte y su compañera, explicaron con precisión que en la finca mencionada, en el aparador de la cocina, se hallaban dos vasos de aquellos que antaño envasaban la miel, habiendo usado uno de ellos para pedirle aceite al vecino, vaso que en definitiva al haber quedado todavía conteniendo aceite le fue ofrecido a la acusada para que lo utilice en la elaboración del alimento de su hijo, mañosamente, la Sra. Cabrera, pretende decir que no la ha visto; es más dice que utilizó otro con un aceite que ella misma adquirió para ungir la casa (vaso que nunca fue encontrado, tal vez se confundió de vaso), siendo que aquel primero lo terminó resguardando en aquella habitación que, una vez más, con excusas infantiles, mantuvo cerrada todo el tiempo, vedando el acceso a sus inquilinos y que esta investigación judicial para hacerse del mismo, tuvo que forzar la puerta que aseguraba dicha habitación y en donde ya, pruebas de laboratorio mediante, se obtuvo el perfil genético de la niña Candela. El bols con restos de comida, fue hallado sobre la mesada de la cocina de la casa “rosa”, que en un evidente descuido de los captores, dejaron olvidado allí, y que tal vez, frente al desenlace (muerte) inesperado, la urgencia de la toma de decisiones a las que se vieron sometidos dejaron allí olvidado. La experticia demostró que en ese bols estuvo la comida que alimentó a la niña, toda vez que fue hallado su perfil genético. También debe valorarse, en sentido incriminante, y tal vez justifique la actitud evasiva de la Sra. Cabrera en sus respuestas, más allá de la Garantía Constitucional que protege la autoincriminación. Que en aquel elemento (bols), el perfil masculino hallado coincide con el 50 por ciento de perfil genético de la acusada y con la colilla de cigarrillo también analizada y hallada en el lugar y en otras evidencias, por lo que ese varón, tiene vínculo biológico con la encartada, descartando el Suscripto, que ese varón sea su hijo menor (10 años de edad), quien por su corta edad no fuma. Desde ya y tal cual sucediera con Altamirano, ella en su carácter de dueña de la casa de la calle Kiernan 992 de Villa Tesei, poseía el otro juego de llaves de la casa, valiendo lo dicho al respecto, al analizar la situación de Altamirano, también para ella. Ello, con el grado de certeza exigido por este estadio procesal, me lleva a la sincera convicción de que la Sra. Cabrera en cumplimiento de una promesa anterior, permitió y/o facilitó, el alojamiento y/u ocultamiento de la niña Candela Sol Rodríguez en su vivienda, colaboración que se estima esencial y necesaria sin la cual el hecho no habría podido cometerse.

Respecto de Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, el mencionado sindicado en esta instancia como el autor material del hecho que terminara con la vida de la niña Candela Sol Rodríguez, queda vinculado al evento de autos a partir de lo declarado por el testigo de identidad reservada, quien ya nos había relatado respecto de sucesos acaecidos en la finca de Altamirano quien vincula al acusado con éste y que por comentarios del barrio fue Hugo quien la mato y que a éste “se le fue la mano”. Sostiene el testigo, que Hugo conocía a Candela y a la familia y que además tendría problemas con ellos. Del indicio de mala justificación que se desprende a partir de los dichos vertidos por el acusado en ocasión de ser oído como imputado en descargo, quien negó haber estado entre los días 22 y 31 de agosto pasado, en las inmediaciones de la calle Kiernan de la localidad de Villa Tesei. Ya habrá advertido VS, que de las probanzas que le presenté surge con meridiana claridad y sin esbozo de duda alguna que en el periodo de tiempo enunciado, el Sr. Bermúdez, frecuentó la zona en múltiples ocasiones, su camioneta Peugeot Partner de color bordo, fue vista estacionada frente al domicilio de la calle Kiernan 992, como así también sus amantes, Patricia Lobo -”La Pato”- y Yesica Gaab, dijeron que esa semana lo vieron en reiteradas oportunidades; como así también conforme lo demuestran los testimonios colectados y el acta de allanamiento respectivo del domicilio de la finca de calles Kiernan y Santa Mónica, distante a unos centenares de metros de la famosa casa “rosa”, le es vinculado y es señalado como el probable lugar de reunión de la banda. Asimismo, su vinculación con los demás integrantes de la banda que cometiera este hecho, esto es con Guillermo Sebastián López, Gabriel Fabián Gómez y Leonardo Jara, queda demostrada a partir del testimonio del Sr. Salvetti, mecánico de profesión, quien ha referido que en varias oportunidades, reparó, los automóviles que estas tres personas mencionadas le llevaran, siendo uno de ellos fue precisamente la camioneta Peugeot Partner de color bordó del Sr. Bermúdez. Sin dejar de mencionar que conforme ha quedado acreditado en las presentes actuaciones el Sr. Hugo Bermúdez, mantiene vínculos con por lo menos la Sr. Mariela, quien se domicilio justo al lado de la casa de Ramón Néstor Altamirano de calle Charrúas y es por eso que el testimonio del testigo de identidad reservada, que tanto alboroto causó, es plenamente confiable y con acabada razón de sus dichos, toda vez que, sin perjuicio de lo que pudiere resultar de la investigación, es juicio del Suscripto, que la tal “Mariela”, sabe mucho más de lo que contó, lo que podría incluso de persistir en su reticencia disponer su procesamiento por falso testimonio. Queda claro para mí, que el tal Hugo Bermúdez, es el “transa” del barrio, cuanto menos, la tal Mariela, resulta ser una de las distribuidoras minoristas de las sustancias ilegales que éste trafica, por lo que aunque no resulte una justificación se puede llegar a comprender el silencio de la tal Mariela y su pareja. Asimismo, también ha quedado demostrado en este expediente, que el Sr, Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, no solo vivió hasta hace alrededor de ocho meses- un año, en la finca de la calle Cellini 4085 de la localidad de Villa Tesei, domicilio éste de la madre de su actual pareja, sino que en el periodo comprendido entre los días 22 y 31 de agosto, próximo pasado, cuanto menos, residió allí con una habitualidad inusual para su modo de vida (recordar que junto a su pareja mora en calle Avellaneda 290 de la localidad y partido de Morón), lo que ha quedado demostrado, no solo por los plurales testimonios recogidos que acreditan el extremo dicho, sino por la prueba científica e indubitable, aportada por la genetísta interviniente en autos, quien a partir de las evidencia legalmente recogidas en dicha finca, se halló su ADN, hasta en un cepillo de dientes y como dato más que significativo, es en dicha finca, en donde, en los fondos fue hallada aquella combustión de lo que se supone fueron prendas de vestir junto a un frasco de esmalte para uñas, coma así también el famoso trozo de madera quien hizo las veces de atizador, y ya sin asomo de dudas fuera usado por Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, para avivar dicha combustión, toda vez que la genetista de autos, demostró que en dicho elemento se hallaba el ADN del acusado mencionado. También debe VS advertir, que a partir de la juramentada de su vecino colindante, Hugo Bermúdez, el domingo 28 de agosto próximo pasado, estuvo en la finca de calle Cellini de donde retiró cuanto menos tres bultos en tanto otros fueron sacados por él y dejados sobre la vereda para que los retire el camión de recolección de residuos. Autoriza a sostenerlo como autor material de la muerte de la niña Candela Sol Rodríguez, no solo las probanzas que vengo analizando sino además los dichos juramentados vertidos por quienes fueron sus parejas anteriores e incluso amante, quienes lo han definido como un psicópata sexual, con preferencias a someter a sus juegos sexuales a menores de edad cautivándolos con provisión de ropas y drogas, según sea el caso, resultando más que llamativo para este acuse, lo manifestado por la madre de su pareja anterior (“La Pato”), quien reconoció haber mantenido relaciones sexuales, con el acusado siendo su juego sexual preferido el de en el momento del acto sexual someter a su pareja a la compresión de la nariz y la boca para lograr su satisfacción, sin importarle las consecuencias que a su pareja producía. Recordar que los señores médicos que practicaron la autopsia médico legal, sobre el cadáver de la niña, dictaminaron como mecanismo de producción de su muerte, la compresión con un elemento suave, como pueden ser las manos, de las narinas y boca, que llevaron al óbito de la niña a través de un paro cardiorespiratorio traumático, secundario a asfixia por sofocación. Y ya en fin también queda vinculado, conforme lo actuado hasta el momento, que dentro del ámbito de su custodia, cuanto menos de su entorno, usaba una camioneta Renault Traffic de color blanco, la cual fue vista en actitud sospechosa en los domicilios de las calles Kiernan 992 y en la cuadra donde apareciera el cuerpo sin vida de la niña, en una escena completamente secundaria, de calle Cellini, entre colectora Gaona y calle Batle y Ordoñez de la localidad de Villa Tesei, sitio éste distante a no más de 500 metros de la finca de calle Cellini 4085, en donde, conforme ya dije, en el período de tiempo en que se desarrollaron los hechos aquí investigados, residió el acusado con una habitualidad fuera de lo común. Todo ello, me lleva a la sincera convicción, con el grado de certeza exigido en este estadio procesal a sostener que el Sr. Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, resulta ser el probable autor penalmente responsable, del hecho que terminara con la vida de la niña Candela Sol Rodríguez.-

Respecto de Gabriel Fabián Gómez, el mencionado queda vinculado al hecho de autos, en primera medida a partir de los dichos del testigo de identidad reservada, quien en sus numerosos relatos juramentados dados, a este Ministerio Público Fiscal, nos ha dicho, como a partir de la desaparición de la niña Candela Sol Rodríguez, el acusado primeramente se le presentó aduciendo estar muy nervioso ofreciendo vender una moto necesitaba dinero, constantemente se refería al hecho de Candela y este le decía que la madre miente en la tele, vende drogas y que conocía muy bien a los padres de Candela, porque había trabajado con ellos y que le habían “cagado guita” a él y a unos amigos y le dijo “sabes cómo va a aparecer la nena....en una bolsa de residuos”; también nos dijo que se entrevistó con Fabián, esto con fecha 30 de agosto ppdo., quien le dijo que ahora estaba más tranquilo porque se habían sacado un peso de encima, diciéndole: “la nena va a terminar en una bolsa de residuos, en el rio o la van a prender fuego, ya se van a enterar”. Días después el testigo sostiene que Fabián le dijo, “...menos mal que cayó el peruano (por Hugo Bermúdez) y no el pendejo, porque sino éste nos mandaba al frente a todos, en cambio a Hugo le vamos a pagar el abogado y va a negar todo”. Y continuó diciendo días después, pudo averiguar que el hecho del apoderamiento de la niña había sido cometido por el secuaz Leonardo Jara junto al Topo Moreyra. Otro testigo, cuya identidad se preservó, nos contó que el día viernes 9 de septiembre de 2011, estuvo con Leonardo Jara, Gabriel Fabián Gómez y un tal Guillermo, al que le dicen “El Guille”, en un pool de la localidad de William Morris y estos le reconocieron “sabes nos la re mandamos, nos vamos a tener que ir....estamos con el bondi de la guacha ....el de la guacha Candela... estamos nosotros y dos pibes mas de San Martin, ..., entonces ahora nos vamos a tomar el palo”. Quien a su vez imputa al acusado referido en este párrafo ser el autor de la llamada del día 29 de agosto próximo pasado, en donde un masculino, entre otras palabras, dice “decile a la conchuda....devuelva la guita...”. Ya sabemos que Gabriel Fabián Gómez se relaciona con Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, por que comparten el mismo mecánico de automotores el que por otro lado, tiene su taller a unos metros del domicilio de éste y los conoce perfectamente, a él, a Jara, a López y Espínola. También, debe valorarse, y a partir de sus propios dichos, que sus hijas concurren al mismo colegio, al que concurría la infortunada niña. Suma al convencimiento el testimonio de un vecino del acusado quien lo conoce desde una veintena de años y que nunca lo vio trabajar y además aporta que hacía un mes (a la fecha de su testimonio) vio estacionada frente al domicilio del acusado una camioneta utilitaria color bordó aparentemente una Partner y un Chevrolet Astra de color bordo, conducido por Fabián, como así también lo vio al enjaretado conducirse hace unas semanas en un VW Gol verde, tres puertas, encontrándose en esa oportunidad estacionado en la casa de otro vecino de nombre Guillermo el cual también vive sobre la calle Minoguyen. Viene a cuento aquí plasmar someramente los dichos vertidos por el coimputado Alberto Fabián Espínola, quien al ser oído en esta sede judicial en descargo, sostuvo que se cruzó con Gabriel Fabián Gómez, el cual conducía un VW Gol verde y le dijo que tenía que desaparecer por el tema que estaba en la tele y que le avise si la policía preguntaba por “ellos” (López, Gómez y Jara). Ya en fin y para que no quede duda alguna, se obtuvo el testimonio de un vecino quien reside frente a la casa de la calle Kiernan 992 y que nos contara que vio la camioneta de Hugo Bermúdez en dicha finca, también el día jueves 25 de agosto pasado a un sujeto varón quien le resultó sospechoso por que se desplazaba por la vereda -bolso en mano- de la finca de la calle Kiernan 992 de Villa Tesei. Que lo vio muy bien ya que estaba sacando el automóvil de su domicilio y pensó que podía ser un ladrón. Invitado que fue a que dicte su rostro al dibujante, VS apreciará fácilmente que el rostro dibujado, no es otro que el del acusado. Como viene sucediendo con los demás acusados, también debe valorarse el indicio de mendacidad que se desprende de los plurales dichos que vertiera en descargo en ambas ocasiones en las que fuera oído, siendo que, conforme V.S., colegirá conmigo, siquiera pudo acreditar que su oficio o profesión es la de verdulero. Con todo esto, termina por ser mi sincera convicción que el sindicado Gabriel Fabián Gómez prestó a la banda una colaboración necesaria trasuntada esta en cuanto al menos haber aportado vehículos y logística para el desarrollo de los eventos criminosos descriptos, como así también, cuanto menos haber asegurado la finca de calle Kiernan 992 de Villa Tesei para que ésta quede fuera de la vista de curiosos y o policías, ello demostrado a partir de lo que nos dijo el vecino de enfrente que cuanto menos en uno de los días sindicados más arriba hizo las veces de “campana”, conducta ésta asumida por el acusado a fin de poder avisar a los demás partícipes de este evento, cualquier circunstancia que pudiere poner en peligro el plan macabro que venían desarrollando. Colaboración que se estima esencial, en cumplimiento de una promesa anterior y lo hace probablemente partícipe necesario en el hecho que terminara con la vida de la niña Candela Sol Rodríguez.

Respecto de Guillermo Sebastián López, el camino del convencimiento tiene idéntico destino que el esbozado respecto de los coencausados a los que ya me he referido. Ya sabemos conforme nos dijeran el testigo de identidad reservada primeramente tratado en el párrafo “Gómez”, que López, se relaciona con Gómez y Jara y que está involucrado en el presente hecho. También vincula a los mencionados y al acusado, con el domicilio de calle Kiernan y Santa Mónica de Villa Tesei, domicilio éste ya evaluado en las líneas que preceden y que terminar de relacionar a este trío con Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, siendo éste el sospechado de haber sido el matador de la niña Candela. También ya ha sido valorado en el párrafo anterior. El testimonio del mecánico Salvetti, quien ha dicho repara los automóviles de la banda sin decir más sobre este punto, para no ser repetitivo. También debe valorarse, que conforme consignara personal policial, a raíz de entrevistas mantenidas con vecinos de la calle Cellini 4085 de Villa Tesei, haber observado la presencia en el domicilio sindicado y que como ya plasmé vinculado a Hugo Elvio Bermúdez, la presencia de una camioneta Ford F-100 de similares características a la que posee el acusado. Así también, resulta de utilidad para conformar el estado de sospecha lo ya plasmado con relación a Gómez respecto de los dichos de ambos testigos cuyas identidades fueron preservadas en cuanto a que, sin asomo de duda, “El Guille”, tal su apodo, se hallaba presente al momento de reconocer éste trío inseparable que estaban “metidos con el bondi de la guacha Candela”. Por otro lado una vez más debo valorar aquí los dichos del coimputado Alberto Fabián Espínola, sobre quien ya puedo afirmar, resulta ser acompañante no habitual pero si ocasional del trío mentado en cuanto lo señaló en aquel encuentro ya referido más arriba, como probable ocupante de aquel VW Gol verde que conducía Gabriel Fabián Gómez, ocasión en la cual éste le solicitaba que le avise si la policía preguntaba por ellos, porque estaban involucrados en el asunto de Candela. Asimismo, debe valorarse el indicio de mala justificación que se desprende de los propios dichos vertidos por el acusado en trato en ambas ocasiones en las que fuera oído en donde primeramente niega toda participación en el evento en trato y pretende justificar que es lo que estuvo haciendo en aquellos días, asunto en cuestión que pese al noble esfuerzo de la defensa no pudo acreditarlo, sino más bien todo lo contrario, de su trabajo de fletero para una firma comercial de la localidad de Villa Tesei, tan solo su propietario pudo referenciar un viaje en el período de sospecha y fue la propia madre de su ex pareja, quien tampoco pudo coincidir con sus dichos en cuanto a lo que hizo el día lunes 22 de agosto de 2011 después del mediodía, él sostuvo que fue a una feria a comprar películas en tanto la mujer dijo que llevó a su nieto a jugar al futbol al club Barufaldi. Todo lo cual, conforma mi sincera convicción de que Guillermo Sebastián López ha prestado una colaboración esencial a los autores de este hecho, en cumplimiento de una promesa anterior, sin la cual el mismo no podría haberse cometido reflejada a partir del servicio que presto a los demás coimputados, asegurando movilidad y logística lo que termina poniéndolo en el rol de partícipe necesario en el homicidio de la niña Candela Sol Rodríguez, ello con el grado de certeza exigido por este estadio procesal.-

Respecto de Alberto Fabián Espínola, poniendo fin a este relato de la valoración de la prueba he de decir que con relación al acusado de la referencia, que en primera medida deben interpretarse en sentido incriminante sus primeros dichos vertidos en ocasión de ser oído en su descargo en esta sede de la Justicia, cuando en una clara intención de desembarazarse del rol necesario que tuvo en el hecho de autos, como imputado, con conocimiento de causa, a sus consortes Gómez, López y Jara, haber tenido participación en el desarrollo del evento que hoy nos ocupa. Con esto quiero decir, que solo quien estuvo en el desarrollo de los hechos con la banda, puede hacer el aporte que hizo el acusado. Es más, el evidente intento posterior de no quedar como “buchón”, frente a los demás integrantes de la banda, cuando denunció haber dicho lo que dijo por haber sido apretado y/o inducido por personal policial, termina por forzar mi convencimiento, toda vez que el Suscripto, conforme le consta a V.S., asumió personalmente, conforme la manda legal y la dirección de esta investigación, cuidando todos los aspectos vinculados a la misma, entre los cuales y como norte último, asegurar que ninguno de los derechos de los acusados resulte vulnerado, entre los cuales está la preservación de la integridad física de los mismos, habiendo adoptado en su oportunidad, personalmente todos los recaudos que están a mi alcance para aquello así se garanticen, por lo que puedo afirmar, con certeza de convencimiento, que el Sr. Espínola ha mentido descaradamente cuando afirmó que dijo lo que dijo por que había sido sometido a una paliza por partes de funcionarios policiales. Si bien ello es resorte de otro Distinguido Colega investigar los hechos denunciados bajo juramento por éste, ante mí se presentó desde un primer momento, incluso en la sede policial actuante, ya con aquellas lesiones, que conforme sus dichos, le fueran causadas por sus cuñados en su domicilio y que motivaran su internación por varios días en el Hospital Interzonal de Agudo “Prof. Dr. Luis Güemes” de la Ciudad de Haedo, y que mañosamente al ser puntualmente interrogado por la zona de su cuerpo en que fueron infringidas, señaló las mismas que ya ostentaba y que fueran causadas por los miembros de su entorno familiar, que perfectamente están documentadas en la historia clínica hospitalaria llevada como registro por el centro de salud referido. Esta conducta asumida por el acusado fuerza mi convencimiento de que ha participado en el evento de autos. Adunado a lo dicho, se ha colectado el testimonio de aquella joven que cuidaba a su padre, en la cama de al lado del centro de salud referido, a quien el sospechado de autoría le decía, jactándose de su actividad delictual precedente, que había detectado en los pasillos del hospital la presencia de la policía y que por eso tenía que fugarse, sin que este Ministerio Público Fiscal tenga noticia alguna de que el mismo sea buscado por la comisión de algún hecho delictivo que no sea otro que el investigado en autos. También señaló esta testigo que su preocupación aumentó cuando se acercó a la habitación que lo alojaba en el hospital y le hizo un comentario que lo puso más nervioso, llegando incluso a pedirle prestado su teléfono celular para enviar un mensaje de texto, mensaje de texto a quien dijo era su esposa, con una frase en clave, cuya respuesta según era su contenido le indicaba si la policía lo estaba buscando y precisamente recibió la respuesta de que efectivamente la policía, éste Ministerio Público Fiscal, estaba haciendo averiguaciones a fin de determinar qué responsabilidad tenía en el hecho de autos. También nos anotició que quiso fugarse primero por la ventana de su habitación y luego por la ventana del baño, pero no pudo hacerlo, porque éstas tienen rejas. Continuando con la valoración se obtuvo el testimonio de una persona cuya identidad fue preservada, a quien le comentó pormenores del hecho, quienes fueron los autores (señalo al trío mentado) y que se lo dijo mientras la niña Candela estaba desaparecida, así mismo refirió que lo llevó a la calle Kiernan al 900 dejándolo en las inmediaciones de la finca de Kiernan 992 de Villa Tesei, sin que ésta investigación haya podido colectar explicación alguna para tal viaje, destacando que lo narrado sucedió en el período de tiempo que la niña estuvo desaparecida. Los dichos exculpatorios a los que ya me he referido también contienen la versión del acusado en cuanto trabajó en su oficio de albañil en la obra en construcción de unos dúplex que están sobre calle Kiernan a metros de la casa “rosa”, siendo que sostuvo que trabajó allí hasta el día 29 de agosto próximo pasado, cuando en realidad conforme testimonios recogidos del propietario de la obra y el constructor, quienes dijeron que trabajó allí hasta el día viernes 19 de agosto de 2011, sin volver a verlo más, retomando su actividad laboral, conforme se comprobó en el expediente, recién el día 6 de septiembre de 2011, día en el cual al final de la jornada recibió la paliza tan comentada en su domicilio. Lo dicho fomenta el juicio crítico del Suscripto y termina por forzar mi convencimiento que entre los días 19 de agosto y 6 de septiembre próximo pasados, el Sr. Alberto Fabián Espínola, estuvo a disposición de la banda y es por eso que dice lo que dice y es también por eso que luego dice que dijo lo que dijo por que fue sometido a apremios, ello tal vez, para salvar su “honor” frente a los demás integrantes de la banda. Es más, si V.S. lo considera necesario, como para terminar de abonar el convencimiento de la probable participación necesario del acusado en el hecho de autos, bastará para ello que lea con detenimiento la sentencia condenatoria dictada, en causa nº 3383 del registro del Tribunal en lo Criminal nº 4 de este Departamento Judicial en donde con fecha 27 de diciembre de 2010, resultó condenado a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional y costas por ser coautor del delito de robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa, según hecho que ocurriera en la localidad de Villa Tesei, bajo la modalidad de “salidera bancaria” en donde de las constancias que conformaron dicho legajo surge sin hesitación alguna que el consorte de dicho hecho, aún no individualizado, es sus circunstancias fisonómicas, sentido de fuga y motociclo utilizado, para cometer el hecho encaja perfectamente en la figura de Gabriel Fabián Gómez. Todo lo apuntado termina por agotar mi sincera convicción de que el nombrado prestó una colaboración necesario y esencial a la producción del hecho, sin la cual el mismo no habría podido cometerse, en cumplimiento de una promesa anterior, colaboración está reflejada en haber facilitado a la banda movilidad y logística, haciéndolo con el grado de certeza exigido en este estadio procesal, probable partícipe necesario en el hecho que terminara con la vida de la niña Candela Sol Rodríguez.

VI.- FUNDAMENTOS DE LA MEDIDA DE COERCIÓN

Sabido es que las medidas de coerción personal, tal como la que aquí propugno, deben ser dictadas en forma restrictiva y analizadas en cada caso en particular, pero cierto es también que en autos, los elementos de convicción probatorios -en opinión del Suscripto- son suficientes para tener por acreditada la responsabilidad penal de los imputados y detenidos de autos en los hechos bajo estudio.

Con ello encuentro verificado el peligro cierto de frustración de los fines del presente proceso si no se adopta la coerción solicitada a V.S., puesto que el peligro a que hice referencia con más el de fuga se ponen perfectamente de manifiesto al considerar la conducta desplegada por los sindicados, con más la magnitud de la pena que se espera como resultado de este proceso, la pluralidad de intervinientes y la convergencia delictual desplegada por estos, ello en general, para todos los acusados y específicamente: 1).- respecto de Alberto Fabián Espínola, aquella condena dictada el 27 de diciembre próximo pasado por el Tribunal en lo Criminal nº 4 de Morón (causa 3383), en donde se le impusiera la pena de tres años de prisión en suspenso por un hecho de robo agravado por el uso de arma en tentativa, conforme ilustra su planilla de reincidencia; 2).- En cuanto a Gabriel Fabián Gómez, en idéntico sentido deben valorarse aquellos antecedentes penales, condenas incluidas dictadas por Tribunales de esta Provincia por delitos graves y cometidos por éste, todo ello reflejado en la planilla de antecedentes de Reincidencia del acusado, que para ser breve, invito a Su Señoría de amplia lectura, para satisfacer el punto; 3).- En cuanto a Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, también debe valorarse los informes vertidos en la planilla de antecedentes del Ministerio de Justicia y Seguridad de esta Provincia, como así también, lo hecho saber, por la División de Antecedentes Personales de la Policía Federal Argentina, en cuanto el mencionado registra un proceso en trámite actual por delito cometido contra la propiedad. Ello despeja respecto de los encartados cualquier planteo que permita escoger un camino distinto al propuesto por este Ministerio Público Fiscal, de sujeción al presente proceso y que asegure en caso de alcanzarse la etapa siguiente, la culminación del mismo en audiencia de debate, siendo entonces la prisión preventiva reclamada de todos y cada uno de los encartados, el único medio eficaz para asegurar el cumplimiento de los fines propuestos por la ley.

Entonces, no pudiéndose aplicar en autos el principio consagrado en el artículo 144 primer párrafo -primera parte- del C.P.P., y que lo argumentado, con sustento objetivo en las constancias obrantes en la I.P.P., demuestra la proporcionalidad y adecuación de la coerción postulada respecto de los imputados de autos Ramón Néstor Altamirano, Gladys Mabel Cabrera, Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, Gabriel Fabián Gómez, Guillermo Sebastián López y Alberto Fabián Espínola, en torno a la verificación en concreto de los peligros procesales señalados, toda vez que de accederse a la soltura de los mismo en este estadio procesal, se presume fundadamente que intentará eludir el accionar de la justicia o entorpecer la investigación, resultando absolutamente indispensable su dictado para asegurar la averiguación de la verdad, el desarrollo del procedimiento y la aplicación de la ley.

Rigen los artículos 144 segundo párrafo, 146 inc. 1, 2 y 3, 148 y 171 del C.P.P.

VII. PETITORIO

En consecuencia, encontrándose justificada la existencia del delito analizado, habiéndosele recibido a los imputados la declaración en los términos del art. 308 primera parte del C.P.P., contando con elementos de convicción suficientes como para sostener que son responsables de aquél y verificado los peligros procesales a sus respectos -conforme el punto VI-, habiéndose cumplido con lo normado por el art. 16 de la Constitución de esta Provincia, es que SOLICITO a V.S. que convierta en prisión preventiva la detención de Ramón Néstor Altamirano, Gladys Mabel Cabrera, Gabriel Fabián Gómez, Guillermo Sebastián López y Alberto Fabián Espínola, por haber participado en la comisión del hecho de autos como partícipes necesarios (art. 45 del C.P.); y a Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez por resultar ser el autor material del homicidio de la niña Candela Sol Rodríguez, hecho calificado jurídicamente como constitutivo del delito de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas (art. 80 inc. 6º del C.P.), remitiéndose para mejor ilustración, la presente I.P.P..

Unidad Funcional de Instrucción y Juicio nº 6, Morón, 5 de octubre de 2011.-

OTRO SI DIGO: Que conforme vengo diciendo en este extenso escrito y con sustento en la prueba a la que ya me he referido, en los términos del artículo 151 del C.P.P., vengo a solicitar por este medio a V.S. ordene la inmediata detención de Leonardo Daniel Jara Navarrete, quien resultaría ser argentino, nacido en San Martín el día 30 de junio de 1977, hijo de Daniel y de Ramona Celestina Navarrete, sin ocupación conocida, sería titular del DNI 26.110.650, con últimos domicilios conocidos en calle Malaspina números 3463 y 3563 de la localidad de William Morris, Partido de Hurlingham, ello por entender que el mismo ha participado necesariamente en el hecho largamente ventilado en autos y que es constitutivo del delito de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas (art. 80 inciso 6º del C.P.). Y atento a que se desconoce su actual paradero, solicito a V.S., que inmediatamente haga insertar en los organismos respectivos la solicitud de su inmediata captura.

Unidad Funcional de Instrucción y Juicio nº 6 departamental, Morón, 5 de octubre de 2011.-
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NOTA ACLARATORIA DE LA RED DSF ORG.
El contenido del presente material, no pretende juzgar, condenar ni absolver a los nombrados en el presente texto, dado que todo individuo debe ser considerado inocente hasta que la justicia demuestre lo contrario mediante sentencia firme.
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